sábado, 30 de abril de 2011

Sobre héroes y tumbas (ha muerto Sábato)

Me acabo de enterar por el telediario: ha muerto Ernesto Sábato, que hubiera cumplido cien años el 24 de junio, mítico y misterioso día de san Juan. Si se considera la valentía ante el horror un atributo del héroe, habrá que concluir que Sábato lo fue, porque fue capaz de dirigir la comisión que investigó los crímenes de la dictadura argentina entre 1976 y 1983. En 1984, aquella investigación dio como resultado un informe titulado Nunca más, que es más conocido como Informe Sabato (él escribía su nombre sin acento), lo que no deja dudas acerca de la importancia que la figura del escritor tuvo en estos trabajos. Hasta a los héroes les llega el día de la tumba, y hoy lo ha sido para Sábato; el juego de palabras con el título de la que debe considerarse su mejor obra es tan oportuno que me permito hacerlo aun reconociendo que es vergonzosamente fácil. Si ya sabemos por qué es oportuno en cuanto a lo de héroe, habrá que explicar ahora que en lo referido a la tumba lo es porque Sábato fue un escritor de un tremendo pesimismo, un pesimismo tan colosal como el de Quevedo, clásico español al que admiraba el gigante de las letras argentino, y en su obra, como en la del autor del Sueño de la muerte, la presencia de la tumba es constante y obsesiva. Tal vez sea por esto por lo que yo me he sentido siempre tan impresionado por Sábato y tengo una especial predilección por él. Leí El túnel (1948) con veinte o veintipocos años, no recuerdo bien, y me pareció una gran novela; alrededor de diez años más tarde, leí Sobre héroes y tumbas (1961) y Abaddón el exterminador (1974), obras más maduras, más logradas, más ambiciosas y más inquietantes que la primera, que acabaron convirtiendo a Sábato en uno de mis autores favoritos. Por eso, cuando vino a España en 2002, fue para mí una gran satisfacción verlo en persona en la conferencia que dio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Recuerdo muy bien aquella tarde. Para mi asombro, no había en la sala mucho más de cien personas (si es que llegaba) y, en cuanto a Sábato, pronunció unas palabras en torno a una preocupación en la que venía insistiendo por aquella época: la de la tremenda deshumanización a la que se estaba enfrentando el mundo. Estaba lo mayor y frágil que podía esperarse en un hobre de 91 años, y muy sensible -recuerdo que se le empañaron los ojos en más de una ocasión-, creo que luego leí por ahí que había atravesado un periodo de depresiones, y sin embargo, a pesar de todo esto, expuso sus ideas con firme convicción. 
En su juventud, Sábato fue un hombre de formación científica (era físico) y comunista militante, lo que le situaba en una órbita intelectual e ideológica de carácter materialista, pero no tardó mucho en abandonarla de manera radical. En lo referido al aspecto político, su decepción con las atrocidades del estalinismo soviético le hizo alejarse del marxismo, mientras que, por otro lado, en lo referido a su visión del mundo, llegó en algún momento a la convicción de que la complejidad del Universo y del ser humano no podían explicarse solo por motivaciones materiales. Esto explica una serie de elementos esenciales en sus obras, como la importancia de los sentimientos y lo irracional, el a menudo incoherente comportamiento de sus personajes, su fragilidad, impotencia e incluso abandono frente a una realidad hostil y a menudo caótica o difícilmente explicable y, sobre todo en las dos últimas novelas, las de mayor extensión, algo que no está expresado de un modo muy explícito ni rotundo, pero sí muy insistente e inquietante: la duda, la sospecha o la interrogación sobre la presencia de lo divino y -quizás con más atención por parte del autor- lo diabólico en el Universo. He aquí una cita sacada de las páginas iniciales de Abaddón el exterminador, donde se narra algo que le ocurre a Natalicio Barragán, un personaje al parecer un tanto alocado y borrachín:

     Al llegar a Pedro de Mendoza, las aguas del Riachuelo, en los lugares en que reflejaba la luz de los barcos, le parecieron teñidas de sangre. Algo le impulsó a levantar los ojos, hasta que vio por encima de los mástiles un monstruo rojizo que abarcaba el cielo hasta la desembocadura del Riachuelo, donde perdía su enorme cola escamosa.
     Se apoyó en la pared de zinc, cerró los párpados y descansó, agitado. Después de unos momentos de turbia reflexión, en que sus ideas trataban de abrirse paso en un cerebro lleno de desperdicios y yuyos, volvió a abrirlos. Y de nuevo, ahora más nítidamente, vio el dragón cubriendo el firmamento de la madrugada como una furiosa serpiente que llameaba en un abismo de tinta china.
     Quedó aterrado.
     Alguien, felizmente, se acercaba. Un marinero.
     -Mire -le comentó con voz trémula.
     -Qué -preguntó el hombre con esa bonhomía que la gente de buen corazón emplea con los borrachos.
     -Allá.
     El hombre dirigió la mirada en la dirección que le indicaba.
     -Qué -repitió, observando con atención.
     -Eso!
     Después de escrutar un buen rato aquella región del cielo, el marinero se alejó, sonriendo con simpatía.

     ¿Qué le ha ocurrido a Natalicio? ¿De dónde vienen sus terrores cósmicos? Episodios como el reproducido no escasean en estas dos novelas, y generalmente son presentados de esta misma forma ambigua. ¿Son cosas de borrachos? ¿Son la realidad? ¿Pertenecen a un metadiscurso literario y ficticio inscrito en un plano que fluye por encima del discurso argumental más explícito, que sería el identificable con el plano de la realidad? ¿O es que la realidad auténtica es esa, la que no se ve con los ojos de la cordura, sino con los de la alucinación de locos y borrachos? Sábato juega a esta ambigüedad, pero solo hasta cierto punto, porque, de la lectura de las novelas en su conjunto, se desprende que sus verdaderas preocupaciones son precisamente esas. Por ejemplo, en Sobre héroes y tumbas (creo que en el famoso e impresionante apartado que se titula Informe sobre ciegos, pero no me hagáis demasiado caso, porque ahora estoy citando de memoria), en repetidas ocasiones aparece una sarcástica elucubración en torno a Dios y el diablo, en la que se plantea esta aterradora duda: ¿no será el que tomamos por Dios el verdadero diablo y el que tomamos por el diablo el auténtico Dios, que sería (valga la redundancia, porque estas son las palabras que usa Sábato) un pobre diablo que se ha dejado postergar? Igualmente, en Abaddón el exterminador, es redundante una frase, "verdades horribles puestas en bocas estúpidas o dichas como bromas triviales", o algo muy parecido, que siempre se usa cuando en la obra se habla de hechos en el fondo aterradores, pero a la vez se hace con inconsciente alegría y sin ver que detrás de ellos está el mismo diablo. La contemplación pesimista de una realidad dolorosa es lo que hay detrás de este tipo de elementos, que demuestran que las preocupaciones más profundas de las novelas de Ernesto Sábato fueron, sin ambigüedad ni duda ninguna, la lucha de Dios y el diablo, el caos universal, el modo en que el dolor, la violencia, la destrucción y el mal acechan permanentemente a la belleza, la bondad, la pureza y la inocencia que existen en el ser humano y en el mundo. 

viernes, 29 de abril de 2011

Sin vergüenza y sin discurso político (casi cinco millones de parados)

   La encuesta de población activa de hoy ha arrojado la cifra de 4.910.000 parados, un 21'3% de la población activa. Ante esta desastrosa situación, al gobierno que durante años vio con complacencia y pasividad el enriquecimiento de los especuladores, de la banca y de los defraudadores, al gobierno que sigue permitiendo injusticias como la de obligar a quien no puede pagar una hipoteca a quedarse sin casa y seguir pagando la deuda, al gobierno que afrontó la crisis inyectando dinero a la banca culpable y beneficiada a sol y a sombra, congelando las pensiones, bajando los sueldos a los funcionarios, alargando la edad de jubilación y ampliando el periodo de cálculo de la misma, se le ocurren estas reflexiones:
   -Que el aumento del paro es malo, malo, malo (frase de Rubalcaba: ¿estaría pensando en la canción de Bebe?
   -Que a partir de ahora se va a crear empleo, pero dicho así, sin más, como si ahora yo digo que a partir de mañana va a hacer sol porque me quiero ir de puente.
   -Que no tiene importancia si se llega o no a los cinco millones (desafortunada frase del no se sabe muy bien por qué ministro de trabajo: ¿sería capaz de repetirla en uno de esos numerosísimos hogares donde todos están parados?)
   -Que el paro es la diferencia entre la gente que quiere trabajar -la población activa, que de hecho ha bajado entre enero y marzo- y los que efectivamente tienen un empleo. Por tanto, no solo varía en función de los puestos creados, sino también depende del número de personas en disposición de entrar en el mercado laboral (reflexión del mismo genio de antes, que demuestra que es un maestro de la perogrullada, que no se corta al manejar excusas de mal pagador que el PSOE habrá criticado mil veces en otras ocasiones y que no cree demasiado en la inteligencia de la ciudadanía).
   -Que ocho de cada 10 despidos acaecidos durante la crisis se han realizado con una ley aprobada por el propio Rajoy en su época de ministro (otra perla salida de la boca del ínclito Gómez. Se le podría hacer esta observación: siendo como era tan mala esta ley, ¿por qué su partido, que ha estado gobernando entre 2004 y 2011, no la ha cambiado por otra más justa?
   Así está el patio, esta es la situación y estas son las soluciones de un partido sin principios que ha traicionado a sus votantes naturales y ha gobernado al gusto de quienes no son muy partidarios de la justicia social. Desde hace algún tiempo, se usan las siglas PPSOE para referirsse a la indiferenciada casta política que maneja el poder en beneficio propio y al gusto de los poderosos y los corruptos: no parece que sea un disparate. 

martes, 26 de abril de 2011

Buenas noticias para mi coche

Reconozco que soy un caso: aun sabiendo lo mal que veo, insisto en meterme en Mercadona, atraído más que nada por los interesantes precios de los productos Hacendado y Deliplús, pero sin reflexionar sobre la cara más dolorosa de esta cadena comercial: el pésimo diseño de sus aparcamientos, que parecen ideados por alguien a sueldo de la patronal de talleres de chapa. Y así, hoy mismo, he salido del Mercadona de mi barrio con tres botellas de leche entera pasteurizada Hacendado y... con unos buenos rayajos en una de las puertas traseras del coche. Yo creo que las columnas de los aparcamientos de Mercadona son como las de un anuncio de hace unos años: gordas, con bigote, vivas, con muy mala uva y aleccionadas para pegarse rocetones con los coches, y hablo completamente en serio, este asunto debería ser investigado por las autoridades. Menos mal que, como puede que yo también tenga algo de culpa en estas incidencias, el incansable ingenio de la humanidad viene en socorro de mi coche actual y de los que pueda adquirir en el futuro con estos dos portentosos inventos: un material capaz de repararse a sí mismo y otro más duro que una aleación de las caras de Gadafi y Berlusconi: ¡mil gracias, investigadores del mundo!

miércoles, 13 de abril de 2011

Es buena gente

   A pesar de que no soy un purista en cuestiones lingüísticas y de que entiendo que la lengua coloquial, precisamente por ser coloquial, tiene usos y expresiones no del todo respetuosos con la norma, de vez en cuando se pone de moda alguna fórmula que me revienta. Es el caso de ese simpático "es buena gente" que de unos años a esta parte se ha colado en las conversaciones de algunos; me refiero, como habréis entendido, a enunciados del tipo: "Genaro es buena gente" o "Belén Esteban es buena gente". Como cualquiera con una mínima sensibilidad lingüística sabe, esas frases son incorrectas, pues la palabra gente es un nombre colectivo, de manera que podremos decir, si a cuento viene, "Los italianos son buena gente", pero nunca "Silvio Berlusconi es buena gente", ni siquiera en el poco probable caso de que a don Silvio le dé por modificar su conducta y convertirse en una buena persona.
   El problema es que esta paletada va tomando carta de naturaleza; hace no mucho, le oí usarla a un amigo de gran cultura y excelente uso del lenguaje y hoy la he "cazado" en una serie de TVE, cadena que suele poner cuidado en sus doblajes. Hagamos un esfuerzo por no empobrecer nuestro manejo de la lengua. 

sábado, 9 de abril de 2011

Hoy viene a cuento el Arcipreste de Hita

¿Os acordáis de la pareja de oradores de la que os hablaba hace unos días aquí mismo? Bien, pues, ayer mismo, pillé medio de refilón en no sé qué telediario una parodia grotesca que les habían hecho un par de tipos bien entraditos en años y con muy poca gracia. No voy a cometer el error de reproducir su vídeo (aunque ya anda por la red) ni os recomiendo su visión que, por lo poco que pillé, me pareció patética. Está claro que lo que en unos es gracioso en otros puede resultar penoso y cada uno debe saber muy bien lo que es y lo que le toca. Esto ya hace siglos que lo expresó muy bien nuestro extraordinario Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, en el apólogo que os reproduzco a continuación:

Enxiemplo del asno e del blanchete

 
1401 »Un perrillo blanchete con su señora jugava,
»con su lengua e boca las manos le besava,
»ladrando e con la cola mucho la falagava,
»demostrava en todo grand' amor que la amava.
1402 »Ante ella et sus compañas en pino se tenía,
»tomavan con él todos solás et plasentería,
»dávale cada uno de quanto que comía,
»veíalo el asno esto de cada día.
1403 »El asno de mal seso pensó, tovo mientes;
»dixo el burro nesçio ansí entre sus dientes:
»'Yo a la mi señora et a todas sus gentes
»más con provecho sirvo, que mil tales blanchetes.
1404 »Yo en mi espinaso les trayo mucha leña,
»tráyoles la farina que comen, del azeña,
»pues terné pino e falagaré la dueña
»como aquel blanchete que yase so su peña.'
1405 »Salió bien rebusnando de la su establía,
»como garañón loco el neçio tal venía,
»retoçando et fasiendo mucha de caçorría,
»fuese para el estrado do la dueña seía.
1406 »Puso en los sus ombros entrambos los sus brazos,
»ella dando sus voses, vinieron los collaços,
»diéronle muchos palos con piedras e con maços
»fasta que ya los palos se fasían pedaços.
1407 »Non deve ser el omen a mal faser denodado,
»nin desir nin cometer lo que non le es dado,
»lo que Dios e natura an vedado et negado,
»de lo faser el cuerdo no deve ser osado.
1408 »Quando coyda el babieca, que dis' bien e derecho,
»et coyda faser servisio e plaser con su fecho,
»dise mal con neçedad, fase pesar et despecho,
»callar a las de vegadas fase mucho provecho.

lunes, 4 de abril de 2011

Parece que "The Bleach" también saben defenderse

Recordaréis que hace nada tuve el deber moral de salir en defensa de "Hotel California" (canción que me trae muy gratos recuerdos de mi remota juventud) a causa del espantoso ataque que le había lanzado el cantante del grupo The Bleach, quien había osado afirmar que era la canción más sobrevalorada de la historia. Al artículo que escribí reprobando tamaño atrevimiento, ha respondido uno de los componentes de ese grupo con una réplica de impecable factura y contenido. Entre estos pitos y flautas, he andado mirando por ahí lo que canta The Bleach y aquí os adjunto un vídeo. Sí pasa con él lo que pasó con el de esos ingratos de los "Eagles", que después de haberlos defendido a capa y espada han bloqueado la conexión a una actuación suya que puse en mi artículo, cambiaré este vídeo por un enlace. Bien, menos rollos: aquí tenéis a The Bleach; a mí, os lo digo con sinceridad, me parecen muy buenos.



domingo, 3 de abril de 2011

ME COMUNICAN POR AQUÍ número 7 (3 de abril de 2011)

En el día de la fecha, me comunican por aquí los siguientes asuntos:

1.- El adiós de Zapatero. Por fin ha desvelado el presidente Zapatero su propósito de no presentarse a las elecciones en 2012, cosa que era la única salida posible para él y su partido. Sabéis que Zapatero no era santo de mi devoción, como he dejado claro en muchas ocasiones, especialmente, aquí, donde además enumero de forma sucinta las principales razones de mi desacuerdo con él. Ayer, Zapatero anunció entre otras cosas dos propósitos que destaco: el de llevar al país hasta definitiva superación de la crisis y el de explicar por qué en lo peor de esta no nos hundimos y quiénes colaboraron y quiénes no. Deseémosle el mayor éxito en lo primero, mientras no sea con su vieja receta de favorecer a los privilegiados y dejar a los asalariados como principal sector contribuyente (receta que no ha aplicado solo él, quede claro). En cuanto a lo segundo, esperemos que, si es que lo hace, no nos cuente un tebeo autoexculpatorio y maniqueo en el que resulte que él y sus colaboradores todo lo hayan hecho a la perfección y los malos malísimos hayan sido otros. De aquí a marzo de 2012 nos esperan unos meses muy interesantes: ¿quién sucederá a Zapatero en el PSOE? ¿Quién le sucederá en la Moncloa? Una precisión para sus defensores: aunque al final llegue el PP y en efecto lo haga peor, es absurda su pretensión de que ya solo esto hace bueno a Zapatero: a los políticos se les juzga por sus propios actos, no por previsiones hipotéticas de lo que vayan a hacer sus sucesores.

2.- "José Luis, lo de ETA es posible". Bajo este título publica hoy  "El País" un artículo de lenguaje y enfoque bastante sesgado en el que se cuenta que, al parecer con esa frase como principal argumento, convenció Jesús Eguiguren a Zapatero para que iniciase las negociaciones con ETA que terminaron en un desenlace tan lamentable como decepcionante. Sorprende e irrita que el también lamentable y decepcionante Eguiguren contase solo con dos avales: su particular, obnubilada y voluntarista visión de las cosas y sus charlas con el siempre fiable Otegui. Por aquellas fechas, se habló en los medios de un documento interceptado a miembros de ETA en el que decían que había que tenderle a Zapatero la trampa de la tregua, porque, cuando llegaban a la presidencia, a todos les pasaba lo mismo: se creían que iban a ganar el premio Nobel de la Paz y se prestaban a lo que fuera (aunque la cita no es textual, el lenguaje no es mío, sino de ellos). Está claro que no se puede esperar nada bueno de cínicos tan abyectos como estos, por mucho angelismo que le eche Eguiguren. Y sin embargo, no falla: a cada anzuelito que lanzan, volvemos a las polémicas y a las especulaciones, como pasa ahora con Sortu. Si el entorno de ETA se ha hecho tan demócrata, lo tiene muy fácil: que se disuelva la banda y entregue las armas; a partir de  ese momento, todos veremos con menos intranquilidad iniciativas como Sortu. 
3.- Los hombres de moda. Como todavía es posible que haya en el mundo seis o siete personas que no hayan visto a este par de oradores, os dejo este enlace:
 
4.- Iesu communio. De alta cualificación académica, jóvenes, guapas... y monjas, lo siento, chavales. Son las chicas de Iesu communio, una especie de escisión de la orden clarisa que tiene sus sedes en las localidades burgalesas de Lerma y La Aguilera. Aquí las tenéis en acción: 
   Carissime ascoltatore: me enteré de la existencia de este simpático grupito ayer en una cena de amigos. Sin pasar por alto lo que el hecho representa de incremento de las vocaciones religiosas, tan de capa caída últimamente, como suele ocurrir en tales ocasiones, las opiniones estaban dvididas: unos decían que muy bien, que esas chicas tienen todo el derecho del mundo a hacerse monjas, mientras que otros, sin negar esto, objetaban que, detrás de la bella fachada de los dulces, la vida espiritual y los cánticos, el ingreso en una clausura supone ceder importantes derechos económicos a la iglesia, por no hablar de que, estando como al parecer está detrás de esto la mano del muy polémico Kiko Argüello (Kiko 1, Kiko 2, Kiko 3), el romanticismo del fenómeno se resiente bastante. Piense cada cual lo que quiera. 
  
Y no habiendo más asuntos que comunicar, se cierra el ME COMUNICAN POR AQUÍ número siete en Madrid a tres de abril de 2011, día de san Ricardo.