miércoles, 31 de enero de 2018

Lo que estamos construyendo. 3: compra por correo y librerías

   Hola, amigos. En estos días he recibido mensajes de gente que estaba interesada en comprar el libro por el procedimiento de envío domiciliario. Los que estéis interesados en ello, mandadme un correo solicitándolo a esta dirección:
repmejor@gmail.com 
   Cuando lo reciba, os mandaré información con la forma de envío y las tarifas de este y los demás libros, pero ya os adelanto que Lo que estamos construyendo sale por un precio total de 10'5 euros por correo ordinario y 12'8 por correo certificado. 
   Os dejo aquí una tabla con las librerías (donde el precio es de 10 euros) en las que podréis encontrarlo:

Localidad
Librerías
Madrid
-Rafael Alberti (Tutor, 57)
Colmenar Viejo
-Cabás (Mosquilona, 74)
-El Mirador (Centro Comercial “El Mirador”, 8)
-Franchi (San Sebastián, 69)
Leganés
-Azorín (Villaverde, 2)
Moralzarzal
-Mata (Marqués de Santillana, 18)
-Toro (Salvador Sánchez, “Frascuelo”, 9)
San Sebastián de los Reyes
-Emyte (Avda. Colmenar Viejo, 10)
-Pernatel (Real, 68)
Tres Cantos
-Gaia (Mar del Norte, 3)

    Os recuerdo que tenéis información acerca del contenido del libro en este artículo:

domingo, 28 de enero de 2018

Lo que estamos construyendo. 2: el contenido

   Haciendo efectiva mi promesa del anterior artículo, paso en este a realizar una exposición concreta acerca de los contenidos de ese libro que acabo de escribir y que he titulado Lo que estamos construyendo, he aquí su cubierta:
Lo que estamos construyendo
   En cuanto a las características materiales, están muy condicionadas por el propósito que me hice al concebirlo de escribir un libro lo más breve posible y que fuera de forma directa a lo esencial de cada asunto, por lo que tiene solo 150 páginas de texto, más once de notas (que están todas juntas al final) y dos de bibliografía, todo ello en un formato tan pequeño como es el 14x21.
   Hacia mediados del año pasado, empezaron a incrementarse las noticias sobre el proyectado pacto educativo, pero, mientras que en ninguna se mencionaban los problemas reales, sí que abundaban en cambio las tendenciosas alusiones a la formación del profesorado. Que los planes del Gobierno en particular y de los partidos en general consisten en convertir al profesorado en el chivo expiatorio de los males de la enseñanza no es algo nuevo ni casual, sino viejo y muy meditado, como puede verse aquí, aquí o aquí: no podemos consentir que, mientras se silencian los verdaderos problemas, causados por las malas políticas, esto se use como coartada para acabar edificando sobre ella otra estafa inútil como el actual sistema educativo, por eso he publicado este libro, que es mi forma de decir NO a la manipulación. El prólogo lo ha escrito Ricardo Moreno Castillo, lo que constituye para mí un motivo de honra y satisfacción, pues todos sabemos que Ricardo es un referente en la lucha contra los desastres del pedagogismo, así que desde aquí le doy las gracias una vez más. Con su habitual perspicacia, hace referencia en él al hecho de que nunca serán suficientes las denuncias de esos desastres, por el daño que han hecho y hacen, por su magnitud y por su esencial estupidez. El ensayo en sí se compone de los siguientes apartados:
    1.- De qué habla este libro y por qué lo escribo. En él señalo que voy tratar sobre los problemas de la enseñanza, pero, en especial, sobre los que afectan a lo más puramente escolar: aprendizajes, evaluación, calificaciones, comportamiento..., así como sobre los ataques interesados que sufre la escuela, y que todo ello lo hago porque esos problemas cada día se agudizan más.
    2.- Los tres grandes problemas de hoy en los centros educativos. Parto de mi convicción de que son estos: el vaciado de los programas, el aprobado regalado y la alta conflictividad. Son los que producen los insatisfactorios resultados a que nos ha traído el agotado sistema logsiano y los que hacen que, demasiado a menudo,  nuestros centros no consigan hacer lo que deben hacer: enseñar. Analizo sus causas y el modo en que se producen y reflexiono sobre los procedimientos que pueden resolverlos y las prácticas que los agravan.
    3.- El cerco a la escuela. Reflexiono aquí sobre las dos grandes falsedades que algunos presentan como causa de los males de nuestra enseñanza: la mala formación del profesorado y el uso de metodologías inadecuadas en los centros. Refuto estos tópicos y paso revista a las inconsistencias de los "innovadores" y demás advenedizos que atacan a la escuela, así como a la benevolencia cómplice con que los tratan los medios de comunicación.
    4.- Conclusiones. En este último apartado, abordo diversos temas, tales como ciertas conductas viciadas que el sistema logsiano ha fomentado entre los alumnos o las decepcionantes propuestas de los partidos políticos. Finalizo con una serie sugerencias de mejora, relativas a alumnos, profesores, programas, organigrama del sistema...
           He intentado retratar de forma amena y clara los principales males de nuestra enseñanza, señalando al mismo tiempo posibles soluciones. El libro tiene un precio de diez euros y está ya en la librería "Azorín" de Leganés y en algunas de Colmenar Viejo. En breve, intentaré encontrar alguna otra de Madrid capital que se decida a ponerlo a la venta. Quiero también organizar alguna presentación; a todo ello me va a ayudar Ricardo. Creo que, a quienes desconfíen de las ruedas de molino con que nos quieren hacer comulgar desde los partidos, los medios de comunicación y las pintorescas filas de la innovación pedagógica, este libro podrá interesarles.
                      Os mantendré informados de las novedades, entre ellas, los nuevos puntos de venta.

lunes, 15 de enero de 2018

Nuevo libro del guachimán: Lo que estamos construyendo. 1: otro pacto educativo que nace muerto

   A mediados del año pasado, comencé a escribir un libro sobre la problemática situación de nuestra enseñanza, y precisamente en los últimos días han salido a la luz noticias sobre la cada vez más inquietante conflictividad escolar y sobre los contactos iniciales en busca de un pacto educativo que están en la órbita de los asuntos que trato en mi libro. Se titula Lo que estamos construyendo y ya está lista la edición, así que supongo que podré sacarlo a la luz en una semana. Dentro de unos días, escribiré un artículo dedicado específicamente a sus contenidos; hoy lo que haré será una aproximación preliminar sustentada en esas noticias de las que hablaba antes. 
   El segundo capítulo del libro está dedicado a los mayores males que hoy sufre la educación, y sin duda uno de ellos es la conflictividad, la cual está llegando a los penosos extremos que refleja un estudio de CSIF que ha sido muy comentado estos días: ahí puede verse el abismo de desvergüenza de los peores energúmenos y de ninguneo de los profesores por el que nuestros centros se están despeñando, ante la indiferencia de políticos y gobernantes. Y ya que hablo de ellos, diré que entre los temas que trato figura también lo mucho que ha perjudicado a la escuela la demagogia de la clase política, así como la indecente culpabilización que está arrojando sobre el profesorado; ved aquí este titular que aparecía a cuatro columnas en el diario El Mundo de ayer:
Unanimidad en los partidos para mejorar la formación del profesorado
   No puede ser más explícito: los profesores somos el problema; la causa de los actuales males de nuestra enseñanza es la mala formación del profesorado; ahora bien conviene recalcar algo que se transmite también en el titular: ese diagnóstico no es una verdad empírica, sino que es la opinión de los partidos políticos, la cual no deja de ser una simple opinión, por muy unánime que sea.
   Y, como toda opinión, puede ser errónea.
   Y no es ningún secreto que nuestros partidos políticos han dicho y han hecho muchas cosas erróneas.
    Y tampoco es ningún secreto que, en materia educativa, se han prodigado en el error, hasta tal punto que hoy, ante este titular, los profesores estaríamos muy legitimados para rebotarles las culpas suyas que descargan sobre nosotros. Podríamos hacerlo, por ejemplo, con esta réplica:
Unanimidad entre los profesores para aborrecer
la incompetencia y el sectarismo de los políticos 
    Ya sé que suena un poquito menos cortés y diplomático, pero es que, en la relación entre políticos y profesores, son siempre las espaldas de estos las que sufren los disparates de aquellos, y eso termina por amargar. Se ve muy claro, sin ir más lejos, en este asunto de la formación del profesorado: ni es tan deficiente ni es ni de lejos la causa de los males actuales, pero los políticos (secundados por los medios de comunicación a su servicio) llevan bastantes años utilizando esa fábula de la baja formación del profesorado como cortina de humo para ocultar la realidad: que los males de la enseñanza son otros, los cuales están muy bien identificados, y que no se han resuelto por su sectarismo, su incompetencia, su demagogia y su ignorancia. ¿Qué hay de la conflictividad? En la noticia de El Mundo la reducen al acoso (¿por qué son tan frívolos de usar siempre la palabra bullying?), que es solo una parte. ¿Qué hay del desamparo en que las administraciones han dejado a los profesores? ¿Qué hay del empobrecimiento de los programas? ¿Qué hay de la presión para aprobar a cualquier precio? ¿Qué hay de la falta de exigencia que avalan las propias administraciones? ¿Qué hay de las vergonzosas inmersiones lingüísticas? ¿Qué hay del arrinconamiento o anulación del español en las comunidades bilingües? ¿Qué hay de la pobreza de la oferta educativa? ¿Qué hay del hundimiento del Bachillerato? ¿Qué hay del asunto de la Religión? ¿Qué hay de la falta de evaluación de catástrofes como el bilingüismo? 
    Todos estos y algunos más que no menciono sí que son problemas que están dañando mucho a nuestra enseñanza y se da la circunstancia de que algunos de ellos así son reconocidos en el propio artículo, mientras que de otros, como el empobrecimiento de los programas, ni siquiera se hace mención, ¿por qué? Porque son los que más directamente delatan la incompetencia y demagogia de unos políticos que los han mantenido durante años en el sistema porque creían que ello favorecía sus intereses.
    Pero los partidos, fieles a su incombustible costumbre, se abrazan a tópicos inocuos para ellos, pero vanos y manoseados, como esta bobada que el artículo pone en boca de Marta Martín (Ciudadanos), que estaba en la reunión que los distintos grupos han celebrado para poner en marcha el pacto:
No puede ser que los niños reciten sin aprenderse los mismos temas cada año.
   ¿Con estos planteamientos se está enfocando la reforma educativa? Estas palabras demuestran que esa señora no tiene ni la más remota idea ni de lo que se hace en la escuela ni del asunto en que está metida, así que la pregunta es: ¿qué hace en esa subcomisión, comisión o lo que sea? Tanto ella como cualquier otro que esté a su nivel de ignorancia lo mejor que puede hacer, por el bien de todos, es dedicarse a otra cosa.
     Lo dicho: si lo que estamos viendo estos días en los medios es un reflejo real de lo que van a hacer los partidos, podemos dar por seguro que nos hallamos ante otra reforma que nace muerta.
             De este tipo de cosas habla Lo que estamos construyendo.
     (Continuará)

sábado, 6 de enero de 2018

Sobre penas inhumanas y tratos crueles

   En estos días en que nos ha golpeado el doloroso y horrendo desenlace de la desaparición de Diana Quer y son muchas las voces que piden un castigo ejemplar para su brutal asesino, se ha dado la coincidencia de que, por diversos conductos, ha salido también a la actualidad la cuestión de la prisión permanente revisable, o sea, una condena penal que serviría para hacer efectivos esos castigos ejemplares sobre los autores de crímenes espantosos, tales como el propio José Enrique Abuín, asesino de Diana, o el único al que hasta ahora se le ha impuesto, es decir, David Oubel, el monstruo que el 31 de julio de 2015 mató con una motosierra a sus dos hijas, una de nueve años y otra de cuatro.
   Una de las razones por las que la prisión permanente revisable se ha asomado a la actualidad es la proposición que ha promovido en el Congreso el PNV para derogarla; otra ha sido el pronunciamiento precisamente de Rocío Viéitez, la madre de las víctimas del sanguinario Oubel, la cual se declara  firme partidaria de que esa pena se mantenga. La iniciativa del PNV, que cuenta con 162 votos y el apoyo o las simpatías de PSOE, Unidos Podemos, Compromís, Bildu y los nacionalistas catalanes, se sustenta en argumentos tales como que esa condena es irresponsable y desproporcionada y que la Constitución prohíbe penas inhumanas y tratos crueles. Ante eso, Rocío Viéitez, tras preguntarse cosas como si la ley debe dar más amparo al delincuente que a la víctima o si la libertad de aquel debe representar la pérdida de la libertad de esta, termina diciendo: "A esos 162 votos que piden su derogación: ¿podrían por favor decírmelo a la cara y hablarme de irresponsabilidad, desproporcionalidad, dignidad, crueldad, inhumanidad...?"
   La señora Viéitez maneja algunos otros argumentos difícilmente refutables, como este: ¿acaso no merece una pena muy dura alguien que ha matado a dos niñas con una motosierra? Similar pregunta podría hacerse a propósito de Enrique Abuín, o de los tristemente célebres asesinos de Alcasser, o de Pedro Jiménez (autor del espantoso asesinato de dos mujeres policías), o de Tony Alexander King (el asesino de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes), o del violador del ascensor, además de violador, un asesino muy frío, o del abominable Rafita, o de José Bretón, otro maltratador tan desalmado que fue capaz de inmolar a sus propios hijos, o de Juan Manuel Valentín Tejero, dueño de un escalofriante historial en el que se incluye el asesinato de la niña Olga Sangrador, o del bestial Gustavo Romero Tercero... Dejo aquí solo algunos de los ejemplos más espeluznantes, que no son ni de lejos los únicos que por desgracia padece nuestro país, y eso que España no es ni mucho menos de los más azotados por este tipo de alimañas. Todos han demostrado una crueldad sin límites; todos reincidieron en cuanto tuvieron la menor oportunidad; todos, para bien de la humanidad, estarían mucho mejor bien encerrados o bien enterrados, porque, que a nadie le quepa la menor duda, con estos y con otros muchos como ellos: tantas veces como la sociedad ha sido generosa con ellos y ha respetado su derecho a la libertad, ha habido alguien que lo ha pagado muy caro, en bastantes ocasiones, con su derecho a la vida, y no son especulaciones, hablo de hechos, ahí están sus historiales. 
    Bajo esta perspectiva, cuando Rocío Viéitez se pregunta por qué la libertad de los criminales debe representar la pérdida de liberta de sus víctimas, esta formulando una cuestión de profundísimo calado, a la cual es un desatino responderle llamándola retrógrada, como parece ser que han hecho algunos progresistas biempensantes que han tenido la inmensa fortuna de no cruzarse en sus vidas con un Rafita o con un Antonio Anglés. Ella misma lo dice: es muy fácil ser bueno cuando no te ha machacado la tragedia.
   Pero la vida hay que afrontarla con realismo, no con tópicos que no aguantan el menor choque con la realidad, más aún, cuando uno tiene responsabilidades políticas. Es mentira que todo el mundo pueda reinsertarse, y no solo eso, sino que además está claro que los canallas más reacios a la reinserción son precisamente los más dañinos; es una solemne bobada eso de que las penas deban buscar ante todo la reinserción, porque muy por delante deben ir la punición y el escarmiento, pero además, cuando se trata de alimañas sanguinarias como las que he citado y otras de su pelaje, es crucial que haya un castigo proporcionado a sus crímenes desaforados y una protección de la gente buena, que estará en grave peligro en tanto ellos anden sueltos por la calle. ¿Cuándo van a dejar nuestros políticos de hacer demagogia con cosas tan serias como esta? ¿Cuándo dejarán de ser tan frívolos de querer labrarse imágenes de tí@s supermaj@s aun a costa de políticas  que afectan a la seguridad, la dignidad y hasta la vida?
   Por lo demás, indigna un poco (o bastante) echar un vistazo a la galería de esos que se ponen estupendos con la humanidad y la crueldad sobre los potenciales afectados por la prisión permanente revisable, porque está claro que esas cosas les importan un pimiento y que lo único que pretenden es debilitar al Gobierno y apuntarse algún tanto demagógico. ¿A quién pretende engañar el PNV? Si tan preocupado está por la falta de humanidad y la crueldad, ¿por qué desperdició durante años montones de oportunidades de luchar contra ellas y prefirió en cambio dar la espalda a las víctimas de ETA? El PNV es un partido que todo lo afronta en términos de pérdida o ganancia, hace años era lo del árbol y las nueces, ahora es enredar y hacer guiños al electorado resentido contra el sistema penal, del que en el País Vasco aún queda mucho. En esta misma línea, en un partido como Bildu, pantomimas "humanitaristas" como esta solo producen una reacción: las ganas de vomitar. De los podemitas y los nacionalistas catalanes, lo de siempre: desestabilizar, crear malestar y confusión donde, cuando y con lo que sea. Tengo, como viene siendo habitual, que dejar para el final al PSOE: está cada vez más desnortado, ¿cuándo se enterará de que lo que tienen que hacer los partidos sólidos son políticas necesarias y con razones convincentes y no apuntarse a ferias guiadas por tópicos gastados e insostenibles? Mucho me temo que quizás el PSOE ya no cumpla los estándares de partido sólido.
    Pero, a última hora, no se trata de políticas, se trata sobre todo de justicia y de derechos. Si nos equivocamos a la hora de determinar los que se merecen los monstruos, seguro que dañaremos terriblemente a los de las personas inocentes.