jueves, 21 de marzo de 2013

Desde más allá de Orión

   Queridos amigos: ya sabéis aquello de que nadie es profeta en su tierra, y bien podría yo aplicarme este refrán a mí mismo en lo que se refiere a mi novela "La república mejor", que no parece haber cosechado un gran éxito en el planeta Tierra, pero, mirad por dónde, aunque la tierra del Planeta no me tenga literariamente en gran estima, en otros rumbos galácticos, desde más allá de Orión concretamente, sí se me valora, a juzgar por  esta reseña que se hace de "La república mejor" en el blog Los libros del replicante. La firma alguien llamado Selene Alshams: ¿quién puede dudar de que me observan los extraterrestres? Gracias les sean dadas a los seres de los confines espaciales.  

Después de cruzar datos, no hay excusas

   Vaya por delante lo que debe ir por delante: en el asunto este del examen de conocimientos básicos suspendido por un 86% de los participantes, la mayor aberración, lanzada por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y amplificada por los medios de comunicación, fue atribuir tan catastróficos resultados a los maestros, cuando son sola y exclusiva responsabilidad de opositores que aspiraban a plazas de maestros. Una vez más, el Gobierno madrileño ensucia nuestra imagen. 
   Dicho esto, hoy "El País" publica la famosa prueba, y, después de vista, queda ya poco lugar para la duda y las excusas: quienes no superasen esa prueba (aún me atrevería a decir que quienes no la hiciesen perfecta o casi) está claro que no estaban preparados para la docencia.
   Ahora bien, todos por fuerza tenemos que preguntarnos cómo es posible que tantos titulados aspirantes a una plaza de maestro fallasen de ese modo. Razones, naturalmente, habrá muchas, de carácter individual y general. En mi anterior artículo , yo sostuve que las principales hay que buscarlas en el colosal desastre que es, de principio a fin, nuestro sistema educativo, y ahora, después de ver el plan de estudios de Magisterio, al cual he llegado a través de este excelente artículo  de mi amigo Mariano del Mazo, me ratifico en mi postura: aquellos polvos trajeron estos lodos. Con un plan cargado de pedagogía y didácticas mil hasta la náusea, ¿cuándo les queda tiempo a los estudiantes de aprender no a enseñar las materias, sino esas mismas materias? Queda claro una vez más que, para enseñar Matemáticas, Lengua o Geografía, primero hay que saber Matemáticas, Lengua o Geografía: la didáctica por sí sola es una ruina. La colonización del pedagogismo y sus huestes ha sido un desastre completo, que incluso ha adquirido forma de leyes: LOGSE, LOE. Aqui tampoco hay excusa: a esto hemos llegado gracias al sistema, el sistema que han creado y sostenido esos mismos políticos que ahora se dedican a robar medios a la enseñanza y lapidar a los docentes.
   En la enseñanza española hace falta un cambio RADICAL, y perdonad las mayúsculas, que ya sé que en Internet equivalen a gritos: justamente por eso las pongo.

domingo, 17 de marzo de 2013

86%: algunas consideraciones en torno a un porcentaje

   1.- El jueves 14 de marzo nos sobresaltamos con la noticia de que los maestros están suspensos en primaria, a la vista de los resultados de un examen de oposición en Madrid, en el que el 86% de los aspirantes cometieron fallos ante cuestiones de nivel elemental, algunos de ellos, de la alarmante envergadura que podemos ver en la noticia enlazada. La sala de profesores de mi instituto -me figuro que igual que la de muchos otros- se convirtió en el escenario de un debate permanente sobre el asunto, debate en el que las ideas más generalmente aceptadas fueron estas: 
      a) Que la noticia se había formulado con un sesgo muy desafortunado, ya que producía la sensación de que los autores de tales disparates eran los profesores, cuando en realidad habían sido personas que se presentaban a una oposición para serlo, las cuales además, en buena lógica, debieron de ser suspendidas.
      b) Que, en cualquier caso, lo que desvelaba era muy grave y que, entre otras cosas, parecía destapar unas carencias en la formación de nuestros titulados superiores (de Magisterio y de otras disciplinas) que es urgente solucionar.
      c) Que la difusión de la noticia ni era inocente ni obedecía a la mera preocupación de nuestros dirigentes políticos por los escasos conocimientos de los opositores, sino que la Consejería de Educación de Madrid estaba instrumentalizando el hecho en el marco de su guerra contra los interinos y sus planes de reformar el sistema de acceso a la función docente, planes que (importa mucho destacarlo), aunque se presentan con otros envoltorios, persiguen sobre todo ahorrar dinero a costa de lo que sea, incluida la calidad de la eneseñanza. Quien dude de esto, que pulse aquí.
   2.- Ahora bien, señalado todo esto, creo que está fuera de toda duda que, dadas las características de nuestro sistema educativo, esos titulados superiores deficientemente formados son el producto de ese sistema también deficiente. Este sistema emana de una catástrofe llamada LOGSE, de la que nacen los ya más de veinte años de desastre educativo que llevamos padeciendo en España, y cuenta con la cómplice mala gestión en este ámbito de todos los partidos que han tocado poder, sin olvidarnos tampoco de los sindicatos, especialmente, de CCOO, gran defensora del entramado ideológico de la LOGSE. Como muchas veces me habréis oído decir, una de las mayores o tal vez la mayor de las aberraciones de la LOGSE es la presión sobre el aprobado, es decir, el que, durante todos estos años, para maquillar las cifras de aprobados del sistema, se haya abusado de la presión sobre los profesores para que bajaran sus niveles de exigencia, lo que ha producido que al final el nivel de lo que enseñamos sea ínfimo; en tales circunstancias, ¿no parece lógico que, si empezamos regalando los aprobados en ESO, acabemos teniendo un alto número de titulados superiores muy mal formados? Lo razono en esta carta que titulo Aquellos polvos trajeron estos lodos y que publica hoy "El País".
   3.- De lo dicho hasta aquí, cualquiera podrá entender que yo creo que la culpa de que hayamos llegado a este enojoso asunto del 86% la tiene el sistema, un sistema frívolo que ha perseguido a los profesionales serios y rigurosos y, en una espiral constante de estupidez e inmoralidad, ha instaurado la falsificación de la realidad y el regalo de aprobados y títulos como práctica habitual, creyendo que eso podría llevar a otra parte que al desastre; un sistema capaz de llegar a aberraciones como esta de la ESO a mil euros, o sea, regalar el título y encima mil euros a los que no obtuvieron por molicie lo que otros se ganaron estudiando, esperpento que ha terminado con un desenlace que tiene algo de justicia poética: la anulación del examen por una filtración, vamos, que todo ha sido una trampa, de principio a fin. ¿Podemos extrañarnos de que, en un sistema que premia la vagancia, se produzcan sucesos como este del 86%?
   4.- Termino. Este sistema ha sido -y sigue siendo, no lo olvidemos- el mundo al revés, una aberración en todos sus términos, y estoy pensando ahora en la Inspección Técnica Educativa. Como su propio nombre indica y como departamento de vigilancia que es, este cuerpo debería haber velado por el recto proceder de las cosas, por el cumplimiento de los programas, por que los centros transmitiesen saber. ¿Ha sido así realmente? ¿Se ha preocupado de esto la inspección o ha sido más bien el azote de esos profesores que intentaban  trabajar en serio y eran denunciados por padres o por directores amigos más bien de la generalizada laxitud? Supongo que cada cual tendrá su punto de vista, pero todos, hasta las instituciones, somos hijos de nuestras obras, así es que esto será lo que a última hora haya que valorar. Por mi parte, algunos sabéis ya cuál creo que ha sido el papel de la inspección, aquí os dejo el enlace del artículo que en su día hice exponiéndolo. Hemos llegado a donde hemos llegado: ahora, cada cual debe asumir y reconocer la parte que le toca del éxito o el desastre.

domingo, 10 de marzo de 2013

Locos extremadamente peligrosos

   Queridísimos amigos, he de deciros una cosa: no solo la vida va en serio, sino que ¡ojito con salir a la calle!, porque andan sueltos por ella millares de chiflados, algunos, tan extremadamente peligrosos como estos de los que os voy a hablar:
   -Locos extremadamente peligrosos número uno: los asesinos terroristas de ETA. En honor a la verdad y por fortuna, estos no andan sueltos por las calles, pero lo que reclaman es que se les libere. En una reciente entrevista,  dos de sus portavoces se descuelgan con  las demenciales (no podían ser de otro modo) exigencias del colectivo de presos de esta benéfica institución. En un alarde de cinismo y de la deriva alucinada de la banda, sus portavoces (Xabier Alegría y Lorentxa Gimon) reclaman una amnistía para los presos de ETA, porque personajes tan ejemplares como ellos no es explicable ni democrático que sigan en la cárcel. Advierten (¿amenazan quizás?), además, de que será un peligro y un gran riesgo no ir soltándolos de una vez o poquito a poco y no anular la doctrina Parot. ¿Os parece que alucináis? Pues si leéis la noticia veréis aún más: este razonable plan tiene como horizonte final la autodeterminación e incluye un -según sus palabras- "alto el fuego" de las autoridades francesas y españolas, ya que sus políticas penitenciarias son una muestra de violencia política inadmisible. ¿Es usted de los que piensan que la independencia de Euskadi es un bien en sí misma y que "estos muchachos" son solo unas pobres y heroicas víctimas y, en consecuencia, ve muy razonable lo que piden? Entonces lo que usted necesita es conocer el historial de ETA: pulse aquí.
   -Locos extremadamente peligrosos número dos: Ignacio Fernández de Arriba y sus secuaces: una secta repugnante más. En el mundo hay peligros que acechan a los seres humanos en colectivo, como la crisis, Bankia, los tsunamis, el hambre, las epidemias o los gobiernos dictatoriales y/o corruptos, pero luego existen otros que van a por sus víctimas cuando caminan ellas solitas y desprevenidas y las asaltan en la calle de manera singular, como el lobo a Caperucita; entre estos, están las sectas, que, como el pérfido lobo, acostumbran a presentarse con la mejor de sus sonrisas y como ese desprendido samaritano que solo quiere librarte de tus problemas, aunque sea a costa de sus desvelos. ¡¡¡Cuidado con estos!!!, porque, si les abres la puerta, pueden acabar destruyendo tu vida, pueden ser tan letales como el tsunami, no en vano está establecido el término Secta Destructiva (SD) para encuadrar a las peores (si es que no son todas iguales) de estas organizaciones. La forma más directa de que me comprendáis es que pulséis el enlace y leáis hasta el final, y os advierto una cosa: aunque su perido de mayor virulencia en España tuvo lugar hará unos veinte años, las sectas siguen estando ahí y siguen siendo igual de temibles, lo único que pasa es que, como organizaciones muy ladinas que son, han decidido hacerse menos visibles, lo que las hace aún más peligrosas. Nunca te fíes: ese  cienciólogo circunspecto en apariencia, el alegre hare-krishna, el melifluo opusdeiano o ese familiar testigo de Jehová endomingado esconden bajo su inocente apariencia unos predadores no menos peligrosos que este Ignacio Fernández: si no me crees a mí, busca los abundantes testimonios de exadeptos que hay, lee los también abundantes informes oficiales, entérate de quién es Pepe Rodríguez, seguramente uno de los mayores expertos en sectas del mundo, o de quién fue Pilar Salarrullana, la parlamentaria que informó a las Cortés sobre ellas. A ambos, que mantuvieron relaciones de colaboración y amistad, les han perseguido con saña las más que inquietantes sectas, a ambos podemos considerarlos con justicia unos solitarios héroes contra el fanatismo, la servidumbre humana y el oscurantismo. Hace tiempo que quiero escribir un artículo sobre las sectas, de las que algo sé, pero es tan amplio y complejo su mundo que no sé si podré ponerme a ello algún día; de cualquier modo, con lo que hay en este artículo, ya tenéis una buena brújula para rastrearlas.
  

lunes, 4 de marzo de 2013

Un par de "cosillas" sobre Eurovegas

    Hoy me he encontrado un par de "cosillas" sobre el penoso asunto de Eurovegas. Helas aquí:
    1.- Esta carta publicada en "El País" por alguien llamado Juan Fernández Sánchez: ¡Hagan juego! En ella, su autor  (a quien felicito) nos muestra el camino que planes como Eurovegas marcan para nuestro futuro económico: reconvertir a los investigadores en crupieres. El "proyecto" del PP para nuestros jóvenes. Leed la carta, es cortita e ilustrativa. 
    2.- Esta noticia: Las Vegas Sands admite su "probable" implicación  (¡ja, ja, ja, ja, ja!) en sobornos fuera de EEUU. Un comentarista del foro de la noticia dice con lacónico acierto: "Entonces han venido al país adecuado". En efecto: mientras en su país se les controla, en el nuestro se les dan faclidades hasta para saltarse las leyes. No me cansaré de decirlo: el PP nos ha convertido con Eurovegas en una república bananera

Sí, pero... ¿garantiza la pervivencia de la especie?

   Leyendo hace un rato la página de "El País" en Internet, me encuentro en la portada un titular que dice: "El matrimonio gay no garantiza la pervivencia de la especie". Alarmado por semejante amenaza, en la que hasta hoy no había reparado, entro en la noticia desarrollada y me encuentro con que esa frase pertenece a un discurso que ha pronunciado en la embajada española en Roma nuestro ministro de Interior, don Jorge Fernández Díaz, aunque bien lo hubiera podido firmar Kiko Argüello. A partir de ahora, lo tengo muy claro: ¿de qué valgo yo, de qué vales tú, de qué vale nadie ni nada si no garantiza la pervivencia de la especie? Es que esta cuestión es capital y no puede pasarse por alto, gracias por mostrarme la luz, ministro: lo que no garantice la pervivencia de la especie, ¡derecho a la basura! Sin ir más lejos, mañana voy a comprarme una lámpara, y no pienso meter en mi casa ninguna que no garantice la pervivencia de la especie.
   Ahora bien, como ya he señalado, el señor Fernández no ha hablado solo de la pervivencia de la especie, sino que ha dicho más cosas: ha dicho, por ejemplo, que, en cumplimiento de los acuerdos entre la Santa Sede y España, tenemos que dejarnos de felonías y sacar a la asignatura de Religión de la condición de maría y elevarla al rango que (según él y, al parecer, el concordato) le corresponde, esto es, el de asignatura fundamental. Asignaturas fundamentales son, por ejemplo, Matemáticas y Lengua Española. De esta última, que es la mía, se dan cinco horas semanales en 1º y 2º de ESO y cuatro en 3º, 4º y los dos cursos de bachillerato. Dado lo tajante de las afirmaciones de nuestro ministro, debemos entender que esa es la ratio horaria que exige para la Religión. ¿Lo pondrá en marcha el PP? ¿Cómo lo hará? ¿Suprimirá otras asignaturas o implantará las clases por las tardes en los institutos, en los que los alumnos ya van bien cargaditos de horas? Ya lo veremos en su momento.
   Los ministros del Interior (que es un puesto muy serio) no deberían meterse a predicadores, porque pasa lo que pasa. El señor Fernández Díaz ha hablado en público y no ha dejado pasar un solo charco en el que zambullirse, conducta a la que son absolutamente fieles todos los dirigentes del PP. La noticia de "El País" se ha centrado en el asunto del matrimonio gay y en acusar de homófobo a Fernández Díaz, pero, aun a riesgo de que se me acuse de homófobo también a mí, diré que esto me parece lo menos gordo de lo que ha hecho. Mucho más grave que la homofobia de esas palabras, me parece la absoluta ignorancia y alejamiento del mundo que representan, propias de un carcamal enclaustrado: ¿es que este señor no sabe que ya se habla hasta de lobby gay en El Vaticano? Con una ignorancia así, no se puede ser ministro: acepte usted a los homosexuales, señor mío: están ahí y no se comen a la gente. También me parece más grave y metido en la misma línea del imperdonable alejammiento del mundo lo de la asignatura de Religión, que es, sencillamente, de una cerrilidad medieval: ¿quiere este señor, en el año 2013, convertir nuestros institutos en madrasas?
   Termino con el último charco, también profundísimo, aunque se me haya quedado para el final: a alguien tan preocupado por la pervivencia de la especie, una cuestión biológica y un tanto abstracta, debería preocuparle más aún el descenso de la natalidad, que es un asunto mucho más concreto, de carácter social y un verdadero problema en la España de hoy, que, de no empezar a resolverlo ya, puede pagarlo muy caro en un futuro no muy lejano. Y nuestra baja natalidad es un problema que se ve muy agudizado o incluso producido por males como el encarecimiento de la vivienda, la precariedad laboral, la discriminación de la mujer en el trabajo, el paro o la falta de armonización entre la vida laboral y familiar. Si por algo se ha distinguido España desde hace mucho tiempo, es precisamente por la inexistencia de políticas de protección y fomento de la natalidad; antes al contrario, en la política de contratación de miles de empresas, la mujer embarazada ha sido un enemigo a abatir. ¿Qué hacen este señor tan preocupado por la pervivencia de la especie y su partido para proteger la natalidad? ¿No estarán más bien llevando políticas que la penalizan? Menos predicar anatemas y más dar trigo.