viernes, 30 de marzo de 2012

Algunos tendrán que enterarse

   Hoy (como no me he acostado, aún me veo en el día 29) he hecho huelga y por la tarde he acudido a la manifestación convocada en Madrid por los sindicatos, manifestación que, como nadie niega y puede verse en imágenes de muchos medios, ha sido muy concurrida, y parece ser que a la de Barcelona ha ido aún más gente. Los sindicatos hablan de éxito y el Gobierno prefiere no entrar en guerras de cifras; yo, por arrimar el ascua a mi sardina, creo que, como mínimo, las movilizaciones de hoy han conseguido preocupar al Gobierno, casi diría que estoy convencido, a juzgar por cómo da la noticia La Razón, que resta importancia al impacto de la huelga, con lo que hay que deducir que sin duda lo ha tenido, pues La Razón es uno de esos medios que hay que leer al revés, es decir, que te dan inequívocamente la verdad si interpretas justo lo contrario de lo que dicen, convendría que algún día se enterasen. En política y en periodismo hay que enterarse, uno no puede hacer como don Luis de Guindos, que se arrancó con eso de que no cree que la huelga sea lo mejor en esta situación; pues claro que no lo es, hasta ahí llegamos, pero de lo que él parece no enterarse es de ciertas razones que han hecho inevitable esta huelga: el miedo ante la sensación de que los poderes económico están dispuestos a quitárnoslo todo, la sospecha de que el Gobierno no piensa hacer mucho por impedirlo, el deseo de justicia (había hoy muchos cartelitos reclamándola en la manifestación) ante la evidencia de que aquí unos roban o malgobiernan y otros muy distintos pagan... Debería enterarse de estas cosas el señor De Guindos, es imperdonable que un ministro parezca ignorarlas
   Y es que, insisto, hay que enterarse, en política no enterarse está muy mal y, a menudo, se paga, mirad si no estos ejemplos:
   -Ángel Acebes y el gobierno de Aznar en marzo de 2004: la insistencia en atribuir a ETA los atentados todavía el 13de marzo les llevó a perder las elecciones, por no enterarse de que no se debe engañar a la opinión pública.
   -José Luis Rodríguez Zapatero: no se enteró o no quiso enterarse de lo que querían decirle con aquello de "no nos falles", hizo lo que hizo y ahí están él y su partido.
   -Los energúmenos que últimamente están sembrando el pánico en Barcelona: no se enteran de que todos sabemos que lo suyo es la violencia, que no intenten hacerse pasar por otra cosa que unos salvajes.
   -Esperanza Aguirre, que sale hoy con esta barbaridad del muro de Berlín. Lo de la Presidenta madrileña es permanente; en su día no se enteró de que está muy mal descalificar al adversario con mentiras, como hizo con los profesores, y aún parece no haberse enterado de que sus frases brillantes ya no hacen gracia: ya veremos lo que tarda en caer ella, a lo mejor no está tan sólida como cree. 
   Concluyo: al Gobierno le conviene enterarse bien de lo que hay, porque este es el segundo aviso después de las elecciones andaluzas: la gente ya está harta de tragarse sapos, tendrán que buscar soluciones más imaginativas que no consistan en eso o, al menos, solo en eso.

sábado, 24 de marzo de 2012

Unas reflexiones sobre educación

   Viendo la ficha biográfica de José Ignacio Wert, compruebo que entre sus muchísimos méritos figura el de haber sido durante siete años profesor universitario, pero, no sé por qué, se me ocurre que no ha sido este el que más ha pesado para nombrarlo ministro de Educación. Pilarista, especialista en sondeos de opinión, hombre muy ligado al BBVA, relacionado también con el mundo de las consultorías... ¿Irá la cosa más bien por ahí? Ha sido muy comentada también su condición de extertuliano de la SER, lo que se interpreta como una prueba de que el ministro, a pesar de ser conservador y del PP, no es mal visto en sectores progresistas. En cualquier caso, por su perfil y por sus primeros pronunciamientos en materia educativa, el señor Wert da la impresión de no tener mucha idea de lo que pasa en la educación española y de no estar de verdad preocupado por sus auténticos problemas, exactamente igual que sus amigos del grupo PRISA. Esto a mí no me extraña, porque tengo comprobado desde hace mucho tiempo que, en lo referido a la enseñanza, todos los sectores políticos e informativos que mandan en este país son iguales y se ajustan de forma milimétrica a este patrón: la conocen de un modo superficial, no le conceden apenas importancia (aunque intenten aparentar lo contrario) y solo les interesa para manipularla en beneficio propio. 
  Puesto que -para variar- el mundo educativo anda últimamente algo revuelto y un nuevo Gobierno ha venido a animarlo aún más con sus planes, quisiera dejar algunas reflexiones sobre él. 
   1.- Los conciertos en educación deben desaparecer. No tiene sentido en un país democrático que se dedique dinero público a sostener negocios particulares, como ocurre en España con los centros concertados. Cuando además vemos que se producen abusos como la libertad que se les da para seleccionar a los alumnos o quitarse de encima a los que no les gustan, la vista gorda que se hace para dejarles percibir complementos indebidos, la preferencia a la hora de abrir nuevos centros que se les está dando en Madrid y Valencia o la aberrante política fiscal que se está llevando en Madrid para favorecerlos, entonces de lo que hay que hablar ya es de quebranto de las leyes por parte de los gobernantes, cosa bastante seria.
   2.- La educación debería ser una competencia estatal. Pocas personas informadas y que no oculten intereses muy particularistas o tal vez inconfesables se opondrán a esto hoy en día en España, y más con la tendencia cada vez mayor a hacer política de taifas que se está dando entre las comunidades autónomas.
   3.- La Educación Primaria debe reformularse. Todos los expertos (psicólogos, pedagogos, sociólogos y profesores) saben que es en la primaria (si no se ha hecho en la infantil) donde deben detectarse los problemas de aprendizaje de los alumnos, porque lo que se detecte después ya tiene muy difícil solución, por lo tanto, los esfuerzos en este sentido en primaria deben ser los mayores posibles. De todos modos, cuando hablo de reformulación, me refiero sobre todo al hecho de que esta etapa debería volver a los límites que tenía antes de la LOGSE: los catorce años. Lo que hoy es el primer ciclo de ESO debería volver a ser parte de la Primaria, porque a todas luces se ha visto que esta modificación logsiana fue un error. En esto os habla alguien que lo ha vivido en primera fila y puede deciros que entre los antiguos 7º y 8º de EGB y los actuales 1º y 2º de ESO media un abismo claramente desfavorable a lo que tenemos hoy, aun con todos los problemas que tenía la extinta EGB.
   4.- El Bachillerato de tres años no se lo cree ni el propio Wert. Dejar el 3º de ESO ahí danzando y decir que los tres cursos posteriores van a ser el Bachillerato no es crear un bachillerato de tres años, es hacer una chapuza. El Bachillerato debería tener dos ciclos y cuatro años, ¿cómo? Empezándolo al acabar la primaria, que es como han sido siempre los bachilleratos. Quienes aprobasen la Primaria (que debería durar, repito, hasta los catorce) tendrían opción de elegir entre el Bachillerato y la FP. Ambas etapas tendrían un primer ciclo o ciclo elemental (hasta los dieciséis, y que tendría su correspondiente título) y un segundo ciclo o ciclo superior, que sería el que daría el título de Bachillerato o de FP Superior. Esto daría un Bachillerato de cuatro años y una FP de, al menos, cuatro también, según se estableciera. Eliminando el demencial café para todos que ha supuesto la LOGSE, se podría hacer. En cuanto a los alumnos que no aprobasen la primaria, deberían pasar a una tercera rama de características parecidas a la Diversificación Curricular o los PCPI. Este sistema debería completarse con una red de pasarelas flexible y justa, para que todos los que quisieran cambiar de vía tuvieran el modo de hacerlo.
   5.- Se debería proteger al profesor. Pero de verdad; no tienen sentido las políticas como la de la Comunidad de Madrid, donde se convierte a los profesores en autoridad y luego salen la Presidenta la Consejera y otros cargos desprestigiándolos, o, cuando hay algún conflicto con algún padre, la inspección trata al profesor como un presunto culpable.    
  6.- Lengua y Literatura deben volver a ser asignaturas separadas. Esta puede parecer una petición muy particular, pero lo es solo relativamente. Llevamos más de veinte años intentando el imposible de dar en el horario de una dos asignaturas a la vez, lo cual ha repercutido al final en el empobrecimiento de un área que siempre se ha considerado esencial, ante la desesperación y la impotencia de los profesores. Creánme: en esta situación, es tremendamente injusto cargar contra nuestros jóvenes si luego no saben diferenciar a Cervantes de Lope de Vega. Esto no son bromas, porque luego a nuestros gobernantes se les llena la boca con la Cultura, los Centenarios y... esas cosas que tanto les gusta manipular en beneficio propio. 

Los idus de marzo

Hace unos días fui a ver Los idus de marzo, una película que os recomiendo. Como mínimo, tiene tres virtudes: es entretenida, retrata con corrección el lado miserable de la política y tiene en algún momento un giro argumental muy acertado. Y, en lo referido a las actuaciones, a mí me han gustado. No digo más, que aún está en cartel.

lunes, 19 de marzo de 2012

El vergonzoso revanchismo de una camarilla de ineptos

   ¿Sabía alguien que el déficit de la comunidad valenciana es de un 3'68% y de 3.721 millones de euros en términos absolutos, lo que la sitúa la tercera de todas, después de Andalucía y Cataluña, que están bastante más pobladas? ¿Le suena a alguien el nombre de Carlos Fabra, un político valenciano incurso en varios procesos por corrupción, pero que tiene la fortuna de haber sido agraciado por la lotería en repetidas ocasiones? ¿Ha oído alguien hablar del inoperante, despilfarrador y ruinoso aeropuerto de Castellón, obra que se redondea con una grotesca estatua en honor a ese político la cual ha costado 300.000 euros? ¿Le han llegado a alguien noticias de Rita Barberá (alcaldesa de Valencia) y los bolsos de Luis Vuiton, de los trajes de Francisco Camps (ex-presidente de la Comunidad de Valencia), de la la Perla, del Bigotes y de otros sonoros nombres que han aparecido ligados al caso Gürtel... en Valencia? ¿Están al tanto del ruinoso negocio que supuso para esa comunidad el pomposo, faraónico y delirante jueguecito de llevar allí la Fórmula 1? Si echan un vistazo al enlace, verán que, solo en 2010, representó un gasto de algo más de 25 millones de euros. ¿Están al tanto de que la comunidad en que nos estamos centrando es la que acumula la segunda mayor deuda de las comunidades españolas, con un total de 20.762 millones de euros?
   Para bromas están en Valencia, se dirán ustedes a la vista de esto, aunque pueden estar tranquilos, porque los gobernantes de esta comunidad, gente a lo que parece cualificada, han dado ya con el remedio de todos sus males: poner a los profesores a trabajar en julio. Inaudito: tienen una comunidad que se va a pique y la emprenden en una guerra sucia contra sus demonios particulares con medidas absurdas, inoperantes y demagógicas. La receta del PP para resolver la crisis es tan injusta como equivocada: dinamitar los servicios públicos y liquidar los derechos laborales (¿habrá que decir "entre otros"?). En este viaje a ninguna parte, la han tomado especialmente con la enseñanza, pública, por supuesto. La razón es de sobra conocida: hay que laminarla en beneficio de la privada, más concretamente, de la concertada, es decir, de la que dedica fondos públicos a sostener negocios privados. Los negocios son los negocios. 

martes, 13 de marzo de 2012

Una buena ocasión para reactivar la marea verde

   Por diversos conductos, me ha llegado el borrador de la propuesta de orden mediante la cual la Consejería de Educación de Madrid se propone regular de aquí en adelante los horarios de los profesores de Secundaria y FP. Este documento está ya en manos de los sindicatos de la mesa sectorial para ser objeto de negociación y representa el primer movimiento importante desde hace varios meses en el conflicto que se generó en la educación madrileña con las dsafortunadas instrucciones del pasado 4 de julio. La pieza hacia la que apuntaban esas instrucciones era el número de periodos lectivos del profesorado, puesto que el Gobierno madrileño, ignorando criterios de racionalidad y conocimiento del mundo educativo, está empeñado en conseguir que sean más de los 18 fijados desde hace mucho tiempo por instituciones de mayor rango que el suyo. Hay que decir que este borrador de hoy persiste en ese empeño, ya que el elemento más importante e inadmisible de su redación es el artículo 4, titulado Horario regular, lectivo y complementario, en el cual el número 18 es una ominosa omisión. Os voy a reproducir los tres primeros puntos de ese artículo, que comentaré muy brevemente.
   Punto 1. La suma de la duración de los periodos lectivos y complementarios de obligada permanencia en el centro, recogidos en el horario de cada profesor, será como mínimo de 25 horas semanales. Aun cuando los periodos lectivos complementarios tengan una duración inferior a 60 minutos, no se podrá  alterar, en ningún caso, el total de horas de obligada permanencia en el centro.
   Recalco en negrita las palabras "como mínimo" porque revelan el afán de la Consejería de abrirse la puerta para modificar al alza las obligaciones horarias de los profesores. Esas palabras no están en la Orden del 29 de junio de 1994 -que son el marco obligado de todo este tipo de instrucciones-, las cuales hablan de una permanencia de 25 horas, sin más. Resulta de todos modos un tanto incoherente la redacción de este punto, ya que ese "como mínimo" está en contradicción con lo de que las horas de permanencia no se podrán alterar de ningún modo.
   Punto 2. De este solo voy a poner esta frase: El mínimo de periodos semanales, entre lectivos y complementarios, será de 27.
   Vuelta con lo de los mínimos: es evidente la obsesión de la Consejería con abrirse la puerta a posteriores manipulaciones a su antojo de cantidades horarias que en el texto legal marco están establecidas como fijas.  
   Punto 3. Las Instrucciones que la Consejería de Educación y Empleo dicte al comienzo de cada curso escolar para los centros públicos docentes no universitarios de la Comunidad de Madrid establecerán el número de periodos lectivos que con carácter general deben cumplir los profesores.
   Este punto es, a mi juicio, la parte crucial de estas instrucciones y resulta inadmisible, es casi aberrante. Vuelvo a lo de antes de las omisiones ominosas: no afecta solo a los 18 periodos, es que, en lo que se refiere a la carga lectiva, este documento no menciona nunca una sola cifra: está claro que la Consejería pretende dejarse las manos libres para ulteriores manipulaciones a su antojo, para poner en cada curso los periodos que le dé la gana, escarmentada por el hecho de que la contestación a las instrucciones del 4 de julio se basó, en buena medida, en la claridad con que la Orden del 29 de junio de 1994 -que esas instrucciones incumplen- establecía las cargas horarias, desde las 37 horas y media de trabajo semanal hasta los 18 periodos lectivos. Pero el PP, que es tan liberal y democrático, debería entender que así es como se hacen las buenas leyes: fijando claramente derechos y obligaciones, y no dejándolos en una vaga nebulosa a propósito para que políticos autoritarios impongan a voluntad sus desafueros.
   Con ese artículo 4 redactado así, estas instrucciones son una inadmisible agresión al profesorado. Es de esperar que los sindicatos las rechacen y que el colectivo los respalde, si es necesario, en la calle o con otras respuestas contundentes. Aunque el conflicto de este curso no estaba ni mucho menos resuelto, la marea verde parecía anestesiada: ¿habrá llegado el momento de reactivarla? 

domingo, 11 de marzo de 2012

Luces rojas

   De Rodrigo Cortés ya no es la primera vez que os hablo aquí, porque el pasado 10 de octubre de 2010 hice una breve crítica de Enterrado, su primera película. Y si Enterrado no me gustó, lo mismo me ha ocurrido con Luces rojas, su segunda película, está visto que, cuando una historia no es sólida, no la salva ni la presencia de actores de la calidad de Robert de Niro o Sigourney Weaver. Los protagonistas de la historia son dos "escépticos" que se dedican a desenmascarar fraudes esoteristas. Con ese planteamiento, la primera media hora es bastante interesante, pero, a partir de ahí, con la aparición de un formidable adversario encarnado por Robert de Niro y la muerte del personaje que interpreta Sigourney Weaver, la incongruencia argumental, el efectismo y un cierto desorden narrativo se adueñan de la película. A mi jucio, todos estos fallos los comete Cortés obligado por su deseo de llevar la historia a un final sorprendente. Y aún hay otra torpeza notable que quiero reseñar: el pésimo trazado del personaje que desempeña Sigourney Weaver: a mitad de la película, tiene un giro en su comportamiento por completo injustificado y nada coherente con lo anterior y, para colmo, parece que Cortés no sabe quer hacer con ella y se la quita expeditivamente de en medio con una muerte misteriosa y mal explicada. 

viernes, 9 de marzo de 2012

Invisible children: sumémonos todos

   He de reconocer mi ignorancia al no haber oído hasta la fecha nada acerca de Joseph Kony, un atroz asesino que, llevado por su locura, es responsable de la muerte y sufrimiento de miles de personas en Uganda, en su gran mayoría, niños. Hoy, sin embargo, hemos tenido noticia todos de que la página Invisible children se ha propuesto denunciar ante el mundo a este monstruo mediante la película que podéis ver en el enlace y recoger firmas para que se tomen medidas efectivas contra él. No creo que encontremos muchas causas más justas.  

jueves, 8 de marzo de 2012

Manipulaciones repugnantes de la derecha rampante

   Razones diversas me impiden dedicarle mucho tiempo a este blog, por lo que no voy a tener más remedio que ser telegráfico en los artículos que introduzca. De todos modos, en los asuntos a que se refiere este que ahora leéis, estaréis todos sobradamente informados.
   Manipulación repugnante número 1: las movilizaciones sindicales del 11 de marzo. Nadie puede negar que los sindicatos han sido muy torpes al elegir este día para convocar su protesta contra la reforma laboral, pero, reconocido esto, más bochornosa aún ha sido la manipulación de las víctimas que han hecho el PP y sus palmeros: todo el mundo sabe que lo que a ellos les irrita es la contestación a sus políticas, así que resulta repulsiva esa sacralización hipócrita e interesada de las víctimas con la que anatemizan a los sindicatos. Cualquier día puede ser apropiado para ejercer los derechos ciudadanos que últimamente molestan tanto, que no ejerzan de inquisidores amparándose en justificaciones espurias. Por otra parte, si Esperanza Aguirre está tan preocupada por las víctimas del 11-M, ¿por qué la Comunidad de Madrid le negó hace unos años ayudas económicas a la asociación que preside Pilar Manjón?
   Manipulación repugnante número 2: el aborto y los despidos de embarazadas. Si surrealistas fueron las afirmaciones de Alberto Ruiz Gallardón relacionando el aborto con una violencia de género estructural contra las mujeres, sencillamente aberrante ha sido el intento de explicarlas diciendo que lo que hace que algunas mujeres aborten es la presión sobre la conservación del puesto de trabajo. Esta tergiversación se enfanga hasta la coronilla en lo repulsivo: una de las más lacerantes discriminaciones que sufren desde hace mucho las mujeres en España es la persecución, por parte de muchas empresas y a golpe de despido brutal e ilícito, de toda trabajadora que se quede embarazada. Todo gobierno que desee sinceramente aplicar políticas de no discriminación y de fomento de la natalidad (ambas imprescindibles), lo que debería hacer es castigar con rigor a los empresarios que cayeran en estas prácticas. No parece que ningún partido gobernante en los ni se sabe escalones de poder político que padecemos en España se haya esmerado en esta tarea.