domingo, 5 de febrero de 2012

El disparate del bilingüismo

   He leído en El País un artículo que se titula El saldo de la lengua  y que critica la tan demagógica como perniciosa operación de extensión de una supuesta enseñanza bilingüe que se está perpetrando en España. Os reproduzco aquí un artículo de mi blog difunto en el que hablé sobre el tema hace tres años. Aunque tenía otros elementos que resultaban curiosos para ver cómo estaban entonces cuestiones candentes de hoy, me he decidido a reducirlo solo a la parte que hablaba del bilingüismo en la escuela, porque quedaba demasiado largo.

Del niño del inglish al niño del ordenata (12 – V – 09)
   A nadie se le escapa que nuestros gobernantes de todos los niveles (y, en la España de las autonomías, hay unos cuantos) están preocupadísimos por los problemas de la enseñanza, ¡ay, qué desesperación, con la mala educación! Lógicamente, en su condición de servidores públicos, proponen y arbitran medidas para atajar los problemas, pero sucede que a veces se les va la mano con la demagogia y cargan las tintas en propuestas brillantísimas en apariencia (y que, por tanto, rinden unos altísimos réditos en imagen, ese bien que tanto valoran los políticos) pero vacías e inoperantes en la práctica. Pues bien, las dos medidas de las que hablo, ambas auténticas medidas - estrella, me parecen absurdas y desenfocadas, y solo espero que no acaben siendo perjudiciales. Y, para colmo de la demagogia, ni que decir tiene que ambas se presentan como colosales avances en la Calidad de la Enseñanza.
   Empecemos con lo de la enseñanza bilingüe, que parece un hallazgo que ha hecho fortuna especialmente entre los ideólogos del PP. La más aquilatada e insultante muestra de su estupidez la dio la Comunidad Valenciana al poner Educación para la Ciudadanía en inglés, con lo que demostró un nulo respeto hacia la enseñanza y los colectivos de personas envueltos en ella, pero no es mucho más afortunado el entusiasmo demagógico con que la Comunidad de Madrid se ha lanzado a extender los centros bilingües. Cuando veo el anuncio ese en el que unos cuantos niños monísimos hablando en un inglés de perfecta pronunciación se nos exhiben como ejemplo de los logros ya alcanzados por la sabia política educativa de la CAM, me sonrojo de vergüenza ajena, esa vergüenza (ya sea ajena o propia) que no parece sobrarles a quienes manipulan así a la infancia. Entrando en el fondo de la cuestión, todos sabemos que hay estudios en torno a la educación bilingüe que señalan ventajas e inconvenientes, pero no me parece que extenderla como modelo en la enseñanza pública sea lo más apropiado y diré unas cuantas razones:
   1.- No hay países con una cultura tan rica y una lengua tan extendida en el mundo como la española que pretendan adoptar el modelo bilingüe. ¿Que pensarían los ingleses, los franceses o los alemanes si les salieran con una pretensión así? Les parecería un disparate.
   2.- Para tener un manejo elemental del inglés, del francés o de cualquier otra lengua extranjera, bastaría con estudiar bien estas lenguas en la escuela. He conocido a bastante gente que, con solo eso, ha alcanzado aceptables niveles, luego se puede. Después, para ampliar horizontes, siempre habrá otro tipo de centros o sistemas, en función de los intereses de cada uno. La enseñanza bilingüe para todos implica, entre otras cosas, sobrecargar el periodo de la enseñanza básica con un aprendizaje en idiomas que muchísima gente nunca va a necesitar.
   3.- Conozco a profesores que trabajan en colegios bilingües de la CAM o tienen contacto con ellos y perciben que algunos alumnos (los de ambientes culturales menos favorecidos) ven perjudicado su progreso en lengua española, progreso que me parece de importancia prioritaria.
   4.- Se percibe también una picaresca del bilingüismo, es decir una tendencia de los centros a implantarlo sobre todo y esencialmente para obtener ventajas prácticas, ya sea en la imagen o en la selección del alumnado. Algo parecido pasa con los profesores, muchos de los cuales se están habilitando en idiomas sobre todo por tener ventajas en la elección de plazas de trabajo. También caminamos hacia un modelo en el que parecerá que los centros bilingües sean los mejores, lo cual me temo que no tendrá forzosamente por qué ser cierto y repercutirá en una discriminación absurda y perjudicial. En suma: más que en el bilingüismo, parece que la gente cree en otras ventajas subsidiarias que aporta su implantación, lo cual está muy bien, pero notemos que tal vez ese pragmatismo no sea lo mejor para la educación.
   Como conclusión, podemos muy bien afirmar que el bilingüismo en la escuela ni era necesario ni va a ser tan ventajoso como se nos quiere hacer creer, por no hablar de que puede generar problemas de los que la CAM no habla en sus idílicos anuncios: ¿es esto demagogia o no lo es?
  

7 comentarios:

  1. Evidentemente yo no soy quien para afirmar que la teoría del bilingüismo, es una farsa, pero desde luego no estoy de acuerdo tampoco con el sistema de elección o imposición de las lenguas a estudiar. ¿por qué no chino?, ¿Por qué no más divulgación y exigencias del castellano? y etc etc. Lo del chino no es para llevar la contraria al Gobierno como se pretendió en la Generalitat Valenciana y que recientemente anuló el TSJV, sino porque será el más hablado. Pido disculpas por mi extensión.

    ResponderEliminar
  2. Hombre, Paco, si a esto le llamas extensión excesiva... La cuestión de cómo se ha introducido el bilingüismo en la escuela, de cómo se está realizando la habilitación del profesorado, de los alicientes que desde la Administración se presentan para que los claustros aprueben el bilingüismo... es complicada y a menudo se aleja de los puros motivos pedagógicos ´más de lo tolerable. En cuanto al chino, te diré que en Tres Cantos hay un centro concertado llamado Humanitas que es bilingüe... en chino. Ya ves que hasta en el propio ámbito educativo esto empieza a tomarse en serio. Yo insisto en mi razonamiento: muy poderosas razones tiene que haber para coger a un niño y educarlo entre los 10 y los 18 años en una mezcla chino/español, francés/español, inglés/español... Si no existen esas poderosísimas razones, no corramos innecesariamente el riesgo de producirle un buen lío en su formación. Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Menudo paripé es esto del bilingüismo; ¿a quién quieren engañar? Y lo peor es que todo el mundo se lo traga. ¿Y el profesorado? ¿De verdad se cree alguien que hay tantos profesores capaces de impartir clases de Literatura o de Historia en otro idioma, con el nivel que una educación de calidad requiere? Un alto nivel en inglés se adquiere aumentando el tiempo de dedicación a esa lengua (por las tardes, en las escuelas de idiomas por ejemplo), lo otro solo perjudica la calidad.
    Yo no lo quiero para mi hijo en edad escolar, (que los otros ya tienen un nivelazo, en todo por cierto, habiendo estudiado en la pública sin bilingüismo que valga).
    ¡Ea!
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Lola, ya en junio de 2009, la FAPA "Giner de los Ríos", aun mostrándose receptiva al proyecto bilingüe en Madrid, hizo un informe bastante crítico con su implantación. Yo, insisto, voy más lejos aún: no se trata SOLO de un programa chapuceramente implantado porque lo que hay detrás no es más que demagogia; no se trata solo de que, en los centros, se ha vendido no con argumentos pedagógicos sino con argumentos cínicos del tipo "si no lo aceptamos, perderemos matrícula y nos vendrán los peores alumnos", como todo el mundo sabe muy bien; no se trata solo de la deficiente manera de formar a los habilitados, sino que voy a una crítica de base: en un país con una lengua universal y tan rica como la española (es también el principal argumento de Antonio Valdecantos en el artículo de "El País") es un disparate implantar un programa bilingüe extensivo en la educación. Nuestros políticos son tan tecnocráticos y tan estúpidos (con perdón) que no se dan cuenta de la importancia que tiene poseer una relevancia cultural y lingüística. Y, desde luego, no hay quien refute el argumento pedagógico de que el bilingüismo para todos o para un gran porcentaje de los alumnos es un disparate. Lo que tú dices: bien estudiados en el instituto, los idiomas podrían adquirirse con un nivel mínimo para todos aceptable, y luego, quien necesite ampliar (que no serán todos, ni mucho menos), que se busque sus vías. Más les valdría a nuestros dirigentes garantizar que en las clases se pudiese enseñar en condiciones. Besos para ti.

    ResponderEliminar
  5. Mensaje para un troll tan imbécil como impresentable (como todos): me achaca usted cuatro errores (que no faltas, porque cualquiera puede equivocarse) ortográficos de los que solo lo es uno ("demagogía" por "demagogia"), que he pasado a corregir. Y de paso, me llama burro, razón por la cual he borrado su repugnante comentario. Además de saber menos de lo que se cree, usted tiene los modales en las patas de atrás. Puede seguir enviando sus rebuznos, yo no tendré el menor problema en borrarlos sin siquiera leerlos.

    ResponderEliminar
  6. Estoy de acuerdo en que el bilingüismo es un engaño demagógico de unos entes amorales con el fin de hacer propaganda ante unos seres que dejan la mente en blanco. ¿Habéis oído lo que dice ahora la "señora" Aguirre? Según ella los profesores no saben idiomas (?????????????). Sin tener en cuenta que es materia obligatoria en la universidad y la mayor parte estudia en la Escuela Oficial de Idiomas o ha hecho la habilitación lingüística (aunque ahora nos metan con calzador a gente de su gremio sin ningún examen previo)...Pero ese no es el caso. Resulta que el bilingüismo es un fraude, una política gregaria, un engaño para los alumnos y padres. Una catástrofe más de una política educativa y social defectuosa.

    ResponderEliminar
  7. En efecto, Patricia. El plan es un fraude y su resultado, un pernicioso disparate. Pero esas son las cosas de las políticas educativas del PP: ¿viste el famoso vídeo de una clase de Educación para la Ciudadanía dada en inglés en Valencia? Vergüenza da pensar que el "responsable" político que promovió ese escándalo luego se haya retratado entre trajes de regalo y cintas en las que llama "amiguito del alma" con acentos repulsivos al recaudador de una trama corrupta.

    ResponderEliminar