jueves, 22 de abril de 2010

¿A qué hemos estado jugando?

Con el pomposo título de "Documento final", que bien podría servir para una película tremendista con guión de Dan Brown, hoy ha presentado el MEC la propuesta definitiva de su pacto de los montes. Visto el resultado, se me ocurre que le habría cuadrado más otro título, "Nada con sifón", tanto por la entidad de los ¿avances? que ofrece como por ser éste el nombre que llevaba una sección de "La codorniz", revista cuyos lectores sabemos muy bien que se ejercitaba con éxito en el humor absurdo. Y hablo completamente en serio: ¿de verdad ha merecido la pena para esto anunciar con trompetas y atambores el llamamiento a un pacto escolar de amplio consenso? ¿De verdad ha merecido la pena para esto el viaje a través de tres documentos fatigosos y farragosos, uno de 108 propuestas, otro de 137 y otro "final" de 147? ¿De verdad era necesario ir aumentando el número de propuestas cuando lo que se presentaba no enriquecía lo anterior o incluso lo empobrecía? ¿A qué hemos estado jugando? Mientras la educación en España tiene unos asuntos graves que afrontar y unos problemas serios que resolver, nuestra clase política y el búnker educativo (= las camarillas políticas y las asociaciones progresistas (?) defensoras a uñas y dientes del pútrido sistema actual), en beneficio de los intereses particulares de cada grupo, se han dedicado a tomarnos el pelo y a bloquear las posibles vías hacia una reforma imprescindible y que todo el mundo está esperando. Y cuando digo reforma, no me refiero a cuatro bobaditas cosméticas, me refiero a un cambio en profundidad, que en la práctica debería equivaler a la liquidación del sistema emanado de la LOGSE y a la revisión del statu quo entre la enseñanza pública y la concertada, esa enseñanza privada disfrazada que se paga con dinero de los contribuyentes y que está siendo favorecida por los poderes públicos de todo pelaje, a pesar de que en lo empresarial y en lo ideológico defiende intereses muy particulares. 
Pero vayamos al "Documento final", y hagámoslo por puntos:
UNO. Por diversos conductos, me había llegado hace ya más de un mes el rumor de que el pacto estaba fenecido: unos me decían que el búnker, que estaba irritadísimo, no pensaba permitir ¡por atrevidas! algunas de las medidas de la propuesta; otros me decían que el PP no terminaba de verlo claro. Me temo que ha debido de haber eso y más, ¿o piensan ustedes que las comunidades autónomas han estado calladitas?
DOS. Otros lo que pensábamos es que de todos modos el pacto nacía muerto, esencialmente por tres razones: las prisas con las que se planteaba dejaban ya claro que no respondía a unos auténticos propósitos de cambio, sus propuestas eran tan inmovilistas como torpemente maquilladas y ofrecía un amplio consenso falso, ya que desde el principio marginó al profesorado, a no ser -cosa que dudo- que Gabilondo sea tan ingenuo de pensar que los sindicatos lo representan.
TRES. Sabéis que de los dos documentos anteriores hice una valoración, pero de éste lo considero absolutamente innecesario, ya que mantiene sin apenas variaciones los doce objetivos del segundo borrador, de modo que me remito a lo que dije acerca de él en este mismo blog el pasado 4 de marzo, en el artículo titulado Más LOGSE no, por favor.
CUATRO. De las escasas variaciones que presenta el "Documento final", voy a centrarme en dos que considero muy significativas:
    -El pésimamente redactado objetivo número 11 (página 9) dice lo siguiente:
    Conseguir que el profesorado disponga de la preparación necesaria para
     hacer frente a las necesidades actuales y futuras de la labor docente, con
     una buena formación, tanto en los aspectos científicos como
     pedagógicos, motivado y que desarrolle su tarea en las condiciones
     óptimas para lograr la mejor formación de todo su alumnado.
Las palabras que subrayo son la modificación que este objetivo presenta con respecto a su redacción en el documento anterior: ¿serán una imposición del talibanado pedagógico?
    -En la propuesta número 134 del segundo documento, se establecía que las modificaciones al pacto que se alcanzase deberían hacerse por una mayoría de dos tercios del Congreso y del Senado, mientras que en la 144 del "Documento final" se pasa a proponer que, en caso de realizarse modificaciones, se harán "buscando el máximo consenso social y político", lo que muy bien podría traducirse, por ejemplo, como "buscando que no tuerzan el morro el PP, Cándida Martínez, CCOO o Convergencia": en otras palabras, que el MEC ha fracaso en su propósito de alcanzar un pacto de solidez y duración respaldados por un consenso político puesto en negro sobre blanco. Sincereamente, os digo que esto a mí me satisface: ¿os imagináis que la chapuza que hoy nos presentan hubiera precisado una mayoría de dos tercios de las cámaras para modificarse? Habría sido la perpetuación de la LOGSE, de lo cual nos hemos librado: qué cierto es aquello de que Dios escribe derecho con renglones torcidos.

martes, 13 de abril de 2010

Manifiesto "Por una vuelta al sentido común en la enseñanza"

Estimados amigos:
   Ha salido ya el manifieso del que os hablaba ayer domingo. si queréis firmar, pulsad aquí. Veréis que se os pide el número de DNI para firmar, pero no debéis preocuparos, porque luego no sale reflejado. El texto del manifiesto es el siguiente:


POR UNA VUELTA AL SENTIDO COMÚN EN LA ENSEÑANZA


Los abajo firmantes quieren hacer pública su preocupación ante el imparable deterioro de la educación en España y proponen una nueva ley de educación que contemple lo siguiente:
1. Un bachillerato considerablemente más largo que el actual. Es una injusticia que, en nombre de una falsa equidad, se prive de la posibilidad de un bachillerato serio y exigente a los buenos estudiantes para que quienes no lo son no se sientan discriminados.
2. Un centro de estudio no es un simple lugar de permanencia, sino un lugar de trabajo. Y como no hay calidad sin exigencia, consideramos que la promoción automática debe ser eliminada para evitar que pase de curso quien no haya estudiado ni se haya esforzado. Asimismo creemos necesaria una prueba general externa al final de la ESO y otra al final del bachillerato.
3. La vuelta a la disciplina en las aulas, para que el derecho de quienes quieren aprender esté siempre por encima del de quienes boicotean la clase, y los derechos del alumno agredido por encima de los del alumno agresor. Para ello, es indispensable el reconocimiento del profesor como autoridad pública, y aceptar sin complejos que el profesor ha de ser quien manda en la clase.
4. Consideramos que la pedagogía no es una ciencia, sino un lenguaje sin contenido que ya ha hecho mucho daño en la enseñanza. Por esta razón, la formación de los futuros profesores ha de estar a cargo, exclusivamente, de las facultades de las especialidades correpondientes.
5. Que en la promoción profesional de los profesores se valore de verdad el saber. Actualmente, por ejemplo, para acceder a una cátedra puntúan más los cursillos y los cargos directivos que los méritos académicos, los libros y las publicaciones. Y por buenas que puedan ser éstas, no cuentan absolutamente nada a la hora de reconocer los complementos de productividad, para cobrar los cuales es indispensable realizar unos cursos, la mayoría de ellos inútiles y alejados de la realidad de las aulas. El saber y la excelencia están hoy día, en el mundo de la enseñanza, perseguidos y despreciados.
6. Para que esta nueva ley sea posible, es indispensable, en primer lugar, que quienes elaboraron la LOGSE y la LOE reconozcan de una vez el monumental error y la necesidad de rectificar, y en segundo lugar, llegar a un pacto de Estado para dejar la educación al margen de la contienda política. A continuación, nombrar una comisión con representantes de todos los partidos para la elaboración de una nueva ley de educación. Los miembros de esta nueva comisión han de ser profesores (no pedagogos), y los partidos han de procurar nombrar a sus representantes en función de su valía profesional, no de su fidelidad política.

Ricardo Moreno Castillo

domingo, 11 de abril de 2010

Presentación del manifiesto "Por una vuelta al sentido común en la enseñanza"

Y menos de tres semanas después, vuelvo a la sala de conferencias del Ateneo de Madrid, esta vez, para la presentación de un documento que juzgo importante (el tiempo me dará la razón o me la quitará), el manifiesto "Por una vuelta al sentido común en la enseñanza", del que es autor Ricardo Moreno Castillo y que es respaldado por la federación de sindicatos SPES y por ANCABA. Todavía no dispongo del manifiesto en sí, porque los organizadores del acto dijeron que empezarían a difundirlo mañana lunes, así que tendremos que esperar hasta entonces. No obstante, en el acto fue leído y, como podéis imaginar, su propuesta principal es el abandono del actual sistema educativo y la instauración de uno nuevo en el que se dé la importancia que merecen a los contenidos y superemos los notorios problemas que hoy nos aquejan.
Empecemos con el acto. Dado que llegué diez minutos tarde, me tocó estar de pie, como a algún que otro asistente más, puesto que la sala estaba completamente llena. No obstante, además de la de Ricardo Moreno, aún pude ver las intervenciones de Honorio Vega, de ASPES-CL, Xavier Massó, de ASPEPC, y Felipe de Vicente, de ANCABA. Tuvieron todos intervenciones muy interesantes, tanto por lo bien llevadas como por la información que suministraron. Se abrió luego un turno de palabra para los asistentes, que resultó muy animado y deparó intervenciones diversas y también interesantes, la mayoría críticas con el actual sistema educativo, bien fuera para señalar algunas de sus deficiencias concretas o bien para incidir en propuestas de mejora. No puedo dejar de reseñar el alto nivel de las intervenciones en general: la audiencia del acto sabía muy bien de qué estábamos hablando, sabía muy bien -entre otras muchas cosas- cuáles son las múltiples lagunas de la fracasada pedagogía constructivista, cuáles han sido sus desastrosos resultados y cuáles son los reprobables procedimientos de sus defensores.
¿Por qué he dicho que juzgo que este documento puede ser importante? Sabéis que he impulsado y que he defendido (y seguiré defendiendo) el "Manifiesto de maestros y profesores", con el cual éste de hoy tal vez podría entrar en colisión, pero creo que no debería, porque tanto uno como otro tienen el mismo objetivo: acabar con el dañino sistema LOGSE, y más aún: tienen, tanto los documentos como las personas que los defienden (conozco un poco a unas y a otras),  planteamientos muy parecidos, de modo que deberían ponerse de acuerdo y aunar esfuerzos. En el acto había personas venidas de toda España y pertenecientes no sólo a las organizaciones citadas, sino a otras como APIA, de Andalucía, o APS de Aragón, organzaciones que llevan ya algún tiempo dando la batalla al gigantesco búnker logsiano y que cada vez van cogiendo más fuerza. Hablé con algunas de estas personas y creen, como yo, que quizás esté llegando ya el momento de que los que estamos contra la LOGSE-LOE empecemos a pensar en serio que, si empujamos todos, acabará cayendo, como la estaca podrida de la canción de Lluis Llach. Hay  elecciones sindicales en menos de un año; el propio MEC muestra que hasta los defensores del sistema reconocen que no sirve: sería imperdonable dejar pasar la ocasión.

viernes, 9 de abril de 2010

Demagogia hidráulica (sobre la Ryder Cup en Tres Cantos)

Miércoles 7 de abril. Abro el buzón de mi casa y me encuentro un folleto del Canal de Isabel II con el siguiente lema:

Aunque llueva, es necesario seguir ahorrando agua

Y por dentro, este otro:

La Comunidad de Madrid necesita más agua

El folleto es muy mono, está muy bien diseñado, de verdad. Al abrirlo, hay también tres pegatinas con unos consejos para ahorrar agua. Me invitan a pegarlas en el frigorífico o la lavadora. como me parece muy gracioso, me meto en la página del Canal y allí veo que esto forma parte de una campaña que se titula "El reto del agua" y que los tres consejos de mis pegatinas forman parte de una serie de nueve. Son éstos:
-Cierra el grifo mientras te estás enjabonando (ahorrarás doce litros por minuto).
-Dúchate en lugar de bañarte (ahorrarás 150 litros por vez).
-No uses el inodoro como cubo (cada vez que tiras de la cadena, gastas entre 6 y 12 litros).
-Compra electrodomésticos ecológicos.
-No dejes el grifo abierto para que se enfríe el agua. Pon una jarra en el frigorífico.
-Usa el agua sobrante de esa jarra para lavar verduras y regar plantas.
-Repara los grifos. Evita que goteen (un grifo goteando pierde 170 litros al mes).
-Cierra los grifos que no estés usando (ahorrarás doce litros por minuto).
-Usa cisternas de doble carga.

Me llena de satisfacción ver cómo las autoridades hidráulicas de la Comunidad de Madrid espolean la conciencia ciudadana acerca del consumo racional del agua, que, efectivamente, es un bien escaso y muy necesario, pero...
Jueves 8 de abril. Abro el buzón y me encuentro un ejemplar del boletín informativo municipal de Tres Cantos. En la portada, aparece un simpático equipo de golfistas, con Jaime, Seve, Espe y el alcalde de Tres Cantos (José Folgado, con corbata azul celeste), que promociona orgulloso la presentación de la candidatura de Tres Cantos como sede de la Ryder Cup de golf para el año 2018. Leo las páginas 6 y 7 del boletín, donde se informa de los planes del ayuntamiento, que consisten en la creación de dos campos de golf con vistas al evento, disparatado proyecto que se nos edulcora diciéndonos que esos campos irán acompañados de un gran parque natural para uso y disfrute de los ciudadanos. Eso YA lo tenemos los tricantinos, YA podemos pasearnos por unas amplias zonas rurales, las cuales, cuando hagan los campos de golf, verán reducida su extensión y su tranquilidad.
La demagogia de la derecha predadora es inmisericorde; el PP de Tres Cantos llevaba años detrás del plan de construir un campo de golf, el cual contaba con una fuerte oposición entre la ciudadanía; por fin van a hacer no uno, sino dos, aprovechando este caramelito de la Ryder Cup. Convendría que respetasen más la inteligencia de la gente: a nadie se le escapa que ese torneo podrá concederse o no, pero lo que al PP le importa es que, sea lo que sea, los campos se harán, para negocio de vaya usted a saber qué empresa constructora y para disfrute de doña Espe, Seve, el señor Folgado y sus selectos amigos aficionados a tan emocionante deporte. ¿Quién será el mayor perjudicado? sin duda, el medio ambiente. En el folleto Diez mentiras sobre el golf se cuentan de forma clara y breve los perjuicios que este deporte le produce. El folleto está hecho pensando en el litoral almeriense, donde yo he visto con mis propios ojos los abusos que la especulación ha perpetrado (campos de golf incluidos), pero creo que sirve también para el caso de Tres Cantos. Según ese folleto, un campo de golf consume 600.000 metros cúbicos de agua al año, lo que equivale al consumo en el mismo tiempo de una ciudad de 8.000 habitantes; puesto que en Tres Cantos se piensa construir DOS campos de golf, el consumo será el doble, es decir, 1'2 millones de metros cúbicos al año, equivalentes al consumo de 16.000 personas, o sea, el 40% de los algo más de 41.000 habitantes que tiene Tres Cantos.
Concluyo: ¿con qué cara puede Esperanza Aguirre pedirnos a los madrileños que metamos una jarrita de agua en el frigorífico para ahorrar y luego ponerse a promocionar campos de golf? Esto es demagogia de la más lamentable; la política de nuestra presidenta es ofensiva para la inteligencia de los ciudadanos, además por supuesto de algo peor: muy perjudicial para el medio ambiente que ella simula proteger. Ante este atropello de los campos de golf de Tres Cantos, la Ryder Cup que maldito lo que la necesitamos (si es que nos la dan) y los folletitos del Canal de Isabel II, se me ocurre añadir uno más a los nueve consejos de la campaña "El reto del agua":

No construyas campos de golf a pares: ahorrarás 1.200.000 metros cúbicos de agua al año. Aficiónate al futbolín, maja, que es un deporte muy castizo y muy divertido.