domingo, 26 de mayo de 2013

Zafarrancho en DRY

   Deseoso como está este guachimán de integrarse en alguna organización de carácter político que proponga acciones destinadas a darle un vuelco democratizador a nuestro estado actual de cosas, hoy se ha lanzado con interés sobre esta noticia de "El País":
 
 
 
   Si leéis el tercer párrafo de la noticia, veréis que allí se dice que, por esta iniciativa, DRY ha sido hasta calificada de fascista por los sectores más radicales del 15-M, movimiento al que DRY considera de un asamblearismo inoperante y del que, en consecuencia, se ha separado con este paso. 
   Se da la circunstancia de que uno de los movimientos que yo seguía con más interés era, precisamente, DRY, ya que estaba muy de acuerdo con buena parte de sus propuestas, pero me alejaban de ella estas razones: no se pronuncia acerca de la cuestión territorial (para mí, importantísima), su lenguaje y algunas otras de sus propuestas me parecían aún muy ligados a un utopismo progresista que creo ya envejecido, su inequívoco asamblearismo, la poca elaboración de sus propuestas y su rechazo de la vía política. No obstante, como la noticia de hoy implicaba un replanteamiento, me he metido en su página a ver las dimensiones exactas de este, y allí, para mi sorpresa, lo que me he encontrado ha sido un comunicado en el que DRY denuncia que quienes están llevando a cabo este salto a la política no son DRY, sino unos usurpadores de su nombre, y en el que además se ve que no es el 15-M quien califica de fascistas a DRY, sino DRY quien califica de fascistas a los promotores de la opción aireada por "El País", todo lo cual me ha llenado de estupor. 
   Lo dicho: zafarrancho en DRY, por si teníamos poco lío. Y, junto a esto, penoso cacao informativo de "El País"... ¿involuntario o deliberado? Sea lo que sea, malo es que un periódico manipule, pero que no se entere tampoco resulta glorioso.

domingo, 19 de mayo de 2013

Tendré que decir algo sobre la LOMCE

   Dilema: conflicto que se produce cuando tienes que elegir entre dos alternativas igualmente buenas o igualmente malas. Dilema en el que nos vemos últimamente muchos profesores: LOMCE del PP o protestas en su contra que han organizado los sindicatos progresistas, las cuales llevan implícito el dar por bueno el modelo LOGSE. Única salida que veo razonable: decir NO a las dos. Mi NO a la LOGSE se debe a que en sus veinte años de aplicación ha arrasado la enseñanza, en especial, la pública. Mi NO a la LOMCE se debe sobre todo a que es una propuesta del PP, lo que resulta inseparable del maltrato que este partido nos esta infligiendo a los profesores y de su decidido propósito de rematar la enseñanza pública. Quiero, no obstante, dejar aquí una serie de consideraciones acerca de la LOMCE.
   1.- El papel que asigna a los directores de los centros públicos.- Es inadmisible, ya que en la práctica representa convertirlos en señores todopoderosos al estilo de los de los centros privados, modelo tan del gusto del PP, empeñado no solo en la supresión de lo público, sino en gestionar lo poco que por fueza tenga que quedar según la despótica disposición de los gobernantes, no bajo el dominio de las leyes. No es admisible que el director quite y ponga profesores a su antojo, porque existen unos concursos de traslados que emanan de esos derechos laborales que tanto disgustan al PP y los protegen; como es habitual en este partido, esto está destinado a fomentar la indefensión y la sumisión ante el poder.
   2.- La falta de consenso y diálogo.- Esta ley está hecha a la medida del PP, que ha hecho solo algunas consultas cosméticas a partidos y sindicatos, ahora bien, este extremo no puede aducirse como crítica por los continuistas logsianos (izquierda política y sindical más sacerdocio pedagogista), ya que su ley se la guisaron y se la comieron también entre ellos, pero llamaron "consultas con la comunidad eductiva" a los acuerdos con sindicatos y CEAPA, o sea... consigo mismos.  Los grandes marginados de LOGSE y LOMCE han sido los verdaderos expertos en educación, es decir, los profesores, a quienes sería inexcusable consultar, pero saltándose los tamices corporativos de las organizaciones sindicales. Se debía y se podía, pues con los medios informáticos es más que viable, pero quizás sus respuestas hubieran escapado al control político, cosa que no interesa a los autores de estas leyes, más políticas que educativas. Mientras las leyes educativas se hagan así, es decir, sin grandes consensos políticos y de espaldas al profesorado, tendremos las porquerías perniciosas que llevamos años padeciendo.
   3.- Las reválidas.- En abstracto, las considero positivas, como ya expliqué aquí, pero recalco lo de "en abstracto", porque cualquiera sabe con qué concreciones se puede descolgar el PP. En general, me reafirmo en mi tesis de que las reválidas deberían obligarnos a los profesores a ser más serios y exigentes y contribuirían por tanto a erradicar el aprobado regalado, esa seña de identidad logsiana que tantos estragos ha hecho.
   4.- Lo de subvencionar colegios no mixtos.- Se descalifica por sí solo. Los colegios en que no se mezclen chicos y chicas son una antigualla que de ningún modo se debería pagar con el dinero de todos. El que quiera ponerlos, que se los pague, y, en cuanto a los padres que quieran mandar ahí a sus hijos... pues lo siento por los niños: pasé cuatro años en internados masculinos, podría escribir páginas y páginas acerca de lo mucho que eso me hizo perder.
   5.- Lo de que favorece a la escuela privada.- Me parece horrible, claro, pero... ¿no favoreció la socialista LODE a la enseñanza privada al ser la creadora de la peculiar red concertada? ¿No tienen CCOO y UGT robustas secciones de concertada que les han llevado a firmar convenios que han fortalecido este sector? Seamos coherentes.
   6.- Los itinerarios a los quince años y lo de pasar con dos suspensas.- Dos tiritas, lo cual es otra muestra de que esta ley, en realidad, no está demasiado preocupada por lo educativo. Me sigo pronunciando por la propuesta del Manifiesto de maestros y profesores, con su primaria terminada a los catorce años y, a partir de ahí, tres opciones: dos con la primaria aprobada (bachillerato y FP) y una de formación general y/o iniciación profesional para quienes no la hayan aprobado. Y por supuesto, con unos niveles de exigencia serios y una red de pasarelas. Podéis consultar también aquí.
   7.- La notable carencia de debate en torno a los contenidos de los programas.- El de Lengua, con la unión de Lengua y Literatura en una sola asignatura, es un disparate inaplicable (inaplicable en condiciones, se entiende), y esto no lo digo solo yo. Creo que en otras asignaturas también sería conveniente alguna revisión. ¿Cómo se entiende que se plantee un cambio de sistema educativo sin decir ni una palabra de esto?
   8.- La importancia concedida a la Religión.- Absolutamente coherente con el perfil y los actos de este gobierno confesional en un estado aconfesional. Así es España. La enseñanza en un país que se declara laico no debería incluir la religión, por razones diversas (ver 1 y 2). Dicho esto, a uno le deja perplejo oír a Rubalcaba eso de que el PSOE revisará el concordato cuando gobierne. Genial, pero la idea llega con 31 años de retraso.
   9.- La cuestión lingüística.- Este es un asunto muy grave que hay que resolver cuanto antes. En esta democracia de mirar para otro lado que nos hemos montado, se produce el hecho inaudito de que, en los territorios gobernados por los nacionalistas o improntados por sus idearios segregacionistas, se margine a personas que quieren estudiar en la lengua oficial del país y una de las más importantes del mundo. Cuando en todo él el español crece, tiene peso y gana prestigio, en zonas de España como el País Vasco o más aún Cataluña, es perseguido. Las políticas de inmersión lingüística de Cataluña son nazis; la prohibición de rotular los comercios en español que se hace en Cataluña es nazi y una vergüenza para quienes gobiernan el país (que es España, naturalmente: Cataluña es solo una región); la persecución de la lengua española en la propia España que se practica en Cataluña y algo menos (ahora) en el País Vasco es nazi; la marginación y práctica prohibición de estudiar en español que sufren quienes así quieren hacerlo en Cataluña son nazis. Cuando Artur Mas se pronuncia (como le he visto hacer hoy en un telediario) llamando al catalán "nuestra lengua" con un deliberado propósito de recalcar que el español no lo es, se muestra como el nazi segregador que es él, ya que comete el atropello de excluir de la sociedad catalana a quienes prefieren el español (una de sus lenguas oficiales) y de marginar el uso de esta; cuando afirma que la política de inmersión produce cohesión social, miente, porque esa política, que en realidad es de segregación y acoso, solo ha producido marginación y miedo entre quienes prefieren hablar en español y se sienten por ello inquisitorialmente señalados; cuando Irene Rigau dice que la ley será imposible de aplicar, está una vez más practicando esa curiosa conducta antisistema que lleva años practicando la Generalitat, que sin embargo forma parte del sistema y se beneficia del marco democrático que le procura. Todo esto es innegable, porque está corroborado por el testimonio de padres que se han visto hostigados por querer que sus hijos estudiasen en español y por el cada vez mayor número de personas a las que la imposición y el uso segregador del catalán están expulsando de Cataluña. ¿Qué decir del País Vasco? No es ocioso recordar que allí esta tarea ya la llevó a cabo hace años el abertxalismo, que exilió con sus amenazas a 177.000 vascos (según calcula Mikel Buesa) y expulsó a base de llamarlos "maketos" y "txakurras" a muchos funcionarios no vascos que trabajaban allí con todo el derecho del mundo, bastantes de ellos, profesores, por cierto, cuyos puestos fueron usurpados en gran parte por gente que procedía de las ikastolas y no tenía más mérito que hablar en euskera y ser fiel a los principios fundamentales del movimiento euskaldún. Bien, pues ahora, tanto Bildu como el PNV se quejan de la invasión competencial y la regresión lingüiística que representa la ley Wert.
   Estos excesos del nacionalismo, que vienen de lejos y son cada vez más acusados y graves, hay que pararlos cuanto antes. Que tengan cuidado el PSOE, IU, CCOO, UGT o la Ceapa; que escojan bien a los compañeros de viaje en su guerra escolar y los argumentos que utilizan. No se puede, por ejemplo, decir que la LOMCE es segregadora (como se aducía en la pasada huelga general del 9 de mayo) y luego ir de la mano con segregadores conspicuos como los nacionalistas catalanes y vascos o los ultrarregionalistas valencianos, que también tienen lo suyo; no se puede alzar la bandera del progresismo y seguir hoy en día pretendiendo que el nacionalismo en España lo es, porque eso ya no engaña a nadie: los nacionalistas catalanes y vascos no solo no son progresistas, sino que yo dudo mucho de que sean siquiera demócratas, a juzgar por el pasado de Bildu, las prácticas de acoso y segregación que aquí señalo o la afición a quemar banderas de los exaltados del PNV, ERC o CiU. La deriva nacionalista preocupa, solo gente tan ciega como los líderes políticos españoles sería incapaz de ver su cada vez mayor agresividad. En su último libro, Muñoz Molina nos avisa en más de una ocasión de que no estemos tan confiados, porque en la vida ningún suceso es excluible y, hacia finales de los ochenta, nadie en los Balcanes hubiera dicho que iban a acabar a tiros. Puede que me llaméis alarmista, pero la capacidad de sembrar discordia y prender catástrofes que tienen los nacionalistas está constatada por la historia. Medio al hilo de todo esto, mirad lo que dice hoy en una entrevista en "El Mundo" Álvaro Rodríguez Bereijo, expresidente del Constitucional: "Fue un error que el Estado transfiriera Educación y Sanidad. Yo las recuperaría". Y yo, porque razones parece que no faltan. Leed la entrevista, son dos páginas con reflexiones muy interesantes acerca de esas cosas que hoy nos producen inquietud a todos.
   Termino: no a la LOMCE, pero también no a la LOGSE. Sí a una ley que abarque el máximo consenso posible, que presente garantías de durar y servir, que se ocupe de la educación y no de ser un instrumento político y que salga de un largo proceso de reflexión y diálogo en que a los profesores se nos preste la atención que merecemos, que, en este asunto, es mucha. No sé yo si esto sería posible hoy en día.  

jueves, 16 de mayo de 2013

¿Hasta cuándo va a aguantar esto?

   Abro el ordenador y me encuentro con el notición del día: el juez ha dictado auto de prisión para Miguel Blesa por la maloliente compra del City National Bank of Florida. Si este fuese un país serio, a estas alturas, una noticia como esta estaría representando un auténtico cataclismo político, porque:
   -Miguel Blesa fue el presidente de la ruinosa para casi todos y muy jugosa para unos pocos Caja Madrid en los años más crudos de la burbuja inmobiliaria (de 1996 a 2010) y tiene un tremendo historial de irregularidades que podéis consultar aquí y aquí.
   -Está muy vinculado a Rodrigo Rato, personaje de importancia de sobra conocida para el fregado en el que nos movemos hoy en día y también imputado por lo de Bankia. Dado lo que Rato representó en la economía española y en la mundial de los últimos años, ¿qué debería ocurrir si lo mandan también al talego?
   -Está muy vinculado a operaciones en las que tuvo mucho que ver Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el famoso MAFO  que presidió el Banco de España entre 2006 y 2012 (nada menos) y que hace un par de días estaba en el mismo saco de imputables que Blesa. ¿Qué debería ocurrir si todo un expresidente del Banco de España salta del saco al talego?
   -Entre las obras pías de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid mientras la dirigió Blesa, destaca la concesión de préstamos por un montante de 131 millones de euros al golfo sinvergüenza de Díaz Ferrán. Este dinero más que probablemente perdido está entre el que tendremos que pagar entre todos por el rescate bancario. Eso sí, esto no le impidió durante los mismos años causar con las preferentes un perjuicio de 240 millones de euros a 60.000 ahorradores que no iban en Rolls. Por este asunto, está a punto de caerles una imputación a Blesa, a MAFO, a los dirigentes de Caja Madrid y a los de la CNMV. Ahí queda eso.
   -En la guerra por el control de Caja Madrid que se abrió hace unos años en la comunidad autónoma madrileña (el jocoso asunto del hijoputa), Miguel Blesa era el hombre de Gallardón, ese pío ministro que tenemos ahora subiendo las tasas de la justicia, indultando a conductores kamikaze y persiguiendo con el cuchillo entre los dientes a la ley del aborto. Datos colaterales de este asunto: el beneficiario en la guerra era IU (ejem, ejem) y el sucesor para Blesa que presentaba Aguirre era el inmaculado Ignacio González (véase investigación, preguntas y sucesor).    
   Y sin embargo: 
   -La denuncia por la que se dicta auto de prisión contra Blesa fue presentada por el sindicato Manos Limpias. Este sindicato siempre se menciona en los medios con la coletilla de "ultraderechista" y, si atendemos a su historial y al de sus máximos responsables, lo es, pero resulta bien grotesco que tenga que ser un sindicato ultraderechista quien haya puesto las denuncias que hubieran debido poner organizaciones democráticas como los partidos PP, PSOE o IU o los sindicatos CCOO y UGT, que no lo han podido hacer, sencillamente, porque en mayor o menor medida están todas tocadas por las irregularidades de Caja Madrid y Bankia. Mal síntoma es que una organización ultraderechista ponga en evidencia a las que creíamos democráticas.
   -Aquí podéis ver cómo nos retrataba a Miguel Blesa el rotativo económico 5días en el momento en que abandonó su puesto en Bankia. Un angelito y un as de las finanzas, vamos: ¿cuánta culpa de lo que nos pasa hoy le toca a un cuarto poder enfangado y que se ha habituado durante años a ocultar o manipular la verdad?
            Bueno, amigos, ¿estallará alguna vez la burbuja no ya inmobiliaria sino de residuos variopintos en que chapoteamos o seguiremos tragando inmundicia? Al final, será a nosotros a quienes se nos salga por las orejas, por mucho que nos tapemos la boca y las narices.

viernes, 10 de mayo de 2013

Todo lo que era sólido

   Todo lo que era sólido es el último libro de Antonio Muñoz Molina y empezaré por decir que su lectura me parece muy recomendable. El propósito del autor es bucear en el recuerdo de lo que fue España en los años enloquecidos del crecimiento económico desbocado, la corrupción galopante, el despilfarro demencial y la especulación sin freno para dejar un retrato de los errores, la irresponsabilidad y los abusos que nos acabaron arrojando a la crisis actual. Consciente de que la memoria humana es poco fiable, Muñoz Molina construye con su libro un testimonio más resistente al paso del tiempo y a las traiciones del olvido o la involuntaria modificación, el cual pueda servir de advertencia a generaciones futuras o de refresco fiel y veraz a las actuales. Los documentos con que construye este relato los extrae de su propia experiencia y de un paciente rastreo en los periódicos publicados entre 2007 y 2012.  El caudal de episodios, noticias y reflexiones que nos deja el autor es sabroso y significativo. Muy particularmente he disfrutado con el relato de algunas vivencias personales relacionadas con su contacto con la clase política. El sarcasmo que despliega Muñoz Molina con esos políticos que se iban a "meter ruido en Nueva York", me ha hecho llegar a la carcajada -un poco triste, la verdad-, pero no solo ha sido en estos pasajes, porque el libro es de lectura fácil y agradable en general. Os transcribo aquí una cita que refleja su espíritu:
   No importaba nada. No importaba la diferencia entre la verdad y la mentira, ni el grado de exactitud o de error en el relato de los hechos. Sin haber llegado del todo a la modernidad nos convertimos en un país postmoderno en el que la distracción o el cinismo adquirían la risueña legitimidad de la equivalencia entre los discursos y los valores, entre la realidad y las apariencias, entre el capricho y el conocimiento.
   De manera quizás no muy sistematizada, otra cosa que hace Muñoz Molina es proponer una serie de medidas, posiciones y conductas que lleven a esta España que ha vivido instalada en la corrupción y el autoengaño a una profunda reforma. Estoy absolutamente de acuerdo con él: ya no son de recibo el cinismo o la prepotencia en los gobernantes ni la ingenua pasividad en los gobernados; ahora bien, sucede que echas un simple vistazo a las noticias de hoy y te das cuenta de que queda mucho por andar en este camino, por cosas como estas:
   -Se acaba de aprobar la Ley de Costas, una norma que representa una fuerte reducción en la protección de los litorales y la evidencia de que el PP está al acecho para elevar una nueva era del ladrillo a la menor ocasión: pues bien, a esta norma apenas ha habido una oposición clara de los partidos (¿por qué será?) y Cañete, aunque suspenda, es el mejor valorado de los ministros.
   -Sin embargo, la calle hoy estaba tomada por una huelga de la enseñanza. Sabéis muy bien mi frontal oposición a las políticas educativas del PP, pero me apena que se arrastre a la gente a una huelga inútil y que, en realidad, era una oportunista manipulación de los beneficiarios de la LOGSE, búnker educativo que no quiere perder sus privilegios. Sacar a la gente a la calle diciendo que la LOMCE anula a los claustros cuando estos ya llevan lustros anulados, es un alarde de hipocresía. Y manipulaciones como esta había unas cuantas en la convocatoria, leed este artículo. Pretender que la cuestión educativa es un duelo LOGSE / recortes es una falacia: una y otros son solo partes importantes del problema, la solución ha de venir por otros caminos.
   -He podido ver a Carlos Fabra en la televisión defendiéndose a base de soltar groserías. La clase política española no será creíble mientras no sea ella misma quien expulse a sujetos como este.
   -Ha salido la noticia de que los gobiernos de Aguirre fraccionaban los pagos a Gürtel para hacerlos opacos. Daba pena ver al señor González poniéndose digno.
                 Lo dicho: está lejana esa inexcusable reforma de la que habla Muñoz Molina.

sábado, 4 de mayo de 2013

El modelo territorial, estúpido

   Sin duda es importante el paupérrimo nivel de confianza que han alcanzado Rajoy y Rubalcaba, síntoma del estado de la política del país, pero, sin desmerecer a nadie, creo sinceramente que los datos más relevantes y que más invitan a sacar conclusiones del barómetro del CIS publicado el pasado lunes son los relativos al modelo territorial. Después de mucho darle vueltas, he visto que el medio que más sencillito y al grano los reflejaba era el Huffington Post, así que os lo enlazo, pero también os dejo este enlace a lainformación, ya que amplía datos con referencias muy interesantes, sin dejar de ser claro. Considero esta cuestión de capital importancia porque nuestra actual crisis se debe a razones externas e internas y, entre las internas, muchas tienen que ver con el estado de las autonomías, cito unas cuantas: independentismo, extralimitaciones nacionalistas, hundimiento de las cajas de ahorros, desquilibrios territoriales, conflictos estado-autonomías, conflictos entre autonomías, corrupción, despilfarro, hipertrofia de la clase política... Parecen bastantes, ¿no? Pues os aseguro que podría citar algunas más. Por lo tanto, no es descabellado que, a quien quiera ser tomado en serio en el actual momento político, parafraseando aquel inspirado la economía, estúpido, le gritemos: ¡el modelo territorial, estúpido! Os voy a entresacar algunos datos relativos a este asunto:
              
Dato
%
A favor de un estado autonómico como el actual
29’4
A favor de un estado sin autonomías
24’5
A favor de reducir la autonomía de las comunidades
14’5
A favor de  aumentar la autonomía de las comunidades
9’1
A favor del derecho a decidir
8’9
Piensa que las autonomías han funcionado regular
44’7
Piensa que las autonomías han funcionado mal o muy mal
32’7

    Estos los veo muy significativos, pero hay otros que podéis consultar en mis enlaces o en otras fuentes. Podrían sacarse muchas conclusiones de estos datos, pero me voy a ceñir a las más importantes y evidentes: que ya no se nos puede llamar fachas a los que defendemos la recentralización (tantos fachas no hay en España, y para fachas, los de ETA o los que queman banderas, todos nacionalistas) que la cuestión territorial preocupa, que el estado de las autonomías no está en su mejor momento de popularidad, que la opinión favorable a un estado centralizado o con menos ligerezas competenciales es muy mayoritaria y que no está el horno para bollos y provocaciones descentralizadoras y no digamos ya soberanistas. Hay otras no menos sustanciosas: que ha sido un tremendo error político y una irresponsabilidad el engallamiento progresivo que han ido adoptando los nacionalistas en estos últimos años, que ha sido un tremendo error político y una irresponsabilidad el compadreo y el dejarles hacer del PSOE y el PP de los últimos años y que esto es un embrollo que conviene deshacer. Y sin embargo, ya veis, todavía hay unos cuantos que parece que no se enteran o no quieren enterarse. Y lo peor es que todos tienen mucho poder político. Aquí os dejo un pequeño muestrario:
   -Artur Mas, CiU y Ezquerra con sus amenazas secesionistas, referumdistas, o yo qué sé.
   -Íñigo Urkullu con el erre que erre del PNV  en parecido sentido.
   -Mariano Rajoy con sus secreteos  con Artur Mas.
   -La Generalitat con su uso de las llamadas embajadas catalanas en favor del independentismo y en contra de España.
   -El Gobierno español, el PP y el PSOE por permitir y/o haber permitido las embajadas catalanas.
   -Rubalcaba y el PSOE por pretender avanzar hacia un estado federal
   -El PSC por empeñarse en proponer cosas más nacionalistas que socialistas.
       Compárese esto con los datos del CIS: hay bastante incoherencia y hasta motivos de preocupación. Lo dicho: ¡el modelo territorial, estúpido! 

viernes, 3 de mayo de 2013

El sí, el no y la verdad

   No me gusta decir sí: así se titulaba una vieja -vieja y bonita- canción de Los Pasos, aquí podéis verlos cantándola:


 
   La canción tiene la ingenuidad de aquellos años 60, pero conserva verdades que son de todos los tiempos: que a menudo la verdad es incómoda, que a menudo detrás de un hay un no ahogado por debilidades, cobardías, conveniencias, compromisos, compasión, adulaciones o servidumbres. Cuesta decir no, cuesta ser firmes, también Raimon por aquellos años reivindicaba el decir no como un acto de rebeldía, mientras que el hoy injustamente semiolvidado Manolo Díaz animaba a gritar la verdad como postura inconformista de lucha por un mundo mejor. Leyendo libros y noticias sobre la actual crisis y sus causas, asunto al que por desgracia nos vemos obligados a dar tantas y tantas vueltas, con frecuencia me encuentro con una constatación: la de que los hechos que nos han llevado hasta aquí se produjeron con un fuerte componente de abdicación de nuestros principìos, de cesión, de mirar hacia otro lado, de conformismo. De decir cuando hubo quer haber dicho no. Eso tuvo sus consecuencias y las estamos pagando. En la vida hay que saber decir no, hay que estar dispuestos a no ceder cuando no toca. Parece que la lección ya la tenemos aprendida, pero veo sin embargo un peligro: da la impresión de que el no no ha sido lo suficientemente rotudo, de que las cosas evolucionan como si estuviéramos diciendo que , aunque nos estemos hartando de repetir que no. En fin, creo que se me entiende.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El blog de Esperanza Aguirre

   Queridos amigos: hoy, gracias a los medios de comunicación, acabo de enterarme de que Esperanza Aguirre tiene un blog. El artículo del que se hacían eco los medios es uno titulado Sí hay alternativa y en él la expresidenta madrileña hace una apología de las supuestas bondades de su ideario político- económico y del programa del PP. El guachimán se ha tomado la molestia de puntualizar algunas cosas a esa apología en un comentario, el cual se complace en reproducir aquí para su legión de lectores:
   Estimada señora:
   ¡Si resulta que tenía usted un blog, y yo sin enterarme! Solo quiero decirle una cosa: usted miente, para variar. Dice cuatro mentiras clamorosas, graves y perniciosas, perniciosas para España, a la que su partido y las ideas que usted defiende (aplicadas alegremente por el PP y continuadas servilmente por el PSOE de Zapatero) han llevado a la ruina actual. Estas son sus mentiras:
1.- No es verdad que todos los economistas defiendan que el primer paso para solucionar los problemas sea la reducción del déficit público: esto solo lo defienden lumbreras neoliberales como Greenspan o "su" Rodrigo Rato, personajes de postulados probadamente fracasados: ahí está la actual crisis mundial. Otros economistas muy sólidos defienden lo contrario. Por cierto: échele un vistazo al asunto ese de la hoja de Excel con cálculos mal hechos a la que se agarraron todos los defensores de la reducción de déficit: ¡vaya economistas!
2.- No es del todo cierto que en España se hayan aumentado los impuestos: se han aumentado solo los de las rentas del trabajo y los indirectos, es decir, los más injustos (IVA al 21%: ¡qué risa!). Los de las grandes fortunas y las grandes empresas siguen bien, gracias. Y eso, por no hablar de la demencial política del PP en lo referido a la persecución del fraude fiscal. Verdades a medias no, señora Aguirre, que son las peores.
3.- No es verdad que la reducción del gasto público mejore nada, lo único que hace es empeorar la calidad de los servicios al ciudadano; es más, sus políticas de recortes (las suyas de usted) mandaron al paro a muchos profesores a partir del 4 de julio de 2011, a costa de empeorar las condiciones para prestar un servicio tan esencial como el educativo: ¿ese es su programa para acabar con el desempleo?
4.- Es evidente que el programa del PP no sirve para salir del hoyo, sino para ahondarlo: en esto no hay mucho que discutir,  ahí están los fríos datos.
   Reciba un cordial saludo de uno de esos profesores a los que usted, cuando era presidenta de la Comunidad de Madrid, no tuvo el menor empacho en poner de holgazanes, que es a la vez padre de dos jóvenes que se han dejado la piel en sus estudios, pero que, gracias a las inspiradas políticas que venimos padeciendo en los últimos años (de su PP y del PSOE de Zapatero) han tenido la dicha de verse obligados a salir a conocer esos mundos.

Me gusta estar donde me quieran

   Esas fueron las palabras de José Mourinho en su rueda de prensa de ayer, después de que el Real Madrid fuera eliminado de la liga de campeones: "Me gusta estar donde me quieran". Pues entonces, hijo mío, me temo que no vas a estar a gusto en ninguna parte. Y no será porque los demás seamos torvos y malvados o por esa confabulación del mundo contra Mourinho de la que echas mano con tanta frecuencia, exactamente, cada vez que pierdes o algo se te tuerce, sino porque eres un auténtico especialista en hacer que te detesten. Te lo buscas con ahínco y eficacia, sacas de ti tanta mentira, tanta manipulación, tanta soberbia, tanto veneno, tanta gracieta desafortunada, tanta saña contra aquellos a los que conviertes en tus enemigos, ya sean adversarios deportivos como el Barcelona, colegas que alguna vez te han superado como Guardiola o Del Bosque o subalternos que no te ríen las gracias como Casillas, que, al final, eres aún peor que el caballo de Atila: no es que la hierba no crezca por donde pasas, es que la tierra se calcina.
   Y no te confundas: es verdad que, durante la mayor parte del tiempo que has estado aquí, toda la prensa madridista y un elevado porcentaje de la afición han estado contigo, han respaldado tus mistificaciones y te han jaleado, pero no ha sido por mérito tuyo. En los segundos, ha sido porque el hincha, por lo general, va con su equipo contra viento y marea; en los primeros, porque el encanallamiento de los medios de comunicación españoles alcanza también a los deportivos, naturalmente: resulta patético ver cómo ahora te vuelven la espalda y te sacan los defectos, esos mismos defectos que sin el menor reparo convertían en virtudes cuando les caías bien o les convenías.
   Quiero terminar este artículo haciendo una aclaración: no es un artículo deportivo. Cuando abrí este blog, me hice desde el primer día el propósito de excluir de él el tema del fútbol, un tema menor que, sin embargo, es como la madreselva o el sándalo: puede acabar adueñándose de cualquier jardín, y estoy satisfecho de haber cumplido ese propósito, pero este caso es distinto, porque aquí de lo que  estoy hablando es de ética deportiva e informativa. Mourinho ha sido un hombre que ha ensuciado la competición con mentiras y manipulaciones con tal de ganar, y de paso ha conseguido agriar el ambiente sembrando su mala leche, sus insinuaciones viperinas, sus ofensas...: estos métodos hay que desaprobarlos aunque sea en el deporte, y poco importa que yo sea del Barça, porque, al fin y al cabo, con él como rival, a mi equipo le ha ido bien, por suerte para el Barça y para el deporte: qué malo habría sido que la propuesta de ganar con fullerías y sembrando discordia hubiera tenido éxito. Por esto es por lo que hay que criticar a Mourinho y por lo que tendremos que sentirnos todos dichosos cuando se largue.