miércoles, 31 de diciembre de 2014

El Blesa que no cesa

   Sí, queridos amigos, otra vez voy a hablar de él, pero yo no tengo la culpa: poniendo del revés el título de aquella película argentina, podría decirle: "No soy yo, sos vos". Y es que este hombre es un pozo sin fondo, mirad la última suya que ha salido: la cúpula de Caja Madrid cobró con Blesa 15 millones más de lo debido. ¿Y todo ese mangoneo para qué? Para pegarse la gran vida en el sentido más grosero que se pueda imaginar. Aquí tenéis algunas escenas de la blesiana dolce vita:
Ese furor suyo por no dejar bicho viviente
En compañía de señoritas que podrían ser sus nietecitas
Fardando de yate
    Y aquí, junto a estos felices y luminosos momentos, os dejo, ya que hoy va de películas, una imagen de la vida de los otros, los que fueron expoliados con las preferentes de Bankia:
Concentración de estafados por Bankia
   A menudo me he cruzado con ellos por Madrid. Conviene que no olvidemos; conviene que recordemos que Blesa y banqueros y financieros como él y sus cómplices fueron los que hundieron a España; conviene recordar que el rescate y la crisis los hemos pagado con sufrimientos mientras sus responsables disfrutaban; conviene que recordemos que a Blesa lo puso y lo protegió el PP; conviene que nos acordemos de que a Elpidio Silva, el primer juez que lo encarceló, se lo quitaron de en medio. Conviene que tengamos muy presentes estas cosas y otras similares, porque mañana empieza un año con dos procesos electorales y vamos a ser bombardeados (de hecho, lo estamos siendo ya) con tremendas operaciones de amnesia y con campañas de criminalización de quienes denuncien o recuerden estas cosas. Nos jugamos mucho, sería terrible que nos engañasen. Os dejo, para finalizar, este pequeño reportaje, que resume muy bien y con imágenes las cosas de las que os he hablado.
   Bien, supongo que este será mi último artículo de 2014. Mi amigo José Brea ha elaborado una excelente lista de buenos deseos para 2015, a la que me sumo. Que lo paséis todos muy bien y seáis muy felices.

sábado, 27 de diciembre de 2014

¿Habrá tomado Montoro la ESO como modelo?

   Hace dos o tres días, el ministro de Hacienda hizo público el sistema que va a aplicar en sus relaciones económicas con las comunidades autónomas, sistema que bien podría denominarse FLA/FF, ya que tiene, por decirlo de algún modo, dos ventanillas, el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y otro fondo llamado Facilidad Finaciera (FF). El FLA estará destinado a las comunidades autónomas que incumplieron el objetivo de déficit en 2013, las cuales tendrán disponible un fondo de crédito de 28.100 millones durante 2015, mientras que el FF se dirige a las comunidades que sí cumplieron, a cuya disposición pondrá 12.880 millones, pero durante tres años. En ambos casos, los préstamos serán a interés 0%. Vistas las ayudas que obtienen las distintas comunidades con las medidas adoptadas en 2014, se van a ahorrar entre todas 5.811 millones de euros, que se distribuirán así:

Las CCAA en el FLA/FF
Comunidades cumplidoras (FF)
Comunidades incumplidoras (FLA)
Comunidad
Lo que se ahorra
(en millones de €)
Comunidad
Lo que se ahorra
(en millones de €)
Madrid
219’63
Cataluña
1.843’70
Castilla y León
434’68
Valencia
1.170’80
Galicia
125’01
Andalucía
922
País Vasco
21’60
Cast. – La Mancha
153’40
Navarra
8’40
Baleares
216’90
Aragón
83’88
Murcia
230’90
La Rioja
16’59
Canarias
177’60
Extremadura
35’10
Asturias
81’80
--
--
Cantabria
69’50
Total
944’89
Total
4.866’60
   En definitiva y como puede verse, tienen razones para quejarse los consejeros de Hacienda de las comunidades que sí han cumplido, ya que se diría que aquí se está castigando a los que lo han hecho bien: reciben menos ayudas y el fondo que se les destina es mucho menor, si bien podrán disponer de él durante más tiempo. El cuadro que veis aquí arriba daría pie a muchísimas interpretaciones y consideraciones, sobre todo acerca del desequilibrio cantidad recibida/número de habitantes que presenta la ayuda recibida o la deuda que tienen algunas comunidades, pero son tantas que voy a hacer solo una breve mención de las cosas que me parecen más notorias. 
   Parece claro que este plan tiene unas miras más políticas que económicas y hay que verlas sobre todo en el lado del FLA, es decir, el de los incumplidores. Los réditos que obtienen regiones como Valencia, Castilla - La Mancha, Baleares y Murcia creo que deben interpretarse como un salvavidas que lanza el PP a gobiernos autonómicos de su color que sufren un gran desgaste e impopularidad, debidos a la corrupción, las medidas antisociales y/o la mala situación económica de que son responsables. En el lado de los cumplidores, no pasemos por alto lo beneficiada que sale la escasamente poblada Castilla y León: nuevamente el sistema de Montoro premia a los suyos, y esto casi podría aplicarse también a Galicia. Finalmente, quedan los tres colosos demográficos: Madrid, Cataluña y Andalucía. El consejero de Hacienda de Madrid ha sido el único en quejarse en voz alta de este reparto, y ha hecho bien, porque, después del apaleo a que el PP de Aguirre y González nos ha sometido a los  madrileños en los últimos años en nombre de la austeridad y la crisis, a la vista del cuadro y de lo que ahora hace Montoro, se nos ha quedado una cara de tontos que, sin excusa posible, tendremos que hacerle pagar al PP en las próximas elecciones. Lo de Andalucía me lo voy a despachar en pocas palabras: ahora me explico la cordialidad y los reiterados besos entre Susana Díaz y Rajoy del encuentro del pasado 22 de diciembre, día, por cierto, de la lotería de Navidad.

   Queda, por último, Cataluña. ¿Estaremos ante un ejemplo práctico del palo y la zanahoria (hoy te mando ante los tribunales y mañana te doy un montón de pasta)? ¿Será verdad al final que, después de tanta Guerra de Independencia, había habido ya "conversaciones discretas" y arreglos bajo cuerda? ¿Será, al final, lo de siempre: que los nacionalistas querían dinero y el gobierno central se lo ha dado para que se callen? No sé, tendremos que ver la deriva de los hechos; desde luego, el señor Mas Colell parecía muy satisfecho, al contrario que el consejero madrileño, Enrique Ossorio, ¿quién ganará la cena apostada
   Lo que queda claro con este asunto es que aquí sirve de poco cumplir los compromisos o los preceptos: al final, los que más conflicto han creado y los que peor se han portado han sido los ganadores: ética política a la española. Parece sacada de los principios que desde hace años rigen en nuestro sistema educativo, esos que han llevado a que, con más frecuencia de la deseable, el que mande sea el alumno más patán en el aula o el padre que más grita en los despachos. Luego los que gobiernan el país se extrañarán de que la gente sienta simpatía hacia quienes abogan por darle a esto un giro de 180 grados. 



martes, 23 de diciembre de 2014

Fractura hidráulica (o "fracking")

   Justo en el día en que nos enteramos de que la fiscalía ha acusado a dos ministerios, el IGM y la empresa UGS por el desastre aquel llamado proyecto Castor, aparece en el número seis de la revista El ballet de las palabras este artículo del guachimán, el cual habla algo acerca del proyecto Castor, pero vinculándolo a una amenaza muy parecida, el fracking:

FRACTURA HIDRÁULICA (O FRACKING)



               La polémica en torno al fracking ya no es nueva, sino que nació en torno al año 2000, pero las razones de que en estos días resulte una vez más actualizada son dos: una reforma legal prevista por el Gobierno (1), que dispone beneficios económicos para las zonas donde se ponga en práctica, y una decisión judicial (2): la paralización por parte del Constitucional de cuatro leyes autonómicas contrarias a esa técnica de explotación de recursos energéticos. Voy a empezar por definir lo que es la fractura hidráulica, y la definición, no lo oculto, la voy a sacar de Wikipedia, cuyo artículo sobre este asunto (3) me parece bastante bueno. Es una técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo, en la cual, una vez la perforación vertical alcanza la  profundidad deseada (a más de 2.500 m.), se gira el taladro 90 grados en sentido horizontal, se sigue perforando entre mil y tres mil metros y se inyecta agua a presión mezclada con diversos materiales, con el propósito de ampliar las fracturas del sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo y favorecer así su salida a la superficie.
            Como puede verse, las ventajas de la fractura son económicas, ya que hace accesibles yacimientos que sin ella no lo serían, pero, debido a que lo que se extrae con esta técnica son recursos energéticos, aparece además un factor político que aumenta el valor del producto, ya que hoy en día, como hemos comprobado en decenas de crisis petrolíferas o en las que recientemente se han producido en torno al gas en el conflicto que enfrenta a Rusia y Ucrania y afecta muy seriamente a la Unión Europea, la carencia de estos recursos puede situar a un país en una desagradable situación de dependencia y dejarlo expuesto a mil penurias y chantajes, razón por la cual todos anhelan el mayor grado de autonomía energética. En este marco, la fractura hidráulica aparece como una puerta que se abre a que puedan aumentar esa autonomía países que ya tenían bastante, o a que puedan dar pasos hacia ella otros que jamás la han tenido. Incluso podría darse el caso de que alguno pasase a tener enormes reservas de combustibles con las que jamás había contado (4). Rendimientos económicos y fortalecimiento político: los beneficios que promete la fractura hidráulica son muy tentadores.
            Pero existen también inconvenientes, que no son pequeños y que afectan a la esfera medioambiental. En Estados Unidos es donde está más extendida la práctica de la fractura hidráulica y es también donde son mayores la oposición a ella y la existencia de informes sobre sus repercusiones negativas en el medio ambiente. Las principales son dos: la producción de seísmos y la contaminación de los estratos internos del terreno y de los acuíferos, producida por las sustancias que se mezclan con el agua para provocar la fractura de las capas rocosas subterráneas o bien por el contacto de dichas sustancias con otras que existan previamente en esas capas. Se han encontrado aguas contaminadas a causa de la fractura con presencia de metano, cloruro de potasio y, sobre todo, benceno, una sustancia que tiene potentes efectos cancerígenos. El caso más patente (aunque hay más), con informe oficial incluido (5), es el de la ciudad estadounidense de Dimock, cuyas reservas de agua potable fueron fuertemente contaminadas con metano, arsénico, bario y otros productos, a causa de las filtraciones procedentes de una explotación que utilizaba la fractura hidráulica. El agua de Dimock produjo enfermedades de personas y muerte de ganado y además era inflamable: acercando un mechero encendido a un grifo abierto, se producía una llamarada.
            Los peligros medioambientales anexos a la fractura hidráulica han producido una polémica entre partidarios y defensores y diversas posturas entre los gobiernos, que van desde la autorización a la prohibición, pasando por las moratorias y la práctica limitada. La actual situación española se mueve en este terreno a medio camino entre la desconfianza ante sus secuelas y la negativa a renunciar a sus beneficios. Las decisiones del Gobierno y del Constitucional con que empieza este artículo están claramente inclinadas hacia la segunda tendencia, pero el hecho de que el Gobierno haya decidido incentivar económicamente a quienes acepten llevar a la práctica la fractura es un claro indicio de que no es insensible a la existencia real de un peligro ni al rechazo que, por tanto, genera esta técnica entre la ciudadanía. Se da además la circunstancia de que en la opinión pública española está muy presente un suceso que no consistió en un caso de “fracking”, sino en algo muy parecido: la sismicidad inducida por una mala práctica de explotación de recursos (6).  Entre 2010 y 2013, se puso en marcha frente a las costas de Castellón el proyecto Castor (7), que consistía en la creación de un gran almacén subterráneo bajo el mar a 22 kilómetros de la costa, con la finalidad de guardar en él el gas procedente de la red nacional de gasoductos hasta que fuera necesario su uso. El proyecto hubo de ser abandonado en octubre de 2013, cuando ya estaban en marcha los primeros pasos del llenado del almacén, debido a que era inequívocamente la causa de los más de 300 terremotos que se produjeron en la zona en menos de un mes, alguno de los cuales alcanzó los 4’2 grados en la escala de Richter. El proyecto Castor y sus evidentes consecuencias medioambientales pusieron a la ciudadanía española en guardia contra este tipo de prácticas. Como, además, los hechos no tardaron en desmentir las primeras reacciones gubernamentales negando la relación entre el proyecto y los terremotos, el resultado fue que también quedamos vacunados contra las mentiras oficiales en este asunto: ciertos jueguecitos sí que producen peligrosas consecuencias en el medio ambiente.
            Pero el caso es que, como prueban las medidas político-judiciales de que hablo, los que mandan no parecen dispuestos a ceder fácilmente, con lo que demuestran una vez más que su sensibilidad ante los problemas del medio ambiente es más bien dudosa. Y que nadie piense que es cosa del PP, porque el proyecto Castor fue un invento del PSOE y porque estos partidos han sido los que han nombrado a la mayoría de los miembros de ese Tribunal Constitucional que ha frenado las iniciativas autonómicas contrarias a la fractura hidráulica. Una vez más, el economicismo desprecia la ecología, pero echemos un vistazo a los peligros de la fractura hidráulica o de la sismicidad inducida: aguas que matan ganado, enferman a personas y tienen propiedades cancerígenas; terremotos como los de Castellón y, tal vez, el de Lorca: no se trata de románticos suspiros ante el paisaje, se trata de vidas humanas.     

(4) La geopolítica del “fracking” (El País):
(5) Dimock:
(6) Sismicidad inducida y fractura hidráulica:
(7) Proyecto Castor