domingo, 26 de febrero de 2012

Contra la privatización del Canal de Isabel II

   A través de un amigo, me llega la noticia de que diversos grupos ciudadanos han organizado en Madrid un referéndum acerca de la privatización del Canal de Isabel II. Esta consulta se celebrará el domingo 4 de marzo y con una pregunta bien sencilla: "¿Está de acuerdo con que el Canal de Isabel II siga siendo 100% público?" Si queréis información más amplia, la tenéis en este enlace:
   El agua es un bien tan imprescindible que los informes sobre desarrollo humano de las Naciones Unidas señalan que su carencia no es un mero accidente, sino una cuestión de desigualdad y poder. Por otra parte, las privatizaciones no siempre ocultan santos propósitos ni sensacionales resultados, ahí tenemos los ejemplos del reciente accidente ferroviario en Argentina o, en la información sobre esta consulta, lo que ha ocurrido en Barcelona con la privatización del consumo de agua. ¿Vamos a permitir que un bien tan esencial se lo queden también cuatro amiguetes y por unos céntimos? ¿Para que se hagan todavía más ricos y más poderosos administrando en beneficio propio algo que es de todos? No sé si servirá de mucho para parar esta nueva iniciativa liberalizadora de nuestro tan liberal Gobierno madrileño, pero creo que yo voy a votar en el referéndum del día 4 de marzo.     

viernes, 17 de febrero de 2012

Una carta

   "Querida familia: la Consejería ha implantado este curso un programa especial de ayudas económicas..." Con estas palabras empieza la carta que la Consejería de Educación ha enviado a los padres de algunos centros que no han puesto en marcha el plan Refuerza. Esta nueva incursión de nuestra administración educativa en el género epistolar con aguijón ha producido disgusto en la docencia madrileña, pues la considera, con toda la razón del mundo, un nuevo ataque al colectivo, consistente en lanzar una acusación bastante artera: la de que esos centros han privado a sus alumnos de un recurso educativo. Si leéis el enlace, veréis que los argumentos para refutar tal acusación son diversos, pero yo echo en falta uno: negar la mayor. Con todos mis respetos, el plan Refuerza es una oferta de bajísima calidad, sin ninguna sustancia y bastante innecesaria, como lo prueban los resultados que ha dado en los centros en que se ha instaurado, en muchos de los cuales, incluso ha generado malestar por interferir con los programas del instituto. Por su concepción, parece más bien un intento de hacerles la competencia vía subvención a las academias de toda la vida. A mí, personalmente, como ya conté aquí y aquí, me parece sobre todo uno más de los caballos de Troya del sector privado que el Gobierno madrileño está inoculando en la enseñanza pública. Y lo malo es que los docentes sabemos todo esto, pero, cuando las propuestas llegan a los centros, en lugar de denunciarlo y rechazarlas de plano, las discutimos y hasta las aceptamos. Así nos va.    

Una manifestación

   El pasado miércoles 15 tuvo lugar en Madrid una concentración frente a la Consejería de Educación en apoyo a los represaliados del conflicto de la educación y por la libertad de expresión. Si dijera que allí ácudimos 500 personas, probablemente me estaría pasando, lo que no puede sino llevar a conclusiones bastante pesimistas en torno al sentido de la solidaridad del colectivo docente y a la deriva que parece haber tomado el conflicto de la educación. Tampoco estaría de más señalar que la convocatoria a este acto fue tan fantasmal que pareció más bien una desconvocatoria. Ante estos hechos, se me ocurren algunas preguntas: ¿está muerta la marea verde? Pues es una lástima, porque ayer, en cuanto a cosa de un centenar de locos se nos ocurrió hacer una cadena humana y ponernos en movimiento, la policía se puso bastante nerviosa, lo que demuestra que los que mandan no están tan sólidos como prentenden hacernos creer, cosa que no es extraña: tienen a todo el mundo rebotado. ¿Está muerta porque, como dicen algunos, los sindicatos, tras haber sido llamados a hablar, ya no quieren saber nada de conflictos? ¿Lo está porque el blandito colectivo docente ya se ha arrugado? Ambas cosas son plausibles. En estas circunstancias, ¿qué pasa con los puestos de trabajo perdidos, los vamos a olvidar como parece que hemos olvidado a los represaliados? La verdad es que en esto hasta la Consejería sabe que cometió un tremendo error y una tremenda injusticia, como lo prueba el hecho de que, empezado el curso, ha ido mandando a los centros profesores nuevos, los cuales, como los horarios ya estaban elaborados, han sido colocados de cualquier manera. Un auténtico desastre; y además, sigue habiendo muchas personas sin trabajo. ¿Y qué va a pasar con las 18 horas? Eran el otro gran asunto del conflicto y el otro gran disparate de las instrucciones del 4 de julio, por el perjuicio educativo y por el laboral. ¿Vamos a seguir luchando por ellas o vamos a tragarnos eso de que son innegociables mientras dure la crisis? Porque está claro que el PP está utilizando el pretexto de la crisis para arremeter contra todo, así que cualquiera sabe hasta cuándo piensa alargarla.
   Me vais a perdonar que hoy no me sienta muy optimista.

sábado, 11 de febrero de 2012

Una joyita

   Casualmente, me encuentro cuando leía la prensa en Internet este interesantísimo corto que desconocía: Pecera, una joyita extraordinariamente realizada e interpretada que nos da muy buena cuenta de lo que se cuece en el terrible mundo de la contratación laboral y los despidos. Nos convendría a todos tomar concienzuda nota de él. Aquí tenéis al autor, Carlos Bouvier, explicando la génesis del corto, y este enlace tampoco tiene desperdicio. Me temo que, con lo que se nos viene encima, este tipo de situaciones se van a ver corregidas y aumentadas.   

Más policías que manifestantes

   Me siento rejuvenecer. Ayer viernes, enfilé desde Neptuno la carrera de San Jerónimo y me llegó a las narices un fuerte aroma a camorra, el viejo aroma a camorra de aquellas "manis" de los años 70, cuando vuestro amigo el guachimán tenía más pelo y todos éramos más idealistas porque estábamos bastante menos escarmentados. ¿Y de dónde procedían aquellos efluvios? Pues del montón de vehículos policiales que custodiaban fuertemente el Congreso de los Diputados. Eran entonces las 8:35 ¿Qué pasará, que misterio habrá? Desde allí hacia Sol ya no circulaban coches y era porque, como no tardé en ver, otro nutrido cordón policial había cortado San Jerónimo por donde confluye con Cedaceros.
   Por fin, al llegar a la Puerta del Sol, averigüé lo que sucedía: delante de la DGS, perdón, de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid, había una concentración que El País cifra en unas ochocientas personas y yo, por lo que vi, puedo aseguraros que de ningún modo pasaban de dos mil. No me quise poner a dar vueltas contando porque tenía algo de prisa, pero en Sol había no menos de quince vehículos policiales. Si sumamos estos con los de San Jerónimo, nos da un total de no menos de treinta. ¿Había más? No lo sé, me temo que sí, aunque tampoco quiero ser exagerado, así que dejémoslo en los treinta, de los que no me apeo, a los que hay que añadir un helicóptero que sobrevolaba la zona y que, cuando yo ya me retiraba a eso de la una, todavía andaba por los cielos con su potente foco.
   Cuando pasé por Sol a las 8:45, el grito que más coreaba esa concentración era: "No es una crisis, es una estafa" y sus iras parecían especialmente dirigidas contra la recién aprobada reforma laboral. Luego vino el zafarrancho que se cuenta en los medios (tenéis otra versión, no muy distinta, aquí), con palos, cargas, heridos y detenidos. Hubo violencia muy reprobable por parte de los manifestantes, que produjo el saldo de ocho policías heridos, pero me hago algunas preguntas: ¿era a esto a lo que se refería Luis de Guindos con lo de la reforma extremadamente agresiva? ¿Se merecían los cuatro gatos que había anoche en Sol para manifestar un malestar más que legítimo todo ese despliegue y esa respuesta policial? ¿Va a resultar que la primera medida gubernamental será liarse a palos con los que se quejen? Si va a ser así, menudo Mediterráneo político acaba de descubrir el PP. La clase política española -y muy en particular, la derecha- está cediendo cada vez más a la tentación de aprovechar la crisis para ir cargándose derechos no solo económicos, sino también, civiles. Quizás deberían tener más inteligencia y más consideración hacia los ciudadanos; quizás deberían pensar que a la gente se le está exigiendo cada vez más y que no es sensato ni legítimo empezar a matratarla. Ya pueden tener cuidado: gobernar significa servir al ciudadano, no zarandearlo; ya puede pedir el PP a la santísima Virgen que esta reforma suya y otras medidas suyas y de los otros contra funcionarios y pensionistas acaben dando el deseado fruto de sacarnos de la crisis, porque, de lo contrario, al precio de sacrificios y excesos que nos lo están poniendo todo, no les vamos a perdonar fácilmente sus andanzas.
   Termino con una nota marginal: si veis el vídeo del ministro de Economía y Competitividad, os daréis cuenta de que él dice claramente "aggressive", pero en el subtítulo pone "profunda", cosa que sucede también en otros que he visto. Aggressive puedes treaducirlo como agresivo o como enérgico, pero nunca como el edulcorado profundo: ¿qué narices está pasando aquí? ¿Es que hasta los medios nos toman ya por idiotas? 

domingo, 5 de febrero de 2012

El disparate del bilingüismo

   He leído en El País un artículo que se titula El saldo de la lengua  y que critica la tan demagógica como perniciosa operación de extensión de una supuesta enseñanza bilingüe que se está perpetrando en España. Os reproduzco aquí un artículo de mi blog difunto en el que hablé sobre el tema hace tres años. Aunque tenía otros elementos que resultaban curiosos para ver cómo estaban entonces cuestiones candentes de hoy, me he decidido a reducirlo solo a la parte que hablaba del bilingüismo en la escuela, porque quedaba demasiado largo.

Del niño del inglish al niño del ordenata (12 – V – 09)
   A nadie se le escapa que nuestros gobernantes de todos los niveles (y, en la España de las autonomías, hay unos cuantos) están preocupadísimos por los problemas de la enseñanza, ¡ay, qué desesperación, con la mala educación! Lógicamente, en su condición de servidores públicos, proponen y arbitran medidas para atajar los problemas, pero sucede que a veces se les va la mano con la demagogia y cargan las tintas en propuestas brillantísimas en apariencia (y que, por tanto, rinden unos altísimos réditos en imagen, ese bien que tanto valoran los políticos) pero vacías e inoperantes en la práctica. Pues bien, las dos medidas de las que hablo, ambas auténticas medidas - estrella, me parecen absurdas y desenfocadas, y solo espero que no acaben siendo perjudiciales. Y, para colmo de la demagogia, ni que decir tiene que ambas se presentan como colosales avances en la Calidad de la Enseñanza.
   Empecemos con lo de la enseñanza bilingüe, que parece un hallazgo que ha hecho fortuna especialmente entre los ideólogos del PP. La más aquilatada e insultante muestra de su estupidez la dio la Comunidad Valenciana al poner Educación para la Ciudadanía en inglés, con lo que demostró un nulo respeto hacia la enseñanza y los colectivos de personas envueltos en ella, pero no es mucho más afortunado el entusiasmo demagógico con que la Comunidad de Madrid se ha lanzado a extender los centros bilingües. Cuando veo el anuncio ese en el que unos cuantos niños monísimos hablando en un inglés de perfecta pronunciación se nos exhiben como ejemplo de los logros ya alcanzados por la sabia política educativa de la CAM, me sonrojo de vergüenza ajena, esa vergüenza (ya sea ajena o propia) que no parece sobrarles a quienes manipulan así a la infancia. Entrando en el fondo de la cuestión, todos sabemos que hay estudios en torno a la educación bilingüe que señalan ventajas e inconvenientes, pero no me parece que extenderla como modelo en la enseñanza pública sea lo más apropiado y diré unas cuantas razones:
   1.- No hay países con una cultura tan rica y una lengua tan extendida en el mundo como la española que pretendan adoptar el modelo bilingüe. ¿Que pensarían los ingleses, los franceses o los alemanes si les salieran con una pretensión así? Les parecería un disparate.
   2.- Para tener un manejo elemental del inglés, del francés o de cualquier otra lengua extranjera, bastaría con estudiar bien estas lenguas en la escuela. He conocido a bastante gente que, con solo eso, ha alcanzado aceptables niveles, luego se puede. Después, para ampliar horizontes, siempre habrá otro tipo de centros o sistemas, en función de los intereses de cada uno. La enseñanza bilingüe para todos implica, entre otras cosas, sobrecargar el periodo de la enseñanza básica con un aprendizaje en idiomas que muchísima gente nunca va a necesitar.
   3.- Conozco a profesores que trabajan en colegios bilingües de la CAM o tienen contacto con ellos y perciben que algunos alumnos (los de ambientes culturales menos favorecidos) ven perjudicado su progreso en lengua española, progreso que me parece de importancia prioritaria.
   4.- Se percibe también una picaresca del bilingüismo, es decir una tendencia de los centros a implantarlo sobre todo y esencialmente para obtener ventajas prácticas, ya sea en la imagen o en la selección del alumnado. Algo parecido pasa con los profesores, muchos de los cuales se están habilitando en idiomas sobre todo por tener ventajas en la elección de plazas de trabajo. También caminamos hacia un modelo en el que parecerá que los centros bilingües sean los mejores, lo cual me temo que no tendrá forzosamente por qué ser cierto y repercutirá en una discriminación absurda y perjudicial. En suma: más que en el bilingüismo, parece que la gente cree en otras ventajas subsidiarias que aporta su implantación, lo cual está muy bien, pero notemos que tal vez ese pragmatismo no sea lo mejor para la educación.
   Como conclusión, podemos muy bien afirmar que el bilingüismo en la escuela ni era necesario ni va a ser tan ventajoso como se nos quiere hacer creer, por no hablar de que puede generar problemas de los que la CAM no habla en sus idílicos anuncios: ¿es esto demagogia o no lo es?
  

viernes, 3 de febrero de 2012

Otra de sueldos

   Para remachar el clavo del anterior artículo sobre Tres Cantos, ha salido hoy la millonésima noticia destinada a demostrar que lo que pasa en España no es solo un problema económico, sino también político. Los sueldos de los dirigentes de los bancos que de algún modo reciban dinero público se verán recortados, según los casos y los cargos, hasta límites que no puedan superar los 300.000 o los 600.000 euros. Esto representará rebajas de entre un 65 y un 75 por ciento de las retribuciones que hasta ahora percibían los miembros de un colectivo en gran parte responsable de que la economía española se hundiera mientras ellos y sus entidades ganaban cantidades monstruosas. Como está claro que en todo este asunto anda de por medio una desorbitada cantidad de dinero de todos, quiero hacer una comparación con las retribuciones de los cargos públicos.  
   Los sueldos más importantes que salen de las arcas públicas podéis verlos aquí, pero os extracto algunos de los más significativos:
   -El Rey: 292.752 euros.
   -El presidente del Gobierno: 78.185 euros.
   -El presidente del Congreso: 143.218 euros.
   -El presidente del Senado: 124.225'44 euros.
   -Los ministros: 68.981 euros.
   -El presidente de la Generalitat: 144.000 euros.
   -El presidente del Tribunal Supremo: 130.152 euros.
   -El presidente del Banco de España: 165.000 euros.
   -Los consejeros autonómicos: ver esta sustanciosa noticia, que habla también de los presidentes, aunque es de 2009 y está por tanto un poco anticuada. El que más: 127.737 euros (catalán); el que menos: 70.032 (andaluz).
   -Los diputados nacionales: unos engañosos 43.771'28 euros al mes.
   -Los senadores: véase esta curiosa aunque ya algo anticuada noticia en La Razón.
   -Los diputados autonómicos: esta verdadera jungla está muy bien explorada en este blog. Oscilación: entre los 75.000 euros de un madrileño o los 71.988 de un vasco y los 36.000 de un murciano, pasando por los 66.836 de un extremeño o los 43.825 de un catalán, pero no os dejéis engañar, porque gozan de un verdadero laberinto de "extras" en su mayoría muy suculentos que pueden variar bastante la cosa (por supuesto, al alza). ¡Yo quiero ser como ellos cuando sea mayor!
   El que quiera información más exhaustiva, que bucee en los diversos enlaces.  Pero, por si estabais pensando que esto es escandaloso, sentaos y echad un vistazo a este auténtico libro negro de los sueldos municipales, el cual refleja aquello ya sabido de que aquí el alcalde de una población de medio pelo puede ganar más que un ministro. Por aquí empezaré las reflexiones a que me llevan todas estas cifras. Si os he de ser sincero, pienso que 292.752 euros no son ni mucho menos una retribución excesiva para el jefe de un Estado como el español. Yendo más lejos, afirmaré que, dado el nivel de nuestra economía y los sueldos que se pagan por ahí, me parecen hasta rácanas las retribuciones del presidente del Gobierno y de los ministros, si tenemos en cuenta las altísimas responsabilidades a que se enfrentan. Lo de los diputados ya es otro cantar, considerando los pluses que añaden a sus emolumentos nominales y lo que ha salido con demasiada frecuencia acerca de su dedicación. ¿Qué decir entonces de los senadores? Mejor no hablemos. Tampoco se entiende muy bien que los presidentes de ambas cámaras, el del Tribunal Supremo y el del Banco de España superen de esa forma al presidente del Gobierno, cuando, para empezar, lo lógico y teniendo en cuenta las jerarquías, debería ser que este ganase más que ellos. Entre su envergadura y esta incongruencia, esos sueldos entran ya en lo extralimitado.
   Pero lo espeluznante llega cuando descendemos a las esferas autonómica y municipal: ¿cómo puede justificarse que en 2009 diez presidentes autonómicos ganasen más que el del gobierno, dos ganasen más o menos lo mismo y solo cinco tuviesen un sueldo menor? ¿Con qué se come que el presidentet de Cataluña ganase 164.043 euros, el presidentico de Murcia ganase 79.000 y el presidente de España ganase 78.185, los cuales, ojo, eran bastantes menos que los que 127.737 que ganaba un consejeret catalán, el cual, por cierto, ganaba casi el doble que un ministro español? Supongo que habréis notado que los simpáticos diminutivos regionales que uso no proceden de un ánimo discriminador, sino del afán de diferenciar lo menor (las autonomías) de lo mayor (la nación). No se nos pase tampoco por alto que, no ya un presidentillo, ni siquiera un consejerillo, sino un simple diputadillo madrileño o vasco ganaban casi lo mismo que el presidente del gobierno español. ¿A qué jugamos aquí? Porque conviene que nadie olvide que, mientras el gobierno español bajaba el sueldo a los funcionarios y congelaba las pensiones, los gobiernillos catalán o madrileño, con sus cargos megarremunerados, se permitían cargarse la sanidad o despedir a miles de funcionarios. ¿A qué jugamos aquí, cuando esos mismos sobrevalorados "servidores públicos" se permiten encima reclamar austeridad y descalificar a colectivos de miles de trabajadores? Pero lo dicho hasta ahora no es el fondo del disparate, porque habéis podido ver que la alcaldesa de Valencia gana 93.508 euros, el alcalde Zaragoza, 91.812, y hasta un concejal de área de Madrid, con sus 91.788 euros (en 2009, 107.987), podría considerar al presidente del Gobierno un auténtico "pringao" que ganaba 13.000 euros menos que él. En fin, para qué seguir, pero diré aún una cosa más: que nadie olvide el desmesurado nivel de endeudamiento en el que se hallan todas las comunidades autónomas y los ayuntamientos de todas las envergaduras, endeudamiento que viene de estos sueldos canallescos y de las obras faraónicas en que han despilfarrado el dinero con el solo y exclusivo fin de ganar elecciones y mantenerse en la poltrona; que nadie olvide que ahora el debe de esa verbena lo están sacando de nuestros bolsillos y tratando además de llevarse por delante nuestros derechos.       
   Este es el auténtico latrocinio que, con vitola de legalidad, está llevando a cabo esa clase política que al mismo tiempo nos estruja con la ley en la mano. Pero volvamos al punto de partida de este artículo: los recortes anunciados hoy para los directivos bancarios de entidades que han recibido ya muchísimo dinero público. Si os fijáis, esos 300.000 euros que se les ponen de límite-castigo, son más que los 292.752 euros que gana el Rey, es decir, el que percibe el sueldo público más alto. Si recordamos que representan para esos ejecutivos un recorte de entre el 65% y el 75% de lo que antes percibían, convendremos en que, al lado de lo que ha choriceado la banca, lo de los políticos es en realidad cosa de aficionados.
   Pero no hay que pasar por alto que han trabajado en equipo, marcando cada uno las pautas que les convenían en su correspondientes terrenos, y aun ahora, cuando el Gobierno le pone límites a la banca, se los pone tan generosos que siguen dejándola en la estratosfera. Políticos y banqueros han estado aliados para forrarse con el dinero de todos y todavía, mientras exprimen a los demás, mantienen unas ganancias desmesuradas a las que no piensan renunciar. Su legitimidad para predicar y pedir austeridad es cero. Mientras no haya leyes que impidan estas alegrías con el dinero de todos, no se podrá hablar de democracia en España.     

Los sueldos de los ediles de Tres Cantos

   El 27 de junio de 2011, publiqué en este blog una entrada en la que hablaba de la vergonzosa subida de sus sueldos que los concejales de Tres Cantos (mi pueblo) se habían autoaprobado nada más celebrarse las elecciones municipales y una vez situados ya a salvo de la temible papeleta de los votantes. Hoy mismo, a través de un amigo, me llega un muy significativo vídeo difundido por el movimiento 15-M de Tres Cantos que es un lamentable suma y sigue acerca de este asunto, del que lo más novedoso quizás sea el destacar que ya no queda un solo grupo municipal que rechace de plano esta injustificable decisión. Por lo que se dice en el correo en el que me llega, el vídeo (que dura 5:39 minutos) está teniendo una enorme difusión. Aquí tenéis el enlace:
   Que los políticos se aumenten sus ya exagerados sueldos en porcentajes tan inadmisibles como vergonzosos, es una más (quizás, la más lacerante) de las razones que están tirando por los suelos su credibilidad y la del sistema, en una época de crisis con más parados cada día y para la que la reiterada solución de esos mismos dirigentes es el recorte de sueldos, el recorte de derechos sociales y la subida de impuestos indirectos o del IRPF. Quiero por esto recalcar que sería injusto concentrar nuestra desaprobación sobre los ediles tricantinos, ya que, como sabemos todos, la aberración de subirse los sueldos nada más celebrarse las elecciones municipales y autonómicas de mayo se generalizó lamentablemente  a lo largo y ancho de nuestra querida España.