lunes, 15 de enero de 2018

Nuevo libro del guachimán: Lo que estamos construyendo. 1: otro pacto educativo que nace muerto

   A mediados del año pasado, comencé a escribir un libro sobre la problemática situación de nuestra enseñanza, y precisamente en los últimos días han salido a la luz noticias sobre la cada vez más inquietante conflictividad escolar y sobre los contactos iniciales en busca de un pacto educativo que están en la órbita de los asuntos que trato en mi libro. Se titula Lo que estamos construyendo y ya está lista la edición, así que supongo que podré sacarlo a la luz en una semana. Dentro de unos días, escribiré un artículo dedicado específicamente a sus contenidos; hoy lo que haré será una aproximación preliminar sustentada en esas noticias de las que hablaba antes. 
   El segundo capítulo del libro está dedicado a los mayores males que hoy sufre la educación, y sin duda uno de ellos es la conflictividad, la cual está llegando a los penosos extremos que refleja un estudio de CSIF que ha sido muy comentado estos días: ahí puede verse el abismo de desvergüenza de los peores energúmenos y de ninguneo de los profesores por el que nuestros centros se están despeñando, ante la indiferencia de políticos y gobernantes. Y ya que hablo de ellos, diré que entre los temas que trato figura también lo mucho que ha perjudicado a la escuela la demagogia de la clase política, así como la indecente culpabilización que está arrojando sobre el profesorado; ved aquí este titular que aparecía a cuatro columnas en el diario El Mundo de ayer:
Unanimidad en los partidos para mejorar la formación del profesorado
   No puede ser más explícito: los profesores somos el problema; la causa de los actuales males de nuestra enseñanza es la mala formación del profesorado; ahora bien conviene recalcar algo que se transmite también en el titular: ese diagnóstico no es una verdad empírica, sino que es la opinión de los partidos políticos, la cual no deja de ser una simple opinión, por muy unánime que sea.
   Y, como toda opinión, puede ser errónea.
   Y no es ningún secreto que nuestros partidos políticos han dicho y han hecho muchas cosas erróneas.
    Y tampoco es ningún secreto que, en materia educativa, se han prodigado en el error, hasta tal punto que hoy, ante este titular, los profesores estaríamos muy legitimados para rebotarles las culpas suyas que descargan sobre nosotros. Podríamos hacerlo, por ejemplo, con esta réplica:
Unanimidad entre los profesores para aborrecer
la incompetencia y el sectarismo de los políticos 
    Ya sé que suena un poquito menos cortés y diplomático, pero es que, en la relación entre políticos y profesores, son siempre las espaldas de estos las que sufren los disparates de aquellos, y eso termina por amargar. Se ve muy claro, sin ir más lejos, en este asunto de la formación del profesorado: ni es tan deficiente ni es ni de lejos la causa de los males actuales, pero los políticos (secundados por los medios de comunicación a su servicio) llevan bastantes años utilizando esa fábula de la baja formación del profesorado como cortina de humo para ocultar la realidad: que los males de la enseñanza son otros, los cuales están muy bien identificados, y que no se han resuelto por su sectarismo, su incompetencia, su demagogia y su ignorancia. ¿Qué hay de la conflictividad? En la noticia de El Mundo la reducen al acoso (¿por qué son tan frívolos de usar siempre la palabra bullying?), que es solo una parte. ¿Qué hay del desamparo en que las administraciones han dejado a los profesores? ¿Qué hay del empobrecimiento de los programas? ¿Qué hay de la presión para aprobar a cualquier precio? ¿Qué hay de la falta de exigencia que avalan las propias administraciones? ¿Qué hay de las vergonzosas inmersiones lingüísticas? ¿Qué hay del arrinconamiento o anulación del español en las comunidades bilingües? ¿Qué hay de la pobreza de la oferta educativa? ¿Qué hay del hundimiento del Bachillerato? ¿Qué hay del asunto de la Religión? ¿Qué hay de la falta de evaluación de catástrofes como el bilingüismo? 
    Todos estos y algunos más que no menciono sí que son problemas que están dañando mucho a nuestra enseñanza y se da la circunstancia de que algunos de ellos así son reconocidos en el propio artículo, mientras que de otros, como el empobrecimiento de los programas, ni siquiera se hace mención, ¿por qué? Porque son los que más directamente delatan la incompetencia y demagogia de unos políticos que los han mantenido durante años en el sistema porque creían que ello favorecía sus intereses.
    Pero los partidos, fieles a su incombustible costumbre, se abrazan a tópicos inocuos para ellos, pero vanos y manoseados, como esta bobada que el artículo pone en boca de Marta Martín (Ciudadanos), que estaba en la reunión que los distintos grupos han celebrado para poner en marcha el pacto:
No puede ser que los niños reciten sin aprenderse los mismos temas cada año.
   ¿Con estos planteamientos se está enfocando la reforma educativa? Estas palabras demuestran que esa señora no tiene ni la más remota idea ni de lo que se hace en la escuela ni del asunto en que está metida, así que la pregunta es: ¿qué hace en esa subcomisión, comisión o lo que sea? Tanto ella como cualquier otro que esté a su nivel de ignorancia lo mejor que puede hacer, por el bien de todos, es dedicarse a otra cosa.
     Lo dicho: si lo que estamos viendo estos días en los medios es un reflejo real de lo que van a hacer los partidos, podemos dar por seguro que nos hallamos ante otra reforma que nace muerta.
             De este tipo de cosas habla Lo que estamos construyendo.
     (Continuará)

sábado, 6 de enero de 2018

Sobre penas inhumanas y tratos crueles

   En estos días en que nos ha golpeado el doloroso y horrendo desenlace de la desaparición de Diana Quer y son muchas las voces que piden un castigo ejemplar para su brutal asesino, se ha dado la coincidencia de que, por diversos conductos, ha salido también a la actualidad la cuestión de la prisión permanente revisable, o sea, una condena penal que serviría para hacer efectivos esos castigos ejemplares sobre los autores de crímenes espantosos, tales como el propio José Enrique Abuín, asesino de Diana, o el único al que hasta ahora se le ha impuesto, es decir, David Oubel, el monstruo que el 31 de julio de 2015 mató con una motosierra a sus dos hijas, una de nueve años y otra de cuatro.
   Una de las razones por las que la prisión permanente revisable se ha asomado a la actualidad es la proposición que ha promovido en el Congreso el PNV para derogarla; otra ha sido el pronunciamiento precisamente de Rocío Viéitez, la madre de las víctimas del sanguinario Oubel, la cual se declara  firme partidaria de que esa pena se mantenga. La iniciativa del PNV, que cuenta con 162 votos y el apoyo o las simpatías de PSOE, Unidos Podemos, Compromís, Bildu y los nacionalistas catalanes, se sustenta en argumentos tales como que esa condena es irresponsable y desproporcionada y que la Constitución prohíbe penas inhumanas y tratos crueles. Ante eso, Rocío Viéitez, tras preguntarse cosas como si la ley debe dar más amparo al delincuente que a la víctima o si la libertad de aquel debe representar la pérdida de la libertad de esta, termina diciendo: "A esos 162 votos que piden su derogación: ¿podrían por favor decírmelo a la cara y hablarme de irresponsabilidad, desproporcionalidad, dignidad, crueldad, inhumanidad...?"
   La señora Viéitez maneja algunos otros argumentos difícilmente refutables, como este: ¿acaso no merece una pena muy dura alguien que ha matado a dos niñas con una motosierra? Similar pregunta podría hacerse a propósito de Enrique Abuín, o de los tristemente célebres asesinos de Alcasser, o de Pedro Jiménez (autor del espantoso asesinato de dos mujeres policías), o de Tony Alexander King (el asesino de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes), o del violador del ascensor, además de violador, un asesino muy frío, o del abominable Rafita, o de José Bretón, otro maltratador tan desalmado que fue capaz de inmolar a sus propios hijos, o de Juan Manuel Valentín Tejero, dueño de un escalofriante historial en el que se incluye el asesinato de la niña Olga Sangrador, o del bestial Gustavo Romero Tercero... Dejo aquí solo algunos de los ejemplos más espeluznantes, que no son ni de lejos los únicos que por desgracia padece nuestro país, y eso que España no es ni mucho menos de los más azotados por este tipo de alimañas. Todos han demostrado una crueldad sin límites; todos reincidieron en cuanto tuvieron la menor oportunidad; todos, para bien de la humanidad, estarían mucho mejor bien encerrados o bien enterrados, porque, que a nadie le quepa la menor duda, con estos y con otros muchos como ellos: tantas veces como la sociedad ha sido generosa con ellos y ha respetado su derecho a la libertad, ha habido alguien que lo ha pagado muy caro, en bastantes ocasiones, con su derecho a la vida, y no son especulaciones, hablo de hechos, ahí están sus historiales. 
    Bajo esta perspectiva, cuando Rocío Viéitez se pregunta por qué la libertad de los criminales debe representar la pérdida de liberta de sus víctimas, esta formulando una cuestión de profundísimo calado, a la cual es un desatino responderle llamándola retrógrada, como parece ser que han hecho algunos progresistas biempensantes que han tenido la inmensa fortuna de no cruzarse en sus vidas con un Rafita o con un Antonio Anglés. Ella misma lo dice: es muy fácil ser bueno cuando no te ha machacado la tragedia.
   Pero la vida hay que afrontarla con realismo, no con tópicos que no aguantan el menor choque con la realidad, más aún, cuando uno tiene responsabilidades políticas. Es mentira que todo el mundo pueda reinsertarse, y no solo eso, sino que además está claro que los canallas más reacios a la reinserción son precisamente los más dañinos; es una solemne bobada eso de que las penas deban buscar ante todo la reinserción, porque muy por delante deben ir la punición y el escarmiento, pero además, cuando se trata de alimañas sanguinarias como las que he citado y otras de su pelaje, es crucial que haya un castigo proporcionado a sus crímenes desaforados y una protección de la gente buena, que estará en grave peligro en tanto ellos anden sueltos por la calle. ¿Cuándo van a dejar nuestros políticos de hacer demagogia con cosas tan serias como esta? ¿Cuándo dejarán de ser tan frívolos de querer labrarse imágenes de tí@s supermaj@s aun a costa de políticas  que afectan a la seguridad, la dignidad y hasta la vida?
   Por lo demás, indigna un poco (o bastante) echar un vistazo a la galería de esos que se ponen estupendos con la humanidad y la crueldad sobre los potenciales afectados por la prisión permanente revisable, porque está claro que esas cosas les importan un pimiento y que lo único que pretenden es debilitar al Gobierno y apuntarse algún tanto demagógico. ¿A quién pretende engañar el PNV? Si tan preocupado está por la falta de humanidad y la crueldad, ¿por qué desperdició durante años montones de oportunidades de luchar contra ellas y prefirió en cambio dar la espalda a las víctimas de ETA? El PNV es un partido que todo lo afronta en términos de pérdida o ganancia, hace años era lo del árbol y las nueces, ahora es enredar y hacer guiños al electorado resentido contra el sistema penal, del que en el País Vasco aún queda mucho. En esta misma línea, en un partido como Bildu, pantomimas "humanitaristas" como esta solo producen una reacción: las ganas de vomitar. De los podemitas y los nacionalistas catalanes, lo de siempre: desestabilizar, crear malestar y confusión donde, cuando y con lo que sea. Tengo, como viene siendo habitual, que dejar para el final al PSOE: está cada vez más desnortado, ¿cuándo se enterará de que lo que tienen que hacer los partidos sólidos son políticas necesarias y con razones convincentes y no apuntarse a ferias guiadas por tópicos gastados e insostenibles? Mucho me temo que quizás el PSOE ya no cumpla los estándares de partido sólido.
    Pero, a última hora, no se trata de políticas, se trata sobre todo de justicia y de derechos. Si nos equivocamos a la hora de determinar los que se merecen los monstruos, seguro que dañaremos terriblemente a los de las personas inocentes.  

domingo, 31 de diciembre de 2017

Encuentro histórico entre Puigdemont y Rajoy

Exclusiva mundial de La garita del guachimán
Encuentro histórico entre Puigdemont y Rajoy
La reunión se habría mantenido en un lugar secreto de la jungla laosiana, por expreso deseo del equipo de Puigdemont
Se habría preparado desde que, el 22 de diciembre, el Legítimo President se la exigió a Rajoy y le señaló las condiciones
Vientián, 31 de diciembre de 2017.
De nuestro enviado especial en Asia y por ahí 
    No ha hecho falta ni llegar a fin de año. Cuando apenas habían transcurrido unas escasas horas desde el discurso institucional en el que el Legítimo President Carles Puigdemont conminaba al Gobierno español a comportarse como es debido y comenzar a negociar políticamente con el Legítimo Govern de Catalunya, según han confirmado a La garita del guachimán fuentes de absoluta solvencia, Mariano Rajoy habría accedido al ultimátum del mandatario catalán, de tal modo que, al parecer,  la reunión habría tenido ya lugar y de manera urgente, y nada menos que en Laos, es decir, al otro lado del mundo, lo que da idea de la prioridad concedida por el Gobierno español al apremio impuesto por Puigdemont.
    Pero sería un error creer que se trata de un encuentro improvisado, pues -siempre según esas mismas fuentes- se habría estado gestando ya desde hace más de una semana, concretamente, desde el pasado 22 de diciembre, fecha en la que el President verbalizó por primera vez su exigencia a Mariano Rajoy de reunirse con él. Las dudas que sembraron en el Ejecutivo voces discrepantes como las de Dolores de Cospedal y Rafael Catalá se vieron disipadas hacia las 14:30 horas, cuando se confirmó que ni en la peña colectiva ni a título individual ninguno de los miembros del gabinete había sido premiado en la lotería. Las gestiones y contactos se intensificaron a partir de ahí y, fruto de ellas, fueron avanzándose algunas concreciones, como la de situar el lugar de cita en Laos, la cual, paradójicamente, partió del equipo de Puigdemont, quien en principio había determinado que el lugar debería fijarse en territorio de la UE, extremo que al final modificaron ellos mismos, al parecer, por razones de seguridad.
   En cualquier caso, a la hora de publicarse estas líneas, la reunión se habría celebrado ya y Mariano Rajoy estaría volando de retorno hacia España, con lo que podría cumplir su deseo de verse en el programa de José Mota de esta noche. En ella se habría tratado exclusivamente un único tema: las condiciones que el Legítimo Govern de Catalunya ha fijado para llevar adelante el proceso de independencia de esa Nación. Dichas condiciones están dispuestas en un documento muy exhaustivo y madurado que el Govern catalán ha venido elaborando desde hace más de un año y está ya cerrado, por lo que, según habría declarado una persona presente en la reunión, Mariano Rajoy "se ha limitado prácticamente a firmarlo y comentar lo bien encuadernado que estaba".
    El documento es extenso y complejo y los medios tendrán que analizarlo más a fondo en los próximos días, pero La garita del guachimán se encuentra ya en condiciones de adelantar sus puntos más sobresalientes:
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Los dos mandatarios tras la firma del acuerdo

     -La independencia de Catalunya se anunciará en muy pocos días, a través de sendos mensajes de ambos jefes de Estado, o sea, Carles Puigdemont y Felipe VI. Se cree que para Reyes ya será efectiva. 
    -Catalunya pasará a ser una república con el nombre oficial de República Independiente de Catalunya (en adelante, RIC). Su primer presidente será Carles Puigdemont.
     -Los ciudadanos de Catalunya tendrán la doble nacionalidad catalana y española, ambas con todos los derechos. A efectos fiscales, solo podrán tributar en Catalunya. En cuanto a los deberes, solo los tendrán en Catalunya.
    -La Administración española, su Hacienda y todos los bienes de titularidad española en territorio catalán pasarán a ser propiedad de la RIC. Tras la evaluación de los costes del traspaso de soberanía, la RIC le pasará la factura al Estado español.
    -El catalán será el único idioma oficial en la RIC.
    -Los residentes en Catalunya que no acepten la legalidad de la RIC tendrán un mes a partir del día de su proclamación para ejercer su derecho a marcharse a otro sitio.
    -El F. C. Barcelona seguirá jugando en la liga española. El R.C.D. Español será suprimido.
    -Se establecerá un acuerdo de Defensa mediante el cual la RIC pasará a ostentar el mando de las academias de oficiales y suboficiales, la Aviación, la Marina, la División Acorazada, la inteligencia militar, las COES, la Legión, la Brigada Paracaidista, la Infantería de Marina y las fuerzas aerotransportadas del Ejército de Tierra. El resto de unidades permanecerán bajo el mando del Estado Español.
    -Dada la doble nacionalidad de los ciudadanos catalanes, se establecerá un órgano mixto a través del cual la RIC podrá tomar parte de las decisiones del Estado español.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Mierda sobre una víctima (pero no importa: era un hombre)

   Ayer nos llegaba la trágica noticia de que un joven de 26 años había sido asesinado por el marido de la mujer con la que mantenía una relación sentimental. El hecho ocurrió en Medina del Campo y hoy es analizado más a fondo por El Español en un artículo que os recomiendo que leáis, sobre todo, a los que creíais que ya estabais curados de espanto. 
   Los hechos esenciales parecen ser estos: la víctima, cuyas iniciales son J. M. G. G., mantenía una relación sentimental con una compañera de trabajo de 40 años llamada Pilar. Esta seguía viviendo en el mismo domicilio que su marido, Miguel Ángel López, de 41 años, con el que tiene un hijo de nueve, pero ni hacían vida común ni tenían concluida la separación que ya estaba en trámite. La noche del miércoles 27 de diciembre, Pilar, acompañada del fallecido, fue a casa de sus suegros para llevarse a su hijo, pero, mientras estaban allí, apareció Miguel Ángel, estalló una discusión y el final fue que este apuñaló mortalmente a J. M. G. G. 
   Da la triste impresión de que, como a menudo sucede, la peor parte se la llevó el que menos culpa tenía, a no ser que consideremos culpa el entablar una relación con una mujer cuyo matrimonio estaba roto o el querer atemperar la tormenta, como parece ser que intentó la víctima. Y, como también sucede a menudo, da la impresión de que J. M. lleva camino de ser doble, triple o cuádruplemente victimizado, a juzgar por ciertos extremos que encontramos en el artículo de El Español
   El reportaje está focalizado desde el principio en el agresor, ya que el titular comienza con este entrecomillado puesto en su boca: "¿Qué he hecho?" Parece clara la intención de descargarle, confirmada en el hecho de que muy pronto pasa a ser aludido con el sobrenombre de Terre (o sea, ese chavalín un poco alocado que era de pequeño) y también, por ejemplo, en estas palabras:
    “Inmediatamente después de ver lo que había hecho, Terre se asustó y bajó corriendo a la calle, quería ver qué había pasado, no se lo creía, se le había ido la cabeza, él no era así. Gritaba ‘qué he hecho’ y preguntaba qué le había pasado al hombre.
   ¡Pobre muchacho, él no quería! ¿De quién obtiene El Español esos enternecedores matices? De un amigo de la familia de Terre. Deberían ser un poquito serios, pues, sin negar que es muy probable que en efecto Miguel Ángel López sea una víctima de sí mismo, el hecho sustancial es  que ha quitado la vida a un semejante: este es un caso trágico, hay una persona muerta, así que, por ética periodística y, todavía más, por mera decencia, deberían evitar los sesgos, pero ya es el colmo que se inclinen hacia los favorables al personaje que ha matado a otro de una puñalada. Y es que además la cosa no se queda ahí: si avanzamos, descubrimos que resulta que Terre no es así, nos lo dicen sus amigos: es fresador, forma parte de Kain (una banda de música heavy con la que ha dado conciertos), llevaba 15 años casado con Pilar a pesar de los problemas, no tiene antecedentes, no es violento...
    Una montaña de detalles: ¿se pretenderá con ellos tapar el no pequeño hecho de que ha matado a un hombre que no le había hecho nada?  ¿Es posible tal cosa? Si es así, me ratifico en lo de la doble victimización de ese hombre, quien, por cierto, a lo largo del muy extenso reportaje es objeto de una casi completa omisión: más victimización. 
     Y la cosa no se queda aquí, sino que se dispara, mirad esta frase del final del artículo: 
     Lo que creían una reyerta de bar ha acabado con un asesinato. La pareja, que residía en el pueblo colindante, era conocida por todos. Miguel Ángel, Terremoto, mató al amante de Pilar.
     "Reyerta de bar", "el amante de Pilar"...: ¡qué términos, qué encanallamiento de la imagen del fallecido!: ¿es esto echarle mierda encima o no lo es? 
    La última paletada viene a propósito de la violencia de género, ya que, dado el marco sentimental en que se ha producido este suceso, surge una duda: ¿se trataría de un caso de ese tipo de violencia? Sobre ello se especula en el artículo a partir de un encabezamiento aparte. Creo que deberíais leerlo con atención, porque es una muestra muy expresiva del aberrante delirio en que hemos caído en España con este asunto, el cual es sin duda una lacra que debe combatirse mediante medidas de especial protección a la población femenina, blanco muy preferente de estos crímenes, pero lo que ya no es admisible es que nos haya traído a algo que, con la experiencia en la mano, nadie podría negar: la existencia de víctimas de diferente categoría. Miremos, por ejemplo, el análisis de la noticia que llevo hecho hasta aquí: una de las cosas que hemos aprendido con la violencia de género es que, si va a representar que lo retratamos como un pobrecito inofensivo, debemos huir de hacer semblanzas del asesino como una persona afable y normal, incluso aunque lo sea: esto ya hace tiempo que se evita y hasta está mal visto en los casos de violencia de género, pero, por lo que podemos ver con el artículo de El español, si el muerto es un hombre, todavía vale. Y no se trata de ocultar el verdadero perfil del criminal, se trata de evitar que se nos vaya la mano y acabe pareciendo que la víctima es él, cosa que ha ocurrido, me temo, en este artículo: si es un error cuando la víctima es una mujer, lo es también cuando la víctima es un hombre, a no ser que estemos dispuestos a discriminar a las víctimas por razones de género. 
     Pero ya digo que en el artículo vemos cosas que van más lejos y resultan un tanto grotescas y hasta dolorosas. Si os fijáis, desde el momento en que sale a colación el tema de la violencia de género, la víctima real, ese J. M. G. G. que ha perdido de forma efectiva su vida en este episodio, ya pasa definitivamente al olvido, porque a partir de ahí ya solo se habla de los efectos sobre la mujer: de si el criminal quería demostrar su posesión sobre ella, de si lo que pretendía matando a su pareja era hacerle daño a ella, de que sería en efecto violencia de género si la víctima, en vez de ser un amigo de Pilar, hubiera sido una amiga...: aberrante. Pero no debemos preocuparnos: no es violencia de género, como nos deja claro la abogada Ruth Sala, quien explica que la violencia de género "es un concepto jurídico que significa violencia del hombre sobre la mujer".  Y la psicóloga Lidia Mendieta precisa aún más:
    Yo lo llamaría violencia sin más, fue un acto violento, no enmarcado en un escenario de violencia de género, ni machista, ese tipo de violencia se reserva a la que se da del hombre sobre la mujer”
    Aclaro que las negritas no son mías, sino que las pone El Español. Podemos, pues, respirar tranquilos: no se va a tratar como violencia de género lo que fue un acto de violencia sin más, así que la discriminación positiva queda completamente a salvo. Supongo que algun@s se sentirán muy aliviad@s.  

viernes, 22 de diciembre de 2017

Importantísima victoria

   Con el 99'59% de los votos escrutados, es decir, sin discusión posible, las elecciones AUTONÓMICAS del 21-D las ha ganado Ciudadanos, y de manera contundente, pues gana en votos (1.098.376, es decir, 159.180 más que el segundo, el partido de Puigdemont) y en escaños, 37, o sea, tres más que Junts y cinco más que ERC. Y, por si esto fuera poco, hay un dato subyacente que a la larga puede acabar siendo más decisivo aún: la formación naranja gana en Barcelona y en las nueve siguientes ciudades más pobladas de Cataluña. 
   Añado de mi cosecha otro dato, este cualitativo y discutible como toda opinión personal, pero que yo considero de mucha enjundia: Ciudadanos es un partido que ilusiona mucho, pues ofrece para Cataluña un mensaje positivo, integrador y de progreso, de trabajo en común para mejorar todos. De los líderes que han hablado a botepronto tras el escrutinio, Inés Arrimadas ha sido de lejos la que ha dado un mensaje más presidido por la concordia. Alguien me dirá que con la propuesta de Junts o la de ERC también hay mucha gente que se ilusiona, y no lo voy a negar, pero lo que ya no es sostenible es que lo que estas formaciones proponen sea integrador o persiga la concordia: es indiscutible que la hoja de ruta del independentismo está envenenada por la beligerancia y la segregación, por no hablar de que ya es un hecho probado que conduce a la catástrofe. 
   En cuanto a los perdedores netos y reconocidos hasta por ellos mismos, diré simplemente que lo del PP era esperable por muchas razones, pero no se puede negar que este partido ha sabido estar a las duras en Cataluña con más coherencia y dignidad que otros. Lo de los podemitas lo era también, porque en una situación tan crispada como la actual de Cataluña su mensaje confuso no es el adecuado, por no hablar de la poca confianza que inspira Ada Colau. Si les ha ido así en Cataluña, no sé lo que les va a pasar en otros sitios, donde no se les va a perdonar su apoyo a un plan tan aberrante como el independentista. Por último, está el PSC:  Sanchiceta solo podrá ser presidente por carambola (cosa no descartable), pero, en tal caso, con muy poca solidez. Personalmente lo celebro: creo que un PSC fuerte, lo mismo que un PSOE fuerte, aportaría muy poco beneficio a la resolución de un problema como el de los separatistas, porque, como el propio Iceta ha dejado muy claro en su campaña, lo afrontaría dándoles lo que pidieran y más. 
   Paso por fin a los que se han apuntado a la costumbre postelectoral de declararse ganadores sin haber ganado. Lo de la CUP me parece alucinante. Con cuatro miserables escaños obtenidos, el tal Carles Riera se ha dedicado a vender la victoria de los republicanos y la izquierda en las elecciones, no sé qué cuentas se hará, porque a los dos minutos ya me tenía roncando: este individuo está a la esperpéntica altura de su partido.
   Llego por último a Junts y ERC: una de las cosas que corroboran la importancia de la victoria de Ciudadanos es que estas dos peñas golpistas la han sometido a una ominosa omisión, usando ambas el mismo pueril recurso: declararse vencedoras sobre Mariano Rajoy, quien, por cierto, no concurría a estas elecciones. Eso solo significa una cosa: miedo. A una formación que nació declarándose contraria al nacionalismo y sus abusos; a una formación que ilusiona con un mensaje positivo; a una formación que tiene una líder que está muy por encima de los tocados y muy pronto hundidos Puigdemont y Junqueras o de las embusteras Rovira y Forcadel (unidas ambas por estos tres méritos: ineptitud, histeria y cobardía); a una formación que crece de forma vertiginosa y que no tiene el horizonte agotado que tienen ellos; a una formación a la que el independentismo solo ha opuesto insultos, mentiras y violencia. Hoy han recibido la mala noticia de que Ciudadanos está ahí; ya pueden ir acostumbrándose a su presencia, ya pueden ir acostumbrándose a que en Cataluña se va a ir perdiendo el miedo a declararse español.
    ERC y Junts se han autoproclamado ganadores porque han hecho esta suma: 34 (Junts) + 32 (ERC) + 4 (CUP) = 70: ¡ya está! ¡Mayoría absoluta independentista! Pero esta suma es demencial, y lo sabemos todos, sorprende que haya habido periódicos y comentaristas que la han hecho también. ¡Esta suma ya no suma! ¿O alguien cree que los iluminados de la CUP valen ya para nada que tenga recorrido? ¿O acaso algún otro piensa que Junqueras y Puigdemont suman? ¡Pero si dentro de dos días van a estar a puñaladas entre ellos para conseguir la presidencia de la Generalidad! Es que los muy estúpidos todavía se creen que con eso se van a librar de la cárcel, y eso ya... ya no es posible. Porque esa es otra: en el supuesto de que fuera realizable esa suma que da 70, ¿para qué la querrían usar? ¿Para vender la moto vieja y averiada de la DUI? ¿Otra vez? ¿Con el proceso por rebelión en marcha? ¿Con Cataluña dividida, abandonada y amenazada por la ruina? No sé, no sé. En todo caso, mirad esta imagen:
Puigdemont: «La república catalana ha ganado a la monarquía del 155»
Puigdemont: "La república catalana ha ganado a la monarquía del 155"
    Supongo que muchos lo habréis visto y oído: esas han sido las palabras de Puigdemont acabado el escrutinio: este hombre sigue aferrado al discurso belicista y revolucionario, definitivamente, yo creo que ha perdido el juicio, pero que no se preocupe, porque tarde o temprano se va a ver metido en uno de los buenos. Ahora bien, si patéticas han sido las palabras, más patética ha sido aún la escenificación: primero las ha dicho medio alterado, pero después las ha gritado desencajado. Y si alguien duda del patetismo, que mire detenidamente la foto: son las caras de la derrota y la frustración, y es que Puigdemont esperaba mucho de estas elecciones, confiaba en ganarlas para volver a España entre vítores y con ilusiones de hacerse intocable, pero ahora...
    ¿Quién quiere hoy a Puigdemont en Bélgica? El refugio belga, al final, se va a convertir en una cárcel, va a acabar volviendo a España el solito, ya lo veréis. Pero entonces, hay un problema: ¿quién lo quiere en Cataluña? ¿Quién quiere hasta en su propio partido al cobarde que declaró la independencia y luego escapó? Que no se preocupe: en la cárcel de Estremera sí le querrán, ahí tendrá techo, cama, comida y viejos amigos.  

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cataluña batasunizada

   Hace algo más de dos años, con motivo de las demostraciones de victimismo y acoso a la Justicia que los independentistas catalanes organizaron cuando les tocó rendir cuentas por su primer referéndum golpista, escribí un artículo titulado Batasunización, en el cual daba cuenta de mi inquietud ante el uso que esta corriente política estaba haciendo de una de sus formas preferidas de violencia: la intimidación. Esa práctica, junto a otras como el hostigamiento, las manifestaciones o concentraciones con conductas agresivas, el acoso segregador (ese acoso que ha forzado a miles de personas a exiliarse de Cataluña, pero a exiliarse de verdad, y no a fugarse de la Justicia como Puigdemont), el insulto, las quemas de banderas y otros actos violentos de diversa intensidad, han materializado un clima de miedo y amenaza que hoy en día es incontrovertible (en realidad, lo era ya desde hace muchos años) y que permite afirmar de manera rotunda que Cataluña está ya completamente batasunizada. Si Artur Mas pretendió en 2012 incendiar la comunidad que entonces presidía para conseguir sus (des)propósitos, no cabe duda de que en lo primero ha tenido éxito, hay que felictarle. Que organizaciones como la CUP o Arran tengan hoy en Cataluña la notoriedad que tienen no hace más que corroborarlo; ya estamos pagando una factura de zozobra social y política por ello, veremos a cuánto asciende al final. Como siempre, os dejo aquí unos enlaces (alguno, muy recientito) en apoyo de lo que digo:
   -Exiliados por el catalanismo: familias.
   -Exiliados por el catalanismo: 14.000 profesores en los años 80 (y son solo una parte).
   -La guerra sucia del independentismo catalán: la violencia.
   Es necesario recalcar que, en lo tocante a los exiliados, no los ha habido solo en el ámbito educativo, sino que los hay de otros muchos: los que tuvieron que dejar el barrio, los que tuvieron que dejar el trabajo (en el sector público y en el privado), los personajes incómodos como Boadella... ¿A cuántas personas habrá echado ya de Cataluña la imposición del catalán y de la ideología independentista? No sé si estará hecho el cálculo, pero seguro que de los cien mil no bajan. El fanatismo violento, segregador y totalitario de los independentistas es implacable y aun hoy, víspera de las elecciones, quienes lo profesan alardean impúdicamente de que van a seguir con sus planes separatistas a pesar de los pesares, a pesar de que los responsables del 1-O tienen aún que vérselas con la Justicia. Sus actos, sus palabras y sus posturas solo inspiran miedo y pesimismo, hasta el propio Josep Borrell lo manifestó ayer con toda claridad: "Si seguimos erre que erre con la independencia, llegaremos a las manos". Vuestro amigo el guachimán (que no es nadie) lleva ya bastante tiempo diciendo que esto puede acabar en guerra civil, pero ahora se atreve a insinuarlo un personaje de la importancia y el conocimiento que posee Borrell: cuando alguien de su moderación y su proyección pública se atreve a expresar en voz alta este temor, sería una insensatez empeñarnos en la táctica del avestruz que lleva años practicando la sociedad española.
    Ojalá Borrell y vuestro humilde servidor nos estemos pasando de pesimistas, ojalá a partir de mañana la abominable amenaza del independentismo dé un buen paso  hacia el olvido. Sea lo que sea, a Mas, Rovira, Puigdemont, Junqueras, Turull, Rull, los Jordis y demás conspiradores la Justicia no los va a olvidar, que nadie se haga ilusiones con eso.
    

domingo, 17 de diciembre de 2017

Reivindicaciones abusivas

   Me llega esta convocatoria para el próximo martes, promovida por los sindicatos de la izquierda educativa madrileña:
concentración
   Estas reivindicaciones de CCOO, UGT y STEM representan la constatación de que la maquinaria sindical del progresismo madrileño ha decidido ya sin ningún sonrojo lanzarse por el precipicio de la demagogia, el clientelismo y la falta de profesionalidad.
   Digo lo de la demagogia porque -como, por otra parte, suele ser habitual en los llamamientos de estas organizaciones- recurren al reprobable procedimiento de incluir en la tabla un punto que saben que puede interesar a mucha gente, pero por el cual en realidad luego no van a hacer el menor esfuerzo, y se ha puesto ahí solo para atraer a más gente o fingir que se hace más de lo que de verdad se hace. Me refiero, naturalmente, a lo de revertir los recortes: esta es una lucha que los sindicatos ya  abandonaron en el momento en el que tales recortes se impusieron, o sea, en 2011, cuando arrastraron al profesorado a una huelga absurda y planteada con el único propósito de que languideciera, huelga cuyos seguidores solo obtuvimos unos descuentos en nuestros sueldos: si ya cuando movilizarse tenía un sentido nos traicionaron, ¿quién se cree que ahora tengan pensado hacer algo serio?
   Digo lo del clientelismo porque esta concentración está al servicio de los intereses del colectivo que hoy en día hace más caso a los sindicatos, o sea, los interinos, ya que la única reivindicación que favorece nítidamente a alguien es esa de que se valore suficientemente la experiencia, de la que ellos serían los únicos que sacarían beneficio.
   Digo lo de la falta de profesionalidad porque las reivindicaciones segunda y cuarta, o sea, lo de que la fase de oposición no sea eliminatoria y lo de que no se amplíe el temario, están destinadas a suavizar los filtros de acceso, con lo que, si estos son menos rigurosos, podemos caer en el riesgo de acabar seleccionando a un profesorado no muy cualificado, lo que acabaría perjudicando a la excelencia y prestigio del colectivo, y, de rebote, a la calidad de la enseñanza y a la valoración de la escuela pública por parte de la sociedad. Desconozco los temarios, así que admito que tal vez sean ya razonables y, en consecuencia, sea muy lógico demandar que no se amplíen, pero de lo que no me cabe duda es de que eso de las pruebas no eliminatorias en la fase de oposición solo puede ser del gusto de los aspirantes menos preparados, cosa por completo inadmisible en un proceso selectivo.
   Y, desde luego, sumar la "valoración suficiente" (¡genial eufemismo!) de la experiencia con el convertir en no eliminatorias las fases de oposición equivale a decir escandalosamente esto: aquí solo entran los interinos. Sería convertir la oposición en un sucedáneo, un concurso de méritos encubierto. Quiero recordar que esto o algo parecido ya se hizo hace algunos años, con el resultado de una desventaja de quienes entraban sin experiencia tan sangrante que recibió un fuerte rechazo y hubo que quitarlo. Pasaron cosas como esta: gente con examen de 10 se quedó fuera mientras que gente con examen de 3 pero con muchos puntos por la experiencia conseguía plaza: ¿queremos que se repita una cosa así? Siempre he pensado que el sistema más justo es el de turno libre y restringido (que existió y se quitó no sé muy bien por qué), ya que con él no se daba la posibilidad de competencia desigual.
   Es muy legítimo que los sindicatos quieran defender los derechos de los interinos, pero ya no lo parece tanto el querer proteger esos intereses por delante de los derechos ajenos y de la calidad de la enseñanza. Es digno de aplauso el pretender reducir la temporalidad al 8%, pero los puntos de esta tabla parecen querer hacerlo de tal modo que quienes hoy son interinos queden en posición ventajosa para obtener las plazas que se generen: esto no es justo ni decente, sobre todo, tratándose de plazas de carácter público, cuyo acceso debería estar regido por el principio de igualdad de oportunidades. Es, por tanto, inadmisible que los sindicatos intenten presionar a la Administración para privilegiar a un determinado colectivo. A la larga, además, un sistema que no garantizase la selección de aspirantes debidamente cualificados, como sería el que se generaría con las reivindicaciones de esta tabla, redundaría en el ya mencionado descenso de la calidad de la enseñanza, que acabaría perjudicando a la escuela pública y a la propia sociedad. Los sindicatos no tienen el menor derecho a condicionar tales cosas.