jueves, 27 de junio de 2013

Razón de Estado

ESTADO ESPAÑOL
   Os supongo al corriente de que España está en una terrible crisis económica y política, una de cuyas principales causas ha sido lo muchísimo que ha robado la banca con la complicidad o el amparo del poder político y las supuestas autoridades financieras. El más grande de los socavones que han absorbido (= robado) inmensas cantidades de dinero que ahora tenemos que reponer entre todos en una colosal operación de reestructuración del sistema que cada vez está más claro que va a consistir en no cambiar nada ha sido Caja Madrid, entidad que luego se camaleonizó en un engendro llamado Bankia, el cual nos ha costado miles de millones de euros. El máximo responsable de Caja Madrid en la época de los chanchullos más repugnantes fue un señor llamado Miguel Blesa; os ahorraré el daros la paliza con sus logros, pero, si os molestáis en mirar la escueta biografía de Wikipedia que enlazo, veréis sucintas referencias a sus hazañas de expolio a gran escala más sonadas, así como un esclarecedor dato que no deberíamos pasar por alto: cuando este caballero ascendió a la presidencia de Caja Madrid, lo hizo con el apoyo de los consejeros del PP, de IU y de CCOO; algunos me diréis que faltan ahí los del PSOE, pero este partido también tenía en la supuesta caja de ahorros consejeros que hoy están imputados por llevárselo muerto: aquí no se libra ni Dios.
   Os supongo al corriente de que este amigo de infancia de José María Aznar ha tenido líos con la justicia (?) que le han llevado a pasar dos breves periodos en la cárcel; os supongo al corriente de que el juez que lo enchironó, Elpidio José Silva, después de un azaroso avatar mediático y disciplinario, ha sido apartado del caso Blesa y se enfrenta a posibles sanciones. Esto, que para cualquiera sería una enormidad, tuvo el siguiente reflejo en los medios de comunicación españoles:
   Sorprenden muchas cosas, tales como la celeridad con la que se ha quitado de en medio a un juez que ha hecho lo que parecía lógico ante un señor con asuntos como el crédito al chorizo Díaz Ferrán y el pelotazo del banco ese de Florida, o la desnudez con que algunos medios punteros tratan este asunto. Lo primero sorprende relativamente, dado que aquí ya nadie cree en los poderes del Estado; en cuanto a lo segundo, todos sabemos las complicidades que ha habido entre los poderes político-económicos y el Cuarto Poder, pero la pregunta es: ¿está este también metido hasta las orejas en la (ejem) "Razón de Estado"? Yo supongo que en los dominicales, con más tiempo, los medios de más fuste harán un análisis de fondo y se posicionarán acerca de esta patada en las posaderas del juez Silva, si no... 
ESTAT CATALÁ
   Os supongo al corriente de que, durante los incidentes registrados en Barcelona con motivo de la huelga general del 14 de noviembre de 2012, una mujer llamada Ester Quintana perdió un ojo a causa muy probablemente (yo me arriesgaría a decir que bastante más que muy probablemente) de un pelotazo de goma procedente de los disparos de los mozos de escuadra. En "El País" de hoy leo, con un indignación difícil de describir, los rebuznos (me niego con todo mi ser a llamar argumentos a la colección de iniquidades que suelta este señor por su boca) que el jefe de los mozos de escuadra, un gentilhombre llamado Josep Lluis Trapero, profiere para defender los actos, la seguridad jurídica la honra o no sé muy bien qué de sus subordinados a raíz del citado incidente. Ante el parlamento de Cataluña, este mando policial ha sostenido que:   
   -Debe mejorarse la seguridad jurídica de los agentes antidisturbios para evitar que tengan que asumir responsabilidades penales de sus actos al ejecutar órdenes que no pueden cuestionar.
    -El modelo que se aplica en Cataluña es el más adecuado, teniendo en cuenta los recursos humanos y la idiosincrasia del país (????????????????).  
    -La policía utiliza la fuerza, nunca la violencia; vamos, aquello de la famosa tira de Mafalda:
 
   -La policía se estructura de forma jerárquica y la responsabilidad de los policías antidisturbios es ejecutar las órdenes (erre que erre).
   En pocas palabras: que lo que el señor Trapero pretende es que a los antidisturbios de los mozos de escuadra se les exonere de toda responsabilidad, supongo que, para que, cuando hagan atrocidades como esta...


   ...nadie les pueda venir luego con reclamaciones y garambainas. ¡Fa cullons con el Estat Catalá!


domingo, 23 de junio de 2013

Pere Navarro, el guachimán y ABC, de acuerdo gracias al pufo

   Hace unos días, mis muchas ocupaciones me obligaron a dejar sin comentar las declaraciones en las que Pere Navarro reclamaba la supresión del concierto vasco y el cupo navarro, las cuales me parecieron realmente importantes, ya que por primera vez veía a un político catalanista decir en voz alta cuál es uno de los mayores problemas que tienen todos ellos: que no entienden que otros tengan unos privilegios fiscales de los que ellos carecen. Llevo ya bastante tiempo diciendo que muchas de las reclamaciones de los nacionalistas catalanes se hubieran resuelto si no se hubieran sentido maltratados con respecto a otras regiones que también alardean de tener un hecho diferencial, más aún cuando los vascos y los navarros lo tienen mucho más pequeño que los catalanes. Me sentí muy de acuerdo con Pere Navarro: los privilegios que representan la fiscalidad vasca y navarra deberían suprimirse (véase la página 11 de mi documento Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos), ya que no son de recibo en un país moderno y democrático y constituyen una flagrante injusticia, pero supongo que todos recordaréis la unánime y cínica reacción en su contra que se levantó desde el mundo político, desde el PSOE hasta CiU, lo que representa lo solidarios que son los beneficiarios del régimen a la hora de defenderlo, que les lleva hasta el punto de adoptar posturas incongruentes.
   Hoy publica ABC un interesantísimo artículo acerca del intolerable desequilibrio que representa la fiscalidad de vascos y navarros, en el cual demuestra con cifras cómo este sistema está representando un privilegio de muchísimo dinero para estas dos comunidades y ofrece datos tan escalofriantes como estos: si el sistema vasco y navarro se extendiera a toda España, el Estado quebraría y tendría pérdidas de 60.000 millones de euros al año. Y todavía tenemos que aguantar las ínfulas de algunos. No hay que pasar por alto, además, el hecho de que este abusivo trato de favor nació en parte a punta de pistola, ya que, en los nebulosos albores de la Transición, pareció que darles privilegios a navarros y vascos podría ser un factor que aplacase al terrorismo etarra y condujera a su fin. Visto desde la perspectiva de hoy, esto parece una aberrante claudicación, algo así como premiar al que mataba, y que nadie crea que este planteamiento no se lo hacen en secreto muchos españoles, incluidos un buen puñado de nacionalistas catalanes.
   Recomiendo la lectura del artículo de ABC, así como la de este estudio de Mikel Buesa, publicado ya en 2007:
   El pufo vasco: http://biblioteca.ucm.es/cee/iaif/58/58.pdf

Se nos fue Javier Tomeo

   He leído hace unos minutos la noticia: con ochenta años de edad, acaba de morir Javier Tomeo. Siento una gran admiración por este escritor, al que hace algún tiempo dediqué este artículo:

 
   Descanse en paz Javier Tomeo, un estupendo escritor, con cuyos libros, que siempre recomendaré, he pasado unos fenomenales ratos de lectura.

domingo, 16 de junio de 2013

Praxis educativa. 2: el caso del examen desaparecido (una de directores)

   Mi amiga Elena es una chica joven que lleva unos pocos años en la enseñanza. En realidad, no se llama Elena, pero usaré este nombre para ocultar su identidad. Hace unos días, hablé con ella y me dijo que para el próximo curso iba a cambiar de centro y que además estaba contenta, porque en el actual tiene un director al que no aguanta. Le pregunté por qué y me contó la última jugada que le había hecho (hace nada, en este mismo trimestre). No fue una cosa gravísima, pero sí de cierta envergadura y, desde luego, muy desagradable; paso a contárosla, y así veréis que Elena tiene razones para estar descontenta con su director, ya que, solo en este episodio, le dio unas cuantas puñaladas.
   Puñalada primera.- Entre las alumnas de mi amiga, se cuenta una que, además de no estudiar, es especialmente conflictiva. Hace unas semanas, después de hacer un examen que los alumnos se llevaron a casa para que los vieran sus padres, se los devolvieron todos menos esta que digo, que, además, se descolgó diciéndole a Elena que ella no le había dado ningún examen, así que difícilmente podía devolvérselo. La cosa se fue complicando y la alumna, ya con el apoyo de su madre y de forma agresiva, fue un paso más adelante y empezó a exigir que se le hiciera un nuevo examen. Ante el empeoramiento de la situación, Elena fue a pedirle ayuda a su director, cuya respuesta fue recomendarle que dialogase con esa familia y que llegase a un acuerdo. Esta fue la primera puñalada del director: dejar a la profesora sin respaldo ante una situación de conflicto.
   Puñalada segunda.-  Elena insistió en reclamar la devolución del examen y no se plegó ante la agresividad y los malos modos de madre e hija. Como estos iban en aumento, volvió a dirigirse al director para ponerlo en su conocimiento y reclamar de nuevo su ayuda, pero el director siguió adoptando una actitud pasiva, disfrazándola de esa falsa neutralidad a la que cada día se están acostumbrando más los directores de centros educativos. Ante esto, ella le advirtió que, si seguía sintiéndose amenazada, no iba a tener más remedio que acudir a la inspección. Pocos días después, de manera casual, pasaba por las cercanías del despacho del director y vio que se abría la puerta, por la que apareció la madre de su alumna diciéndole muy ofendida al director:
   -¡Y, si no, ya sabes dónde voy a ir!
   Elena se quedó de piedra. Esta fue la segunda puñalada del director: prestar oídos a una familia que estaba creando problemas, en lugar de ponerle freno, y hacerlo, además, a espaldas de la profesora afectada. Dicho en otras palabras: el director le hizo el juego a una madre conflictiva y se hizo cómplice del hostigamiento a la profesora.
   Puñalada tercera.-  Tal estado de cosas, como es lógico, hizo que mi amiga buscase el amparo del inspector, que acudió al centro y resolvió con celeridad un conflicto en realidad fácil de resolver, ya que se trataba del típico jaleo montado por una madre y una alumna que, como todo el mundo en el centro sabía, eran folloneras y problemáticas. En realidad, si el asunto había llegado tan lejos, había sido simplemente porque el director, por ineptitud, cobardía, maldad, fobia hacia mi amiga o todo junto, más que dejarlo crecer, lo había impulsado. Esta fue la puñalada tercera.
   Puñalada cuarta.- Cuando Elena terminó de contarme esta historia, la felicité por el buen desenlace, pero le dije que, a mi juicio, ella había cometido un error que en parte había facilitado el conflicto: darles los exámenes a los alumnos para que se los llevaran a sus casas. Ya sé que eso lo hacen muchos profesores, aunque no sé qué ganan con ello ni entiendo que no se den cuenta de que se arriesgan a episodios como este de mi amiga o parecidos. Ella me respondió que el inspector le había dicho lo mismo y que la razón era muy simple: desde el principio, el director le había dicho que eso era obligatorio. Aquí está, pues, la cuarta puñalada de tan ejemplar directivo: engañar a una profesora inexperta para obligarla a hacer algo que no debía, abusando de su confianza y de la situación de superioridad que ocupaba sobre ella.
   ¿Os ha gustado la historia de mi amiga Elena? ¿Os habéis visto reflejados total o parcialmente en ella? Y del director, ¿qué me decís? ¿Conocéis a alguno semejante? ¿Os parece un caso excepcional o tenéis la sospecha de que, últimamente, son cada vez más los directores que se ajustan al modelo de este señor? ¿Os ha dado alguna vez alguien de vuestro equipo directivo alguna puñalada como esas que resalto con mis didácticas negritas? Me encantaría recibir vuestros comentarios y observaciones.

jueves, 13 de junio de 2013

Praxis educativa. 1: presentación

   Supongo que con eso de "praxis" ya me habré ganado la suspicacia de unos cuantos, así que, haciendo uso del añejo y acertado tópico de la captación de la benevolencia, comenzaré mi discurso explicándome, pero solo un poquito, porque me consta que, últimamente, a las siete líneas ya os echáis a roncar.
   Llega el final de curso y, como me sucede a menudo en los principios y finales, me pongo filósofo y me entran las ganas de hacer balance de lo hecho y lo visto y de sus implicaciones en el devenir general de nuestra enseñanza. Este prurito, en los años más conflictivos o con más episodios preocupantes, se convierte en furor, con lo que las ganas fructifican en balances y reflexiones efectivas. Como se da la circunstancia de que este curso ha sido rico en episodios preocupantes, me he decidido a castigaros con una serie de  reflexiones sobre la educación a las que daré el título colectivo de Praxis educativa y procuraré administrar en píldoras lo más ligeras posibles.
   Os explicaré ahora por qué he elegido esa palabreja: praxis. Sé muy bien lo venida a menos que anda, y todo por culpa de aquella pujanza de que gozó en los años 70 y primeros 80, en los que los ideólogos rojeras y los líderes asamblearios de izquierdas (mayormente, de barba y melena) la usaban a destajo como argamasa de sus propuestas, hasta que, con el posterior desprestigio de sus emisores, la palabra también cayó en desgracia. Recuerdo incluso que, en El jinete polaco, incluye Antonio Muñoz Molina un personaje un tanto patético, un profesor al que apodaban precisamente el Praxis, por lo mucho que introducía la palabrita en sus soflamas revolucionarias en plena clase, palabras a las que ponían seriamente en cuestión sus actos, básicamente, uno: el andar acostándose con sus alumnas adolescentes, a las que seducía  y engañaba con una serie de halagos que encubrían sus verdaderos y muy materiales intereses.
    Pero no es por eso por lo que la uso, sino por la sencilla razón que ahora veréis. En los últimos tiempos, por aquello de que se propone nueva ley, se ha desatado un debate educativo en torno a grandes principios y planteamientos. El debate es el más pobre que he visto en los treinta años que llevo en la enseñanza, porque los argumentos que se usan son más bien rígidos dogmas, porque se dejan de lado multitud de aspectos que afectan al mundo educativo y porque las partes atrincheradas lo que exponen son más bien auténticos morterazos de frente bélico, es decir, monótonos monólogos en los que machacan con lo que les interesa y excluyen todo aquello que no quieren ver. Y todos ellos, curiosamente, ya sean logseros defensores de la enseñanza supuestamente progresista que hoy padecemos o lomceros valedores de un cambio con más grietas que el Sahel en sequía, se olvidan de una cosa: de los hechos reales del día a día educativo, es decir, de la praxis. ¿Por qué? Porque eso a ellos les trae al pairo, mejor dicho: les molesta. Lo que está matando a nuestra enseñanza son una serie de hábitos dañinos muy arraigados en la praxis eductiva cotidiana, tales como la excesiva complacencia con los padres, la arbitrariedad de inspectores y directores muy a menudo a favor de los caprichos más insostenibles, la vergonzante  e inconfesada persecución de los buenos porcentajes de aprobados a base de lo que sea, incluido y muy especialmente el falsificarlos con aprobados regalados, la burocratización (que ha pasado de inútil a inquisitorial), la cada vez más extendida conversión del profesor en sospechoso habitual, su desprotección, su vergonzoso y humillante ninguneo, el mayor que recuerdo haber visto nunca, con las consiguientes desmoralización y pérdida de ese prestigio necesario para la transmisión del saber (¿cómo van a creer los alumnos en personas de las que saben que a la más mínima alguien puede convertir en peleles?), la imparable extensión entre el profesorado de la terrible palabra desilusión... Todas estas cosas forman parte del día a día de la vida escolar, de su praxis, vamos, y son potenciadas por los poderes políticos de todo signo gobernantes en España, ya sean del PSOE, del PP o nacionalistas, ya que se ajustan mucho a su sentido clientelar de la enseñanza, que concede una nula importancia a la verdadera educación. Y ojo, que, por lo que veo (y he visto mucho) en los planteamientos de otros colectivos, tales como UPyD (plagados de incumplimientos sin haber siquiera llegado a tocar poder) o el 15-M (plagados de las perniciosas memeces buenistas del pedagogismo, que ya han demostrado su peligro), lo que podrían ofrecer no entusiasma.
   En fin, de esto es de lo que voy a hablar: de los graves problemas concretos que padece la realidad educativa, esos que de verdad están matando a nuestra enseñanza, esos de los que no hablan ni Wert, ni Rubalcaba, ni los partidos políticos así enanitos ni (¡ya te vale!) los señores de la marea verde.
   ¿Y decía yo que iba a explicarme solo un poquito? ¡No tengo arreglo! Juro que en los próximos artículos procuraré ser más breve.   

martes, 11 de junio de 2013

El modelo alemán se agrieta

    Y es que, claro, tanto mini-job, tanta pensión-basura, tanta presión, tanta exigencia, tanto pasarse horas curra que curra, tanto tener cuatro día de vacaciones..., pues acaba pasando que la gente se agota y eso también se vuelve contra el sistema. Leed esto, que ocurrió en Alemania:

 
Y es que está muy mal exprimir a la gente. 

sábado, 8 de junio de 2013

Los tontos útiles más listos se venden baratos

   Desde que Artur Mas llegó al poder, Cataluña se ha convertido en el mayor parque temático del despropósito, la provocación y la irresponsabilidad políticas que uno pueda encontrar en el mundo mundial, lo cual es un gran mérito para este político y su partido, dado lo disputada que está esa corona, no hace falta ni salir de España para comprobar que no miento.
   El último show de esta feria es un simposio denominado España contra Cataluña, al que  historiadores de prestigio ya han calificado de disparate. El evento lo organiza El Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, institución que no nos puede caber duda de que será uno más de esos juguetitos separatistas en los que los gobiernos catalanes llevan décadas dilapidando fondos mientras por otro lado se han ido cargando los servicios públicos de aquella comunidad y convirtiéndola en la más endeudada de España. Pero no importa, porque la culpa no es de ellos, sino de España, que lleva 300 años contra Cataluña.
   Esta patochada pretende marcar el inicio de una espiral que culminará el 11 de septiembre de 2014, día en que el nacionalismo catalán conmemorará el 300 aniversario de la caída de Barcelona frente a las tropas de Felipe V. El programa incluye las típicas genialidades chuscas de esta clase de pompas; por ejemplo: se piensa poner no sé dónde un mástil de 1.714 cm. en el que la senyera ondeará durante todo el año, inenarrable demostración de la capacidad de idear sacralizaciones ridículas que tienen los fundamentalismos.
   Quiero decir una vez más que me dan mucho miedo (miedo 1, miedo 2) los nacionalismos que padecemos en España y la creciente agresividad de sus posturas, sus planteamientos, su lenguaje y sus provocaciones. Insisto en que me huelen a guerracivilismo: ¿qué traca final nos tendrá preparada el señor Mas para septiembre de 2014? Por lo pronto, hoy ya ha conseguido que ERC esté la primera en intención de voto en Cataluña, un avance para él y para la convivencia.
   Termino: para el simposio este de España contra Cataluña, la Generalitat se va a gastar 8.000 euros, esa es la cifra que les da Mas a los historiadores que le van a hacer la propaganda. Teniendo en cuenta las enormes cantidades de pasta que despilfarra el chanchulleo independentista y que se embolsan sus principales agitadores, hay que reconocer que estos señores doctores en Historia están resultando unos tontos útiles la mar de baratos, y eso que tienen estudios.

viernes, 7 de junio de 2013

"La república mejor" en UN LIBRO AL DÍA

   Bien, pues si hace unos días era en el blog Orlandiana, hoy han reseñado "La república mejor" en el blog colectivo Un libro al día. Aquí tenéis el enlace:
   Muchas gracias a Montuenga -firmante de la reseña- por el trato tan favorable que da a la novela.

lunes, 3 de junio de 2013

"La república mejor" en Orlandiana

    Con fecha del 10 de mayo de 2013, ha sido publicada una reseña de La república mejor en Orlandiana, blog dedicado a la crítica literaria cuya autora es Molina de Tirso. Los que entréis con frecuencia en esta garita, puede que conozcáis a Molina, ya que ocasionalmente interviene aquí con sus comentarios.
    Aparte de invitaros a leer la reseña, quiero desde aquí hacer otra cosa: darle las gracias a Molina de Tirso por haberse ocupado de mi novela en su blog y por la valoración tan positiva que hace de ella.
    Además de Orlandiana, Molina de Tirso tiene otro blog, La azotea de Molina, este, bastante más personal y de contenido por tanto más libre y variado. Os animo a visitarlo, porque es interesante y está muy bien escrito.
    Gracias de nuevo, Molina.