lunes, 31 de marzo de 2014

Expertos y directores nos desvelan sus amores

   Leo en "El País" un artículo titulado Profesores a medida y voy del asombro a la risilla sarcástica, porque los muchachos del grupo PRISA nos quieren colar como innovadora maravilla una medida que es discutible que lo sea, pero además con un cinismo argumental digno de los más cualificados manipuladores. Como sucede con todas las esferas que tienen voz y voto en esto de la educación (o sea, partidos, gobiernos, sindicatos, secta pedagógica, patronales y prensa), cada vez que dicen, hacen o proponen algo, nunca lo hacen desde un limpio posicionamiento en el que el asunto se enfoque desde la simple óptica de su repercusión en la enseñanza, sino que siempre se abordan los temas bajo el condicionante de un cargamento de prejuicios y de intereses partidistas. Como era de esperar, eso es lo que sucede con este artículo. La medida en cuestión es la siguiente: el Gobierno catalán ha aprobado una norma que permitirá a los directores de los centros públicos seleccionar a la mitad de su plantilla. Por el sesgo del artículo, se ve claramente que "El País" ve con buenos ojos la medida, lo cual representa el primer motivo de asombro, porque esa medida está también en la LOMCE, y resulta que lo que propuesto por la Generalitat se contempla como un avance que mejorará la calidad de la enseñanza, si lo propone Wert supone un nefasto giro hacia la asimilación entre la gestión de los centros públicos y los privados: ¿puede saberse qué juego se trae "El País"? Da la impresión de que, como señalo más arriba, no importa lo que se diga, sino quién lo diga: si lo dice alguien tan progresista y "salao" como CiU, la señora Rigau, el nacionalismo o la Generalitat, es el colmo de las bondades, pero, si lo dice la ley del PP, es una horrenda aberración. Penoso, además de letal para la educación.
   Vayamos con la famosa medida. En su defensa podemos oír voces tan variopintas como la de la consejera Rigau, algunos representantes del colectivo de directores y ese fantasma colectivo conocido como Los Expertos, del cual, en el artículo en cuestión, hemos visto materializarse la voz de don Mariano Fernández Enguita, quien, como es habitual en él, se despacha con una generalización llena de desprecio y descalificaciones hacia el colectivo profesoral, luego volveré sobre este sujeto. Como el artículo es largo, lo analizaré en términos globales. La tesis que defiende (aunque quiera aparentar de manera bastante burda que es neutral) es que la medida de dejar en manos de los directores la selección de parte del profesorado es acertada. Maneja para ello una serie de datos y argumentos sobre los que quisiera hacer algunas puntualizaciones.
   1.- El director tendrá la libertad de cubrir las vacantes que se produzcan por jubilación, enfermedad o traslado. Si esto va a ser así, tendrá lógicamente que incendiar el sector educativo catalán y el de toda España, porque los demás vamos detrás. Si las bajas por jubilación o traslado se cubren por personal elegido por los directores, eso significará que ciertas plazas de funcionarios (puestos indefinidos) van a ser cubiertas por interinos (puestos temporales), ya que un director no puede asignar plazas de funcionarios de carrera, lo que significará un paso más en la degradación de los puestos de trabajo. Sabemos que ya la tasa de reposición de las jubilaciones de funcionarios están en torno a un 10%, pero, sinceramente, creo que el colectivo docente debería luchar por que en la enseñanza no fuera así, dadas las necesidades del sector. En consecuencia, este jueguecito de dejar a los directores parte de la configuración de las plantillas puede convertirse en otro factor de empeoramiento del mercado laboral español, un pretexto más para ir creando cada vez menos plazas de funcionarios de carrera, que son las buenas. No se olvide que los puestos de funcionario son también puestos de trabajo, ni que un empleo indefinido, por mucho que algunos echen interesadamente porquería sobre la estabilidad profesional de los funcionarios, es beneficioso para la sociedad. En cuanto a lo de las bajas por enfermedad, sinceramente, para una cuestión como la que aquí tratamos, me parecen el chocolate del loro.
   2.- La calidad educativa la da el profesor en el aula, así que es importante poder seleccionar a los mejores profesores. Sentencia  Juanjo García, presidente de la asociación de directores catalanes. ¿Y de dónde se saca él que esa facultad la tengan los directores? Está claro que esta medida es muy del gusto de la derecha (pues derecha son el PP y CiU, partidos ambos que defienden la medida), porque su modelo de centro es un modelo empresarial, en el cual el director es el propietario del centro o su representación, y por tanto debe tener la facultad de hacer o deshacer, contratar o despedir. Se presenta entonces una objeción: ¿están los mejores profesores en la red educativa donde los selecciona el director, es decir, en la enseñanza privada? Me permito dudarlo, aunque solo sea por una razón: un altísimo número de profesores de la privada no están en la pública (donde las condiciones de trabajo y los sueldos son mucho mejores) porque no han superado los procesos selectivos; dicho más claramente: no están en la pública porque los que sí están han demostrado ser mejores que ellos. Este dato puede ser crudo, pero lo considero incontestable, no obstante, este blog está abierto al diálogo. Podría decir bastantes cosas más sobre este particular, pero no quiero extenderme mucho, aunque sí añadiré algo acerca de lo de dejar la selección del profesorado en manos de los directores: en la enseñanza pública, se dan casos en que, mediante procedimientos arteros, los directores consiguen retener a profesores que ellos deciden en plazas que no les corresponden. Conozco pocos casos, pero en todos ellos el beneficiado lo fue por ser amigo o fiel al director que le favorecía, lo de su calidad docente era secundario o, simplemente, no se tenía en cuenta. Quiero recalcar una cosa que en el artículo, manipuladoramente, ni se menciona: lo de dar a los directores de centros públicos facultades de selección de personal es una medida -nada inocente- destinada a llevar la enseñanza pública hacia modelos de gestión privada. Lo es si lo propone Wert y lo es también si lo propone Irene Rigau. Lo haga quien lo haga, forma parte de un plan de largo aliento destinado a convertir la prestación de un servicio público en un negocio del que se beneficiarán una serie de empresas, que sepan "El País" y el señor Enguita lo que defienden, aunque a lo mejor ya lo sabían.
   3.- Tenemos directores que no dirigen porque no tienen mecanismos reales para gestionar los centros, profesores que no son evaluados ni rinden cuentas y un mecanismo burocrático de asignación del profesorado. He aquí la puñalada del señor Enguita, el Experto. Comprometido hasta la médula con ese desastre para la educación de millones de españoles que ha sido la LOGSE, no encuentra mejor manera de defender el engendro que echarles a otros la culpa de su fracaso. Y esos otros suelen ser los profesores. ¿Qué es eso de que los profesores no son evaluados  ni rinden cuentas? Pocos oficios debe de haber en España más puestos bajo la lupa que el de profesor: nos miran alumnos, padres, directivos e inspectores; tenemos que ajustar nuestro trabajo a programaciones públicas; tenemos que atender a consultas y reclamaciones de padres y alumnos (este año llevo 43 entrevistas con padres; en septiembre de 2013, atendí a once reclamantes, con exámenes de entre 1'5 y 3'5 puntos); estamos, por último, expuestos a peticiones descabelladas e injusticias de la inspección hasta unos límites indecentes. En gran parte, esto último se debe a cierta mentalidad de que en la escuela se puede reclamar cualquier cosa, extendida en la sociedad por esa laxitud con que los españoles nos hemos tomado el asunto de los derechos, pero también por engendros buenistas como la LOGSE o por francotiradores sin demasiada idea ni el menor asomo de ética como el señor Enguita. ¿A quién rinde cuentas él? ¿Qué procesos siguió para ser seleccionado como profesor universitario? Pero me salgo del tema: hundida su penosa LOGSE, el señor Enguita reclama que los directores puedan seleccionar al profesorado para poder llevar adelante proyectos y tener mecanismos para quitarse de en medio a los profesores que no comulguen con ellos. ¡Cómo se ha retratado usted, don Mariano! ¿A que le hubiera gustado disponer de un arma así para darnos sin contemplaciones una patada en el trasero a todos los profesores que no comulgábamos con sus envenenadas ruedas de molino? ¡Qué progresista, qué democrático! Sepa que yo lo he sufrido, sé de qué pelaje despótico son usted y los esbirros de sus dogmas que hay sembrados por los centros, porque alguna vez me han querido hacer exactamente eso que dice usted: echarme a empujones porque no estaba de acuerdo. Pero aquí estoy, ya ve, así que se lo comunico: ya está experimentado y no ha servido: por muchos mecanismos que se pongan en manos de inspectores, directores u orientadores, siempre existirán personas dispuestas a llamar disparates a los disparates.    
   4.- Estos mecanismos (los de elección del profesorado por parte del director) son los que se usan en países que han aparcado el funcionariado.- Eso se afirma en el artículo. Seguimos con la lapidación de los funcionarios (¡qué significativo ese "han aparcado"!). Tendremos que tener cuidado con "El País" y los partidos "progresistas" a los que halaga: en el fondo, siguen creyendo lo que Zapatero o Esperanza Aguirre: que los funcionarios tenemos la culpa de la crisis. Hay gente que no aprende.
   5.- El actual sistema de selección de los directores está en la senda de la meritocracia. Solo por esta estupidez, dicha -supongo- para justificar su defensa de que se deje en manos de los directores la elección de los profesores, la autora del artículo demuestra su absoluto desconocimiento del mundo de la educación, ya que el actual sistema de elección de los directores lo único que garantiza es que lo sean los más sumisos ante la Administración: se puede no ser especialmente brillante y llegar a director, no solo hay pruebas de ello, sino que parece incluso que es lo que se busca, pues muchos centros públicos están hoy dirigidos por mediocres sin el menor liderazgo, pero que se ajustan a la perfección al perfil ideal que se busca desde el poder: un personaje dócil y dispuesto a acatar sin rechistar cualquier cosa que venga de arriba.
   6.- Y la última: "No puede ser que a un centro llegue un director y lo haga su cortijo". Esto afirma don José Antonio Martínez, presidente de la Asociación Estatal de Directores de Instituto. ¡Hombre, claro, ya lo sabíamos! Y seguro que él también lo sabe: el director nunca es el señorito, el director es como mucho el capataz. Los que sacan estas normas las sacan sabiendo muy bien que los señoritos van a ser ellos. El problema es precisamente ese: que, de un tiempo a esta parte, la inclinación de los directores a portarse como cortijeros y defender su estatus arreando fustazos al profesorado está demasiado extendida, por eso alarman normas como esta, que no pretenden mejorar nada en la educación ni en los centros, sino reforzar el dominio de los que ya los controlan.  

sábado, 29 de marzo de 2014

Bilingüismo escolar: nuevos estragos

   Sobre esa lamentable aberración del bilingüismo escolar que, como tantas otras, nuestros dirigentes políticos nos han impuesto por su santa voluntad y por la única razón de que, gracias a la forma demagógica y embustera en que la han difundido, les está dando réditos electorales, ya os he hablado en más de una ocasión, ya fuera para señalar que es un disparate, para retratar el modo hipócrita en que los dirigentes se la autoaplican o para dejar constancia de la peor de sus consecuencias: que se está llevando a cabo con grave perjuicio para los alumnos, lo que revela hasta qué punto carecen de escrúpulos las personas y organizaciones (en el caso concreto de la Comunidad de Madrid, el PP que nos gobierna) en cuyas manos está hoy España.
   Vuelvo hoy sobre lo del perjuicio para los niños. Hace unos días, estaba en la sala de espera del médico y entró una joven madre con un niño que aparentaba dos o tres años. Se sentaron frente a mí y entonces pude ver que el pequeño llevaba una sudadera de la guardería en que supuse que debía de estar, nombre que estaba escrito... en inglés. ¿Bilingües ya desde esa edad? El cacao mental que se les va a inocular a estas generaciones en materia lingüística va a ser de órdago a la grande. Pero el producto, lanzado por la Consejería de Educación, está ahí, y vende, ya veremos las consecuencias.
   Hoy he hablado con una sobrina mía que tiene una niña que va a cumplir los tres años y ya para el siguiente curso va a ir a la escuela. Me cuenta mi sobrina que está mirando las diversas opciones que tiene cerca de casa y me dice que se encuentra indecisa y que hay cosas que la preocupan, la principal de ellas, el bilingüismo. Le pregunto por qué y me cuenta que la mayoría de los centros de alrededor de su casa son bilingües, pero ella no quiere llevar a la niña a un bilingüe, ya que conoce a mucha gente que tiene a sus hijos en bilingües y lo están pasando mal. ¿Por qué? Pues porque el inglés y/o las materias de toda la vida enseñadas en inglés se les atragantan, lo que les obliga a tremendos maratones de estudio que a menudo envuelven también a los padres. Sabe de algún que otro niño al que esto le produce tanta angustia que hasta vomita cuando se pone a estudiar. ¿Y esto con cuántos años? Con ocho.
   Lo que ya he dicho otras veces: la frasecita sobre la enseñanza bilingüe que se marque quien sea en el próximo mitin electoral tendrá detrás un dudoso o perjudicial resultado educativo y el haber pasado por la picadora a niños y padres. Y lo peor es que los causantes del estropicio lo saben, pero siguen adelante. Ojalá lleven en la vida lo mismo que están sembrando.   

domingo, 23 de marzo de 2014

Réquiem por Adolfo Suárez

 

  
   Soy muy consciente de la magnitud de la figura de Adolfo Suárez y de la insignificancia de este blog, de manera que no voy a extenderme más de lo preciso. Como sabéis todos, hoy tenemos que lamentar el fallecimiento de este personaje histórico, cuya importancia el tiempo se ha encargado de señalar. Lo más significativo de su aportación, lo resumió él mismo en este artículo que os enlazo:
    De esa misma fuente he sacado la imagen que os ofrezco, esa portada de la revista TIME que nos deja testimonio de algo que a menudo sucede: que quienes observan desde fuera un fenómeno están más capacitados para entenderlo que quienes lo viven desde dentro, ya que, cuando la prestigiosa revista norteamericana valoraba a Suárez de manera tan positiva, aquí se le estaba poniendo en duda seriamente.
   Vista su figura en la actualidad, se me ocurren dos preguntas: ¿qué habría sido de España si la derecha de nuestro país hubiera sido liderada por él y no por quienes finalmente lo hicieron? Dado que hoy afrontamos un fin de ciclo y el agotamiento de un régimen parecidos al de la época en que surgió su figura, ¿qué conclusiones deberíamos sacar al comparar ambos momentos? Yo, que he vivido los dos, diré a botepronto que, en los años de la transición setentera, la sociedad española miraba hacia el futuro con mucha ilusión, cosa que me temo que no puede decirse hoy en día, en estos años en que sería necesaria una nueva transición de similar envergadura, que, paradójicamente en un país más democrático que aquel, se nos está escamoteando.  

sábado, 22 de marzo de 2014

Número 3 de la revista "El ballet de las palabras"

  La revista digital "El ballet de las palabras" ha publicado hoy su número 3. Podéis verlo en este enlace:
 

domingo, 16 de marzo de 2014

Cataluña y los presidentes chiflados (previsibles o imprevisibles)

  
   Se cuenta que Jordi Pujol, hablando una vez acerca de Pascual Maragall, dijo más o menos esto: "Es un chiflado imprevisible, pero si algún día un socialista llega a presidente de la Generalitat, ese será Pascual Maragall". Si pulsáis aquí, mirando en las últimas tres líneas del artículo, hallaréis más pistas acerca de esta anécdota del veterano político catalán, en cuya profecía omitió un pequeño detalle: se le olvidó decirnos que Maragall no sería el único chiflado que alcanzase la presidencia de la Generalitat, ahí tenemos a Artur Mas para demostrarlo.
   El problema con Mas es que su chifladura es resueltamente incendiaria, cosa en la que, de manera tan lamentable como alarmante, dejó hace mucho de ser imprevisible. Hoy se ha puesto mesiánico y  se ha despachado con una metáfora acerca de David y Goliat, un peldaño más de la escalada en el lenguaje demencial, provocador, agresivo y con connotaciones belicistas en que hace tiempo que están empeñados él y su partido, como podéis ver aquí.
   Según el señor Mas, David ganó a Goliat "con astucia, determinación y voluntad". Se le ha olvidado decir que también y sobre todo fue con una pedrada arreada cobardemente desde una distancia fuera del alcance de su adversario; ya que cita la Biblia, que la cite del todo, y que no olvide que es la historia de los israelíes escrita por ellos mismos. Es importante lo de la cobardía, porque, aparte de la puntería, quizás es la única "virtud" que en realidad tuvo David y lo único en que Mas se le parece, aunque él diga otra cosa.
   Pero no es esta la mayor enormidad que ha soltado Mas en los últimos días. El martes pasado, en un encuentro con ciudadanos donde, por cierto, no le pusieron las cosas fáciles, llegó a decir que no descarta la declaración unilateral de independencia. Esto se comenta solo y refuerza la afirmación de que las chifladuras de este dirigente pueden acabar teniendo muy mal final, esperemos que la cosa se reconduzca. Por último, hoy, respondiendo a algo bastante neutro que ha dicho Margallo acerca de su proyecto, se ha sentido jocundo y ha dicho cosas como estas:
-Antes del Big Bang ya había España.
-Resulta que España es una unidad de destino en lo universal, la madre España, que ordenó el Universo y que ahora con voz autorizada se permite decir quién vagará por los siglos de los siglos por el espacio.
   ¿Se entiende ahora por qué digo lo del chiflado previsible? Decididamente, este señor es un mentecato que se permite cachondearse de España estando las cosas como están y gracias a  lo que él mismo ha montado. ¿En manos de un personaje como este está la presidencia de una comunidad autónoma? Así va el país. ¿Os imagináis la que se hubiera montado si cualquier político de cuarta fila se hubiera pronunciado acerca de Cataluña en parecidos términos? ¡La hecatombe, el delirio, habríamos tenido vestiduras rasgadas para un año!, y sin embargo el señor presidente de la Generalitat se lo permite sobre España tan campante. ¿Qué dirá ahora el coro de apaciguadores que, a cada cosa que se dice en contra de las pretensiones nacionalistas, sale con aquella canción de que eso acaba sumando adeptos para sus filas? Espero que, con la misma presteza, corran a cerrarle la bocaza a este pirómano insensato. Miremos alrededor y en los libros de historia y veremos cómo pueden acabar aventuras como la suya.
  

sábado, 8 de marzo de 2014

¿Licencia para matar o licencia para cobrar? La nueva pedagogía

   Amigos míos:
   Después de las zozobras que al delicado corazón de este guachimán le han producido las Acasos, los Barajas y las Pedagogías Blancas que andan por el mundo, cuando ya me creía alejado de aqueste mar tempestuoso, héteme aquí que me entero de que mi admirado José Antonio Marina se ha sacado de la manga una cátedra en Inteligencia Ejecutiva y Educación. ¿Estará abierta la matrícula para verdugos? ¿Dispensará títulos con licencia para matar y acabaremos viendo al bueno de Marina como si fuera el señor Bond, James Bond, o sea, tal que así?:




   Por suerte, leo un poquito más y me tranquilizo, ya que veo que esta nueva patente educativa, llamada sin duda -como todos los apostolados de innovación educativa que han sido y serán- a salvarnos de la ignorancia sin el menor esfuerzo,  cuenta con el respaldo de la Universidad Antonio de Nebrija y el Banco de Santander, así que está claro que aquí la licencia dominante va a ser la licencia para cobrar. Vaya, pues, el complemento multimedia apropiado al caso:



   Os contaba ya hace unos días que, en medio de los embates neopedagógicos ciclogenéticos que nos han estado azotando en los últimos meses, me decía un amigo que todas estas propuestas no son más que la avanzadilla de los que, a la vista de que se avecinan cambios, se preparan para lo que él cree que acabará siendo el nuevo modelo educativo: el desembarco del sector privado en la enseñanza pública. Dicho en otras palabras: la conversión en negocio privado de un servicio público, algo muy en la línea del catecismo ideológico del PP, cuyo primer mandamiento es amarás a la empresa y al cash sobre todas las cosas. Naturalmente, queda muy feo presentarse solo con un crudo "yo vengo aquí a ganar pasta" por delante, de ahí que, con mayor o menor acierto y gracia, todos se disfracen de innovadores y dueños de la fórmula mágica para salvar a la menguada educación española. Nunca agradecerán lo suficiente al PSOE, a la secta pedagógica y a su LOGSE que les hayan brindado un pretexto con la demolición sistemática a que han sometido a la escuela en los últimos veinticinco años. Tampoco será ocioso señalar tres cosas: que estos neopedagógicos son tan torpes que apenas saben ocultar sus intereses comerciales, que suelen presentar un alarmantemente bajo nivel profesional y que   las "innovaciones" con que se adornan  son más viejas que el chotis, además de coincidir con los peores hallazgos del caduco pedagogismo "progre", los que más daño han hecho a la escuela, cosa que no es en absoluto casual, porque son los reclamos más demagógicos y resultones, las mentiras más útiles para embaucar a la gente. Relaciono algunos de los más señalados en el apartado número 1 de mi artículo Un espectáculo aberranteRecalco: las propuestas de renovación que defiende la división pedagógica de última hornada, es decir, la del PP, no solo son viejas, sino que además han demostrado en la práctica ser muy dañinas, ¡buen comienzo!
   Os dejo aquí una relación sucinta de las propuestas y las figuras a que me refiero:
   1. La fundación Empieza por educar. Se dio a conocer en el conflicto en la enseñanza madrileña de 2012, con una inquietante maniobra para infiltrarse en los institutos que relato en un artículo sobre ella. El plan contaba con el respaldo de la Consejería de Educación dirigida por Lucía Figar. No quiero dejar pasar la ocasión de recordar que su entonces jefa, Esperanza Aguirre, ha sido sin duda la dirigente política que más canallescamente ha tratado a los profesores. Curiosidad: esta organización también tiene detrás al Banco de Santander.
   2.- José Antonio Marina. Nunca dejará de inspirarme el respeto que se merece por dos cosas: sus libros buenos y el ser un verdadero conocedor de la enseñanza y sus problemas. Declarado esto, me provocan toda la desconfianza del mundo iniciativas suyas como esta de la inteligencia ejecutiva o el proyecto Superpadres, que analizo en mi artículo El planeta de los padres.
   3.- Pedagogía Blanca. Me ocupo por extenso de esta iniciativa (que conocí por una entrevista de ABC) en un reciente artículo. Lo leáis o no, os recomiendo que les echéis un vistazo a unos vídeos que salen en el enlace ESCUELA DE PADRES que incluyo en él, para que os deis cuenta del bajísimo nivel de este producto.
   4.- Sebastián Barajas. Ya hemos vertido ríos de tinta sobre él. Analizo y critico sus propuestas en Un espectáculo aberrante y en Experiencias paranormales en la televisión, un artículo del blog de Alberto Royo. En este último, empiezo haciendo una relación y breve comentario de citas literales del señor Barajas que bastan para que se descalifique él solo. Eso le da a él pie para obsequiarme con una serie de réplicas en las que se dedica a echar balones fuera, tergiversar, descalificar e insultar, pero nunca a explicar los disparates suyos que yo reproduzco. Con esto, termina de cubrirse de gloria y de desenmascararse: es, en esencia y como demuestra sobre todo en sus dos últimas réplicas, un resentido contra la escuela. En otro de los artículos del blog de Alberto llega a equiparar sus propuestas con el descubrimiento de la penicilina: como lo leéis, buscadlo si tenéis paciencia. Y todo esto, plagado de faltas de ortografía y errores de redacción: se mete a experto en pedagogía sin conocer la enseñanza y despreciando a sus profesionales; se mete a escribir libros sin saber escribir: ¿qué se puede esperar? Bien, pues La 2 lo convoca como experto en educación, esto es lo peor: así va el país.
   5.- María Acaso.- Confieso que en parte me desconcierta, porque sus desvaríos encajarían más en el progrepedagogismo chachiguay, pero luego la respalda la Fundación Telefónica, publica en Planeta y airean su propuesta y sus productos en ABC. Desde luego, no pierde ocasión de promocionar su librito. También hablo de ella en Un espectáculo aberrante. Allí ya señalo algunas de sus "novedosas" propuestas: fobia a los contenidos y al esfuerzo, colegueo con los alumnos, odio a los exámenes, enseñanza lúdica, todo el mundo aprueba...: los ajados disparates con los que los logsianos ya se han cargado la enseñanza. Añade aportaciones demenciales como bailar o comer en las clases. Lo peor no es que ella lo haga, allá ella y sus alumnos, lo peor es que se cree que eso es el colmo de la metodología didáctica y se ha propuesto hacérnoslo tragar a los demás, fiel al sectarismo impositivo de todos los iluminados de la innovación pedagógica. En el artículo de su blog titulado 2014 EVALUparty, podemos ver sus innovadores métodos de evaluación: plantarse un cabezón de paloma, poner globos, ir los alumnos (ya mayorcitos) disfrazados de Spiderman, enganchar a una por las piernas... ¡Qué divertido! ¿Es así como quieren que evalúen a sus hijos los directivos de La 2, la Fundación Telefónica y ABC? Mira que lo dudo.      
   Estos parecen ser los vientos que soplan en la innovación pedagógica y enamoran a los bancos, las instituciones y los medios de comunicación: que Dios nos pille confesados.